Marisa Jara: nuevos problemas de salud le impiden ser madre

Marisa Jara ha anunciado que volverá a ser operada: esta vez, por un mioma en el útero. De momento, la modelo tiene que aparcar sus planes de ser madre

marisa jara

Marisa Jara tiene de nuevo que ser operada.

M.A.

Marisa Jara está sobrellevando con gran optimismo su último bache de salud. La modelo, que estaba sometiéndose a un tratamiento hormonal para ser madre junto a su chico, Miguel Almansa, tiene que volver a pasar por el quirófano, ya que le han detectado un mioma en el útero de unos 15 centimetros. 

Lo ha explicado ella misma a través de su perfil de Instagram, en una publicación en la que no ha faltado mención especial para la clínica de fertilidad que le está ayudando en su duro proceso (y de la que es imagen).

"Con lo ilusionada que estaba porque tenía cita con mi ginecóloga para hacer la primera eco y ver cómo estaba ese colchoncito que estamos fabricando con las hormonas al bebé... pero me acaban de detectar un mioma de 15cm que está ocupando prácticamente todo el útero, así que tenemos que parar con las hormonas, porque me tienen que operar y quitármelo", escribe Marisa, y añade: "soy muy positiva y no voy a dejar de luchar por mi sueño. Esto no es nada comparado con lo que he pasado... Una operación más, con esta van 19, yo creo que ya está bien... Lo importante es que tiene solución y que yo, a pesar de todo, estoy feliz porque sé que lo voy a conseguir. Desde aquí animo a todas las mujeres que estén pasando por lo mismo que yo". 

 

Marisa tiene una actitud de lo más positiva, ¡esperemos que este contatiempo pase rápido y que su deseo de quedarse embarazada pueda hacerse realidad pronto!

Su chico, su mejor apoyo

Marisa lleva casi dos años saliendo con Miguel Almansa, un asesor inmobiliario que tiene un niño de una relación anterior. Aunque a principios de este año se dijo que la pareja había roto, lo cierto es que sus redes sociales son el vivo ejemplo de la felicidad...

marisa jara novio

Marisa Jara junto a su chico.

Marisa y Miguel no cesan en su empeño de convertirse en padres, ¡ojalá este pequeño bache sea solo una piedrecita en el camino!