Pipi Estrada: "Para nuestra hija, es muy duro ver a Miriam bebida"

Su excompañera sentimental, Miriam Sánchez, está pasando por un momento muy complicado

pipi estrada

Pipi Estrada está muy preocupado por el difícil momento que atraviesa la madre de su hija.

Redacción

Miriam Sánchez ha pasado de ser un icono sexual a un ídolo caído. La excompañera de Pipi Estrada protagonizaba hace unos días un bochornoso espectáculo en un bar. Un testigo asegura que llegó a tirar una mesa y que se enfrentó a las personas que censuraron su actitud agresiva. Su estado presentaba síntomas de embriaguez y su familia está alarmada por su actitud. "Tiene la cabeza preocupada, y debería tenerla ocupada. Ahí radica la raíz de su problema", dice su excompañero.

PRONTO: Preocupada, ¿por qué razón?

PIPI ESTRADA: La falta de trabajo le desespera. Estaba haciendo una cosa muy bonita, unos vídeos llamados "Chapa y pintura", donde daba consejos estéticos, pero la pandemia lo frenó todo y prescindieron de sus servicios. Fue un mazazo muy grande.

P.: El escándalo en el bar presenta a una mujer agresiva…

P.E.: No es agresiva, es intensa. Y esa intensidad puede llevar a equívocos. Se manifiesta con una energía muy fuerte y la gente puede interpretar eso como agresividad. La conozco muy bien y no me produce ningún miedo. Es su ADN aun cuando está en estado de embriaguez.

Pipi, presumiendo de tipazo a sus 67 años:

Pipi Estrada: "Esa noche, Miriam desvariaba y me insultó"

P.: ¿Bebe demasiado?

P.E.: El día de la polémica estaba muy bebida. Y creo que con algo más, y ahí lo dejo. Esa noche estuvo en mi casa viendo a nuestra hija, y ya llegó con algunas copas de más. Me pidió una cerveza y la niña le dijo que si seguía bebiendo no la iba a ver nunca más. Miriam decía muchas tonterías, desvariaba, pero llegó un momento en el que comenzó a insultarme y a decir barbaridades. Quiso tirar un cuadro por la ventana… y nuestra hija la paró. Fue muy desagradable. Ver a su madre en ese estado es muy duro para nuestra hija, lo sufre. Y lo pasa fatal.

P.: ¿No existe remedio?

P.E.: Ya me gustaría, porque siento cariño y respeto por ella y me duele verla en ese estado. Ojalá pueda encauzar su vida por el buen camino.

P.: ¿Tiene pareja?

P.E.: Sí. Pero bajo mi punto de vista no es la compañía más adecuada para ella. No se entiende que, viéndola bebida, se la llevara de copas… Para curarte necesitas estar rodeada un entorno sano.

También Pipi ha encontrado pareja y es así de feliz:

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