Lola Flores y Antonio Flores, sus mejores canciones

Madre e hijo fallecieron hace 25 años

Lola Flores y Antonio Flores, sus mejores canciones

Lola y Antonio estaban muy unidos. La cantante siempre protegió mucho a su hijo menor.

A.L.J.

Este sábado 16 de mayo se cumplen nada menos que 25 años de la muerte de la gran Lola Flores. Tan solo 14 días después, moría también su hijo pequeño, Antonio Flores. El mundo de la música se quedaba huérfano de dos maravillosos artistas quienes, a pesar del tiempo transcurrido, continúan un legado tan vivo como siempre.

Esta semana en tu Revista Pronto hemos repasado la vida, y trágicas muertes, de Lola y Antonio; así como qué ha sido del clan Flores, con artistas tan emergentes como Elena Furiase o Alba Flores, dos actrices con cada vez más proyección internacional. Puedes verlo aquí 

Hoy queremos recordarlos con la mítica última actuación de parte del clan Flores original: la matriarca y el patriarca, Antonio y Lolita, interpretando “La casa en el aire”. ¡Emanan arte por los cuatro costados!

 

 

Recordemos que la Faraona y El Pescaílla se enamoraron perdidamente y se casaron en la basílica del Monasterio de El Escorial, en Madrid, el 27 de octubre de 1957. La boda fue de lo menos convencional: a las seis de la mañana, para evitar que Dolores Amaya, mujer con la que Antonio había tenido una hija, se presentase e impidiese la ceremonia.

Juntos nos regalaron momentos tan inolvidables como éste:

 

Poco después de su enlace, el 6 de mayo, nació su primera hija, Lolita. Con su nacimiento, Lola colmó su deseo de ser madre, aunque éste no la apartó de los escenarios. Ese mismo año, el matrimonio rodó “Échame la culpa” y “María de la O”.  Tres años y medio después del nacimiento de Lolita, llegó al mundo Antonio y, en 1963, lo haría Rosario, la benjamina de los Flores.

Los tres hijos de Lola llenaron su vida y su hogar de alegría e hicieron realidad su sueño de formar una familia. Una experiencia que compaginó con su carrera, que le llevó a pasar largas temporadas alejada de los niños, por quienes se desvivía y con los que hablaba a diario, aunque estuviera en la otra punta del mundo. Durante esas ausencias, el Pescaílla se hacía cargo de la familia, hasta que Lola volvía a casa, cargada de regalos y de amor.

Antonio, el más sensible de la familia

Con un carácter extremadamente sensible, Antonio heredó la vena artística de su progenitora y decidió probar suerte como cantante. De su pluma surgieron canciones preciosas. En 1980 grabó su primer disco en el que se encontraba el tema “No dudaría”, que actualmente sigue siendo un himno contra la violencia:

 

También le dedicó una canción a su hija, “Alba”. Un tema absolutamente emocionante:

Siempre estarán en nuestro recuerdo.