Paloma Cuevas, su nueva vida tras el divorcio de Enrique Ponce

Quiere mudarse a La Finca, lanzará una colección de vestidos de fiesta y no descarta pasar una temporada en EEUU con sus hijas

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Paloma Cuevas junto a las dos hijas que tuvo con Enrique Ponce. 

Redacción

Firmado su divorcio de Enrique Ponce, Paloma Cuevas ya puede decir en voz bien alta que empieza una nueva vida. Entre sus planes más inmediatos está el de mudarse desde el piso de la zona de Pintor Rosales de la capital –donde vivía con su exmarido– a la urbanización La Finca, a una propiedad de 3.600 metros cuadrados con una gran vivienda que dispone de piscina privada y amplio jardín.

La casa, que no es nueva, fue un regalo que su padre, Victoriano Valencia, les hizo a ella y a su entonces esposo y que ahora va a ser su hogar ideal gracias a la cantidad de espacio que tiene. No hay que olvidar que desde hace meses su padre, de 90 años, está bastante delicado de salud y, por ello, tanto él como su madre viven con ella.

Así que en la casa de La Finca estarán todos más cómodos. Otro de sus planes es marcharse una temporada fuera de España. No lo haría sola, sino con sus hijas, Bianca y Paloma, para que las niñas sigan un curso académico en EEUU, vean mundo y perfeccionen su inglés.

Paloma Cuevas recogerá un premio solidario

Paloma Cuevas solidaria

Paloma durante una de sus últimas visitas a una escuela de la Fundación Niños en Alegría. 

Pero antes de dar ese paso, la empresaria tiene dos citas que le ilusionan mucho. Primero, el 8 de agosto estará en la gala Starlite para recoger un premio, de manos de Antonio Banderas, por su labor humanitaria y su compromiso con la Fundación Niños en Alegría, que lucha por mejorar las condiciones educativas de escuelas en zonas marginadas del estado de Guerrero (México). Y, segundo, un mes después, debutará como diseñadora de moda con una colección de trajes de fiesta para la firma nupcial Rosa Clará.