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¡Exclusiva! Mari Cielo Pajares nos cuenta sus problemas de salud: "Me daba terror irme a dormir por si no me despertaba"

Mari Cielo Pajares explica en exclusiva para Pronto.es el infierno que ha vivido tras sufrir un trombo y un accidente de coche. Ahora, ya recuperada, es una mujer nueva ¡y está feliz!

Mari Cielo Pajares ha tenido que recuperarse de una trombosis y de un accidente de coche.

M.A.

Mari Cielo Pajares es uno de esos personajes del mundo del corazón que, si bien no es de los más habituales en la prensa rosa, sí que despierta simpatías entre el público cuando se deja ver. La hija de Andrés Pajares es una mujer abierta, que no tiene problemas a la hora de hablar de todo lo que le preocupa, ya sea en directo en televisión o en una entrevista como esta. Y, por desgracia, a sus 45 años, María, como cariñosamente la llaman en casa y sus amigos más cercanos, ha tenido que enfrentarse a graves problemas de salud estos últimos años, de los que ha salido, gracias a su constancia y esfuerzo, completamente reforzada. ¡Ella misma nos los cuenta!

"Estaba envejecida, deformada, pesaba 40kg y pasé de tener miedo a tener rabia"

PRONTO.ES: ¿Cómo asume una persona joven y sin antecedentes de salud previos algo tan grave como un trombo en la yugular? 

MARI CIELO PAJARES: Lo peor no fue asumir el trombo, sino los meses previos donde varios hospitales no eran capaces de averiguar qué me estaba sucediendo. Tenía media cara deformada, unos dolores tremendos en todo el cuerpo, pinchazos que no me dejaban ni dormir... Tenía mareos, pérdida de equilibrio, y comencé a sufrir atrofia muscular generalizada. Finalmente, detectaron restos en mi yugular de lo que había sido un trombo. Mi cuerpo llevaba batallando mucho para tratar de deshacerlo sin ayuda de heparina o ningún otro anticoagulante, y eso hizo que mi sistema autoinmune se desestabilizara y comenzara a atacar mi propio cuerpo: el oxígeno no llegaba a los músculos ni a los tejidos, mi piel perdió capas, se me caía el pelo... Y lo que sentía era miedo, mucho miedo. Me daba terror irme a dormir por si no me despertaba. Mis venas se rompían con mucha facilidad y pensaba que quizá una noche se me reventaría una en la cabeza y me quedaría ahí.

Un día me miré al espejo. Estaba envejecida, deformada, pesaba 40kg y pasé de tener miedo a tener rabia. Me dije: “Quizá te vas a morir, pero... ¿lo vas a hacer así, muerta de miedo, sin lucharlo? ¿Pero tú quien eres, tía? Fui al salón y, discúlpame la expresión, miré al que en aquel entonces era mi pareja, Gary, y le dije, 'que sepas que no me sale del c*ñ* morirme'. A partir de ahí, un día andaba 20 metros y me tenía que sentar aunque fuera en la acera; otro día, 50 metros... y hoy ando 10km diarios y tengo de vuelta el 100% de mi musculatura.

Así quedó la cara de Mari Cielo Pajares tras sufrir un trombo en la yugular. Con mucho esfuerzo, ha conseguido superarlo sin secuelas.

P: Además de las secuelas físicas… ¿te han quedado secuelas psicológicas?

M.C.P.: Los dolores y pinchazos se quedaron 2 años y pico, tenía pánico de que se me quedaran crónicos, pero siguiendo terapias en su mayoría naturales cesaron, solo tengo molestias muy de vez en cuando. Psicológicas en aquel momento ninguna, solo estaba agradecida por tener tiempo de vida... y cuando me recuperé totalmente, me atropelló un coche. Me rompió el cráneo y la cadera. Una vez más pasé meses sin poder andar, pero en esta ocasión fue diferente: sabía que volvería a andar, que no tenía daños en mi columna, me lo tomaba con mejor humor y hasta me metía pesas en los calcetines para hacer ejercicios sentada y así evitar la atrofia y recuperarme antes.

Supongo que la experiencia previa con el trombo ayudó a que esa recuperación pasara con menos dramatismo. Las consecuencias psicológicas surgieron durante la pandemia: estaba sola en mi casa, sin ningún contacto humano. El verme encerrada, perder mi trabajo, no poder ayudar a mi madre, y ver cómo una vez más no podía andar, me hizo caer en una depresión. Cuando nos dejaron salir conocí a mi último ex. Encontrar alguien de quien te enamoras hace que tus endorfinas bailen flamenco, y eso enmascaró una depresión que seguía latente y que terminó por detonar cuando rompimos. Hoy por hoy estoy 100% recuperada, gracias a una psicóloga maravillosa que se llama Susana, y al apoyo incondicional de los míos.

El apoyo de los suyos ha sido clave para su recuperación. Foto: Javier Pequerul.

P.: ¿Cómo resumirías lo que ha sido para ti todo este tiempo con problemas de salud? ¿Qué le dirías a alguien en tu misma situación?

M.C.P.: Han sido unos 3 años en total, entre la trombosis y el accidente, pero les diría que NO TIREN LA TOALLA. Que no siempre hay que hacer caso cuando alguien te diagnostica y te dice que no te vas a recuperar, que nunca volverás a tener tu cuerpo, tu cara... No te imaginas lo que tu cuerpo y tu mente pueden hacer si hay ganas, si tienes un motivo para quedarte, para luchar. Somos máquinas diseñadas para repararnos, si tú ayudas a tu cuerpo y a tu mente, ellos te van a ayudar a ti.

"Nunca me he hecho cirugía estética"

P.: Respecto a los rumores sobre tu cambio físico… además de por temas de salud, ¿ha habido o no retoquitos?

M.C.P.: ¡Ojalá hubiera sido tan fácil! Con media cara colgando me fui a ver al doctor Capitán, una excelente maxilofacial, y me dijo que ningún médico en su sano juicio metería un bisturí en mi cara después de lo que me acababa de ocurrir. Me despojó de toda esperanza de solución fácil, pero me enseñó a hacer con mi cara, lo que había hecho con mi cuerpo: a base de disciplina fui, con gimnasia facial, levantando el lado que se me había caído. Lo único que no puede levantar fueron los párpados, que habían caído medio centímetro más o menos. Hace muy poco, en otra clínica, me dijeron que podían hacerme un pequeño corte en la ceja y reposicionarlos, y esa es la única cirugía que hoy por hoy llevo hecha.

Por no ponerme, no me pongo ni bótox, no puedo. También sospechábais que me había operado los labios: nada más lejos. El tema es que durante mi enfermedad, por el bruxismo me destrocé todas las muelas y me las tuvieron que sacar. Al no tener muelas y seguir mordiendo por la noche, empujé toda mi dentadura frontal de hacía afuera, y no es que tenga más labios, es que empujé mis paletos y todo el maxilar superior por completo hacia adelante y hacia fuera, dando la sensación de tener más labios.  

Tras publicar esta imagen junto a su padre, muchos pensamos que Mari Cielo Pajares había pasado por el quirófano para retocarse...

P.: En una recuperación tan dura como la tuya, ¿qué papel ha jugado el deporte? ¿Qué sueles practicar para mantenerte tan en forma?

M.C.P.: Si no fuera por el deporte, estaría muerta. El deporte fue no solo lo que hizo que mis músculos volvieran a su sitio, sino que empujaban la sangre que en aquel momento mis válvulas no podían. Me devolvió mi cara, mis ganas y mi paz mental. Me dio el control sobre mi recuperación, esperanza y amor propio. 

"No he hecho porno en mi vida"

P.: ¿Quiénes han sido tus principales apoyos en todo este tiempo?

M.C.P.: Gary, a él le debo la vida. Era mi pareja, (11 años juntos), no se rendía ni cuando los médicos lo hacían y yo misma no podía más. Llegué a decirle a mi padre que lo único que quería ya es que no me doliera, que ya me daba igual todo si me moría, pero Gary me miraba y me decía que no me iba a morir. No era el hecho de que lo dijera, era el convencimiento con el que lo decía. Me hacía la comida, me ayudaba a hacer los ejercicios cuando aún no me sostenía sola... Cuando me atropelló el coche ya no era mi pareja y estuvo 4 meses cuidándome. Hoy por hoy es mi familia. La gente me pregunta por qué no estamos juntos, y es que nunca lo dejamos, nuestra relación sencillamente evolucionó, ahora no somos pareja sentimental, pero yo no quiero una vida sin Gary en ella. Esa gente por la que te comerías una bala sin pensarlo.

P.: ¿Cómo es ahora la relación con cada uno de tus padres? 

M.C.P.: No voy a ahondar en temas familiares, es una decisión que creo que es la mejor para la estabilidad psicológica de todos. Estamos todos bien y eso es todo lo que voy a decir al respecto.

P.: ¿Cómo se te ocurrió empezar a usar OnlyFans? ¿Conoces a más famosas que lo hacen?

M.C.P.: Durante la pandemia perdí mi trabajo: colaboraba en 2 programas y se vino a abajo un largometraje que íbamos a rodar. No tenía ningún tipo de ayuda y, sin moverme, no sabia cómo salir del pozo. Mi madre se quedaba también en la calle y no tenía nada para poder ayudarla. Un amigo, Mark, sabiendo mi poco apego por la ropa (risas) me dijo que esta plataforma podría ayudarme en mi situación. Me encantan los desnudos, he hecho varias portadas de revistas sin ropa y he trabajado en una serie de Playboy en Estados Unidos que era erótica... ¡aprovecho para decir que no era pornográfica! No he hecho porno en mi vida. No tengo nada en contra, muchos lo consumimos alguna vez, pero es que yo no me dedico a ello. Eso sí, me encanta estar desnuda, detesto la censura, las prohibiciones, la doble moral... en esto siempre he sido clara: mi cuerpo es mío y no encuentro nada sucio en mi piel.

Mari Cielo Pajares tiene muy clara su posición respecto a OnlyFans. Foto: Javier Pequerul.

P.: Crees que es una plataforma que ayuda como artistas a los personajes famosos que lo usan, o simplemente los encasilla en creadores de contenido para adultos?

M.C.P.: Creo que es una plataforma maravillosa que aporta más libertad. El tema es que, al proporcionar esta libertad, hay mucha gente que hace pornografía, que utiliza la plataforma para distribuir sus contenidos... que me parece genial, pero la gente tiende a englobar, a generalizar... Creo que el problema no es la plataforma, es la gente a la que le da pereza leer una biografía en la que pone claramente que haces desnudos, pero no pornografía. Amo los desnudos artísticos, las gamberradas y el tomarse todo con humor. Luego tienes gente que tiene OnlyFans y lo utilizan para subir recetas de cocina, entrenamientos de fútbol o consejos de ejercicios. La plataforma da la libertad, lo que tú decidas subir es cosa tuya.