Rocío Carrasco: "Mi hijo dijo que era muy mala madre"

La madrileña relató cómo, de manera progresiva, cambió el carácter de David, con el que ella mantenía una excelente relación

Rocio Carrasco documental

Rocío Carrasco habló de su hijo menor con cariño.

Redacción

Una semana más, Rocío Carrasco siguió desgranando su pasado y, en el capítulo diez de “Rocío, Contar la verdad para seguir viva”, habló de cómo fue cambiando su hijo, David, después de que su hermana, Ro, se marchara de casa. Antes de que esto sucediera, madre e hijo tenían una excelente relación.

“Ahora ya no lo sé, pero siempre ha sido un niño muy cariñoso, muy familiar. En el colegio a David lo quería todo el mundo. Tenía amigos de todas las edades. Los profesores morían por él, es supercariñoso, muy gracioso…”, explicó.

La actitud de Da cambió por completo con el tiempo

Con el paso del tiempo, la actitud del menor fue variando e incluso lo notaron los profesores. Su madre, que la ayudaba en las tareas de la escuela, no lograba que le hiciera caso. Cuando ella le insistía para que estudiara de cara a un examen, Da le respondía: "No me digas eso que mi padre me ha dicho que me va a grabar un disco con Fulanito, que me va a llevar a 'La Voz', que yo no tengo que estudiar".

Rocio Carrasco hijo David

La madrileña tenía mucha complicidad con David.

Antonio David visitaba a su hijo en el colegio cuando no le tocaba

En aquella época, David le explicaba a su madre que solía recibir la visita de su padre en la escuela en los quince días que no le tocaba estar con él y le hablaba de sus hermanas, Rocío y Lola, repitiéndole que pensaban mucho en él.

"Un chantaje emocional de 'te tienes que venir con nosotros porque tu hermana te echa de menos…'. Si ya es cruel hacerlo con un niño, con uno como David es el tripe de cruel", remarcó Rociíto, que también habló de los problemas de salud del joven.

En una ocasión, Antonio David fue con su hija Ro, quien le transmitió un mensaje a su hermano menor: “Dile a tu madre que va a llorar lágrimas de sangre, que no voy a parar hasta que la meta en la cárcel”.

Al igual que su madre, los profesores del adolescente también detectaron que algo estaba influyendo negativamente en el menor. “Un día me llamó su tutora y me comentó: 'Rocío, tengo que hablar contigo porque el niño ha llegado a clase y ha empezado a decir barbaridades sobre ti. Ha venido gritando: "Mi madre no me quiere, mi madre es muy mala madre”“, recordó Rociíto.

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En este enlace te lo contamos todo sobre David Flores, un joven muy cariñoso que está sufriendo mucho con el conflicto familiar.