Kiko Matamoros y su hermano Coto cumplen 63 años de malos rollos

Kiko y Coto Matamoros

Los hermanos Matamoros compartieron las tertulias televisivas durante algunos años.

Hoy es el cumpleaños de la pareja de hermanos peor avenida de la televisión. La que forman los gemelos Matamoros. Y es que, aunque Kiko y Coto compartieron las mieles del éxito televisivo hace años, jamás han mostrado ni un ápice de cariño el uno por el otro.

 

Prueba de ello es, por ejemplo, que Coto Matamoros siempre se ha referido a su hermano gemelo como «el de la incubadora». Y esta forma de identificarle no ha mejorado con el tiempo. De hecho, algunas de las últimas lindezas que le dedica a su hermano es que es un ser repugnante y un psicópata de manual.

 

Veamos cómo les ha tratado la vida a Juan Francisco (Kiko) y José Antonio Matamoros (Coto) desde que llegaron a este mundo el 27 de diciembre de 1956.

 

La dura infancia de los hermanos Matomoros

 

Los gemelos compartieron unos primeros años muy complicados que Coto relató con todo detalle en su libro «Libro de Reclamaciones» (Libros Cúpula, 2018). Y es que su padre, un hombre al que temió desde que la memoria le puede alcanzar, hizo de aquellos años un auténtico infierno. Tanto fue así que, tal y como él mismo cuenta en sus páginas, en muchos momentos deseó «que Dios lo matara».

 

Coto Matamoros

Coto Matamoros publicó «Libro de Reclamaciones» en 2018.

 

Un entorno tan tóxico como el descrito no podía traer nada bueno y en el caso de Coto las consecuencias fueron hiperactividad, fracaso escolar, agresividad, inadaptabilidad y consumo de drogas.

 

Coto eligió el mal camino muy pronto

 

En su libro, Coto describe cómo fue su primer contacto con las drogas cuando apenas contaba con 15 años y una joven americana le inició en la heroína. «Me dejé llevar. No sentí la más mínima aprensión. Me entregué por completo. Todo parecía indicar que había que aprovechar la oportunidad, pues entendí que era otra forma de matar la edad perdida».

 

Coto Matamoros carcel

Coto Matamoros estuvo tres meses en la cárcel de Zuera en 2011.

 

Otro punto que influyó mucho en la vida del ex showman y por extensión en la de su hermano, fue su ingreso en la cárcel de Zuera (Zaragoza) en 2011. Después de pasar dos meses fuera de nuestro país, Coto decidió volver a España para cumplir los tres meses de cárcel a los que había sido condenado por no pagar la pensión alimenticia a una de sus hijas mayores.

 

Si ya por entones, la relación de los hermanos no había por donde cogerla, parece ser que el hecho de que Coto se convirtiera en ex convicto, la deterioró todavía más. Al menos eso es lo que declaró Kiko en el programa «Ratones coloraos» conducido por Jesús Quintero, donde fueron entrevistados los gemelos en 2017.

 

En la actualidad, Coto solo busca la felicidad

 

A pesar de que aquellos años de tertulias televisivas en programas como «Crónicas marcianas» o «TNT» le reportaron importantes ingresos a Coto, con el tiempo, su forma de ver este mundo cambió de forma radical. Tanto es así, que él mismo se ha encargado de aclarar que actualmente su prioridad en la vida no es triunfar en el mundo de la televisión, sino la búsqueda de la felicidad, más allá de la vorágine mediática. Además, considera que para lograrlo es imprescindible mantenerse alejado de los focos. 

 

Coto Matamoros cronicas marcianas

Coto Matamoros fue uno de los comentaristas de «Crónicas Marcianas»-

 

Así que Coto puso tierra de por medio y desde hace 8 años vive en Los Ángeles (Estados Unidos) y la República Dominicana. Allí colabora con una Fundación que se dedica al desarrollo personal y espiritual de las personas. El trabajo de Coto consiste en dar charlas y conferencias visitando ciudades de Latinoamérica y Estados Unidos. «Busco la belleza como posibilidad constante, y esa emoción no se encuentra en la basura que supone hacer juicios de gente que vive en el estercolero de la tele», declaró.

 

Makoke también es diana de su excuñado

 

Vivir allende los mares no parece ser distancia suficiente para acallar los comentarios e insultos de Coto. Es más, sus dardos envenenados no solo se dirigen contra su hermano, también Makoke, la que fue pareja de Kiko durante 20 años, es diana de sus desprecios.

 

Algunas de las lindezas que se han publicado en los medios hacia la malgueña ha sido: «si no fuera por mi hermano ella no tendría cabida en televisión, porque no sabe ni expresarse».

 

Coto Matamoros mala relacion

La relación de Coto Matamoros con su hermano y Makoke es nefasta.

 

Y añade, que la única intención de su excuñada era que Kiko le mantuviese. «Ambos son unas víctimas y no entiendo cómo pueden ser tan infelices, y que su infelicidad dependa siempre de la opinión de los demás», afirma.

 

Ni siquiera el tumor de Kiko le acercó a su hermano

 

El autor del libro «Libro de Reclamaciones» dice no sentir nada hacia su hermano, ni bueno ni malo. Tanto es así, que cuando en agosto de este año el colaborador de «Sálvame» anunció que iba a ser operado para someterse a la extirpación de unos tumores en la vejiga, su hermano no cambió ni un ápice su actitud hacia él, y eso que todavía no se había determinado el alcance que podía tener su enfermedad.

 

Algunos de los muchos comentarios de Coto que los medios recogieron al respecto fueron: «Me parece un espectáculo despreciable comerciar con la desgracia y con toda su vida. Mi concepto sobre él no va a cambiar por una enfermedad».

 

Kiko Matamoros tumores

Kiko Matamoros poco después de anunciar que sería operado de unos tumores en la vejiga.

 

Y añade: «Él mismo es su peor enemigo. Las enfermedades se las genera uno mismo y él tiene muchos pensamientos y sentimientos negativos, por lo que repercute en la salud... Es una persona cargada de problemas y eso le debería hacer pensar qué es lo que ha hecho con su vida. Y lo que yo no voy a hacer es compadecerme de una persona cuya única preocupación es arreglarse la cara».

 

Una mala relación muy larga y rentable

 

Hoy 27 de diciembre, los Matamoros cumplen 63 años y no iríamos muy desencaminados al afirmar que durante estos años han mantenido una relación basada en el desprecio y la aversión. Así lo asegura Coto en su libro cuando dice que su hermano le odia desde el día que nacieron. Además, asegura que «jamás me voy a volver a hablar con él».

 

Por otro lado, ninguno de los dos puede negar que este odio visceral resultó ser una fructífera fuente de ingresos durante algunos años, ya que, los Matamoros acudieron en más de una ocasión a los platós televisivos, donde se intercambiaron todo tipo de insultos e improperios.

 

Kiko y Coto Matamoros television

Durante muchos años los hermanos Matamoros compartieron el éxito en televisión.