Carmen Bazán, madre de Jesulín, operada e ingresada en el hospital

Carmen Bazán, la madre de Jesulín de Ubrique, se encuentra ingresada en un hospital gaditano tras haberse operado de la cadera

carmen bazan

Carmen Bazán está recuperándose de una operación de cadera.

M.A.

La intervención de Carmen Bazán no ha sido de urgencia: la madre de Jesulín de Ubrique se sometió el pasado viernes a una operación de cadera que tenía programada desde hace meses, y lo ha hecho para mejorar su movilidad. Carmen se encuentra bien y, presumiblemente, será dada de alta hoy del Hospital Puerta del Sur de Jerez de la Frontera, en Cádiz. 

La noticia de la operación de la matriarca de los Janeiro la dio en primicia el pasado fin de semana el programa 'Viva la vida'. El programa también aclaró que el proceso médico duró unas tres horas y que fue todo un éxito. 

De momento, sus hijos Carmen y Víctor han sido los únicos parientes cercanos que han ido a visitarla, ya que en Andalucía no está permitida la movilidad entre provincias debido a las restricciones sanitarias. Carmen Bazán podrá recuperar su actividad más o menos de manera normal en cuanto tenga su alta médica. 

Su hija Carmen está volcada con ella

A principios de este año, Carmen se mudaba de su casa en Cádiz a la mansión en la que vive su hija, en Marbella. Fue una decisión que tomaron juntas, ya que vivir sola en ese momento, con la movilidad reducida por sus problemas de cadera, no era la mejor opción. 

Hace ocho años que Carmen Janeiro, que hoy es profesora de yoga, reside en la capital de la Costa del Sol junto a su pareja, Luis Masaveu, un discreto empresario que, según Forbes, posee la undécima fortuna de España, con un patrimonio cifrado en unos 2.500 millones de euros.

familia janeiro

La familia Janeiro al completo, en una imagen de 1996.

Los Janeiro siempre han sido una familia que ha estado muy unida, dentro y fuera de las cámaras. El clan de Ambiciones tuvo que enfrentarse hace seis meses a la muerte de Humberto, por quien sus hijos sentían verdadera devoción. Pese a que Carmen y el padre de sus hijos llevaban mucho tiempo divorciados, ambos disfrutaban en usufructo su famosa vivienda familiar.