Raquel Mosquera, destrozada por su nuevo drama familiar
Raquel Mosquera atraviesa un durísimo momento mientras su marido Isi sigue privado de libertad en Francia por un delicado asunto
Tras la muerte de su primer marido, Pedro Carrasco, en 2001, la vida de Raquel Mosquera, de 56 años, está siendo un carrusel de vaivenes personales y profesionales. Su gran amor murió demasiado joven y la dejó desolada, y para más inri, su relación con la única hija del boxeador, Rocío Carrasco, siempre fue inexistente.
Con el paso del tiempo, la peluquera parecía haber levantado cabeza y recuperado la estabilidad sentimental con su actual marido, el empresario de origen nigeriano Isi, al que conoció en 2014 en un pub de su propiedad y con el que contrajo matrimonio el 27 de julio de 2024. Pero su historia de amor afronta ahora una terrible dificultad.
"Me siento fuerte por mis hijos"
UNA FAMILIA UNIDA. Según todo su entorno, Raquel e Isi se quieren muchísimo y adoran a Romeo, el hijo que tiene en común, y Raquelita, fruto de la relación de la peluquera con Tony Anikpe.
Fue el periodista Kike Calleja quien levantó la voz de alarma al contar en el programa 'Fiesta' que Isi se encuentra privado de libertad desde hace más de cuatro meses en Francia. En el momento de escribir estas líneas no se había hecho público el motivo de la detención, pero se especulaba con un asunto muy grave.
El secretismo es total. Su esposa nos responde con un simple "un abrazo" cuando intentamos contactar con ella y, desde su entorno, nos desvelan que "está muy nerviosa y dolida porque no sabe cómo puede acabar este asunto".
Una persona muy cercana corrobora lo que sospechamos: "La ausencia de Isi la está martirizando. Lo echa muchísimo de menos y teme que la situación empeore".
Raquel Mosquera se ampara en la prudencia como le han recomendado, pero aun así, ha subido un comunicado a sus redes sociales en el que intenta afrontar con una cierta entereza la situación mientras hace algunas advertencias: "Que se atengan a las consecuencias aquellos que quieran aprovecharse de esta situación y se inventen cosas sin contrastarlas. Igualmente, aquellos programas que lleven a sus platós a personas que cuenten mentiras sin conocernos de nada".
También advierte: "Aunque en estos momentos prefiero guardar silencio y no hacer comentarios, eso no significa que no tenga a mi abogado penalista pendiente de todo. Cuando yo crea que es el momento de hablar y me sienta con ganas de hacerlo, lo haré. Me siento fuerte, sobre todo por mis hijos, mi familia y todas las personas que me rodean", comentaba, poco antes de aparecer en 'De Viernes' para hablar de la situación.
Su entorno afirma que Isi no es como su anterior pareja, Tony
Hace poco, cuando una reportera le preguntó cómo se encontraba, le contestó que no quería hablar, pero se fundió en un abrazo con ella, un gesto con el que pedía a gritos comprensión y empatía. La periodista en cuestión, Arabella Otero, nos dice: "La vi nerviosa y muy preocupada. Yo creo que está desolada".
Kike Calleja revela a nuestra revista que "por lo que me ha contado alguien muy cercano a Raquel, ella ha visitado varias veces a su marido desde que se encuentra preso. Y esos reencuentros son muy emotivos".
Una de sus amigas nos cuenta que "la llegada de Isi a su vida fue una especie de bálsamo que curó sus males. Raquel está superenamorada de él y tienen un hijo precioso. Nunca les hemos visto discutir. Nada que ver con Tony. El cariño que le ha venido demostrando Isi a Raquel no es comparable con los problemas que tuvo con su anterior pareja".
Raquel Mosquera, dispuesta a superarlo todo
Con su habitual fortaleza, Raquel Mosquera dejó claro en 'De Viernes' que no piensa quedarse de brazos cruzados. “Quiero ir a Francia con la ayuda de mi abogado. Mi abogado no puede ejercer allí, pero a través de otro abogado de allí nos pondremos a trabajar para encontrarlo”, ha explicado con determinación, asegurando que no parará hasta saber la verdad.
A pesar del dolor y la preocupación, Raquel continúa ocupándose de su hijo con Isi, demostrando una vez más su gran corazón y su compromiso con la familia. La empresaria asegura que, aunque la situación es complicada, no se siente engañada: “Yo no me puedo sentir engañada si todavía no he podido hablar con él”.
Raquel, que se ha mostrado serena y firme, ha zanjado su intervención con una promesa clara: “El día que sepa qué delito ha cometido, lo diré. Parece que os estoy tomando el pelo, pero de verdad que no. No sé nada. Y pienso presentarme en Francia con mi abogado para exigir explicaciones de por qué en tres meses no he sabido nada de mi marido ni de la documentación que yo mandé”.