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Susana Estrada, la musa del destape: "Mi vida no ha sido nada fácil"

La musa del destape protagoniza un documental sobre su figura y trayectoria en la plataforma digital de RTVE

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Juicios, desnudos, cintas de vídeo, escándalos, un consultorio sexual demasiado polémico, 14 condenas… Todo eso y más generó Susana Estrada, icono sexual, pionera del destape, en una España llena de tabúes y prohibiciones, precursora de otras actrices que vinieron después. Hoy vuelve a un primer plano de actualidad gracias al documental de RTVE Play, 'Susana y el sexo', un recorrido por una vida llena de sobresaltos.

Susana tiene muy claro que la desnudez no tiene nada de malo y se queja de cómo se censura en las redes sociales. "A día de hoy, la gente no tiene asumido el desnudo, incluso descuelgan de las redes, es decir, censuran, las imágenes de las playas nudistas. Pero ¿qué somos? Un cuerpo. No nacemos vestidos", ha opinado la actriz. No te pierdas su entrevista más sincera.

"Me decían que me iban a matar"

PRONTO: Para ser una chica que estudió en las monjas ursulinas acabaste en el extremo opuesto.

SUSANA ESTRADA: Yo tenía mis ideas, mi propia forma de pensar y analizar, y nunca me manipularon. Pero impartían una educación muy buena, a pesar de los rosarios, las misas, los cantos a María… Ya quisieran los chicos de hoy en día recibir las enseñanzas de antaño.

P.: ¿Y qué llevó a una bibliotecaria de Gijón como tú a convertirse en reina del desnudo?

S.E.: Aquel trabajo se me quedaba pequeño y yo quería vivir nuevas experiencias.

P.: Te casaste con tan sólo 16 años, embarazada, y te separaste a los 18, cuando esperabas un segundo hijo.

S.E.: Me casé para irme de casa de mis padres, que era un lugar opresivo, nada que ver conmigo, y así tener mi propia familia. Aquel matrimonio salió mal y empezó mi nueva vida. Comencé de cero, el padre de mis hijos jamás nos pasó una pensión… Fue todo muy difícil. La verdad es que mi vida no ha sido nada fácil.

P.: Llegas a Madrid y tu trayectoria pega un cambio radical. Aquel primer desnudo, en la obra 'Historias del striptease', en 1976 y recién muerto Franco, fue un escándalo.

S.E.: ¡Un gran escándalo! Venían autobuses llenos de gente para ver el espectáculo. En la reventa, las entradas se vendían a 1.500 pesetas, un dineral entonces.

P.: Sufriste amenazas de muerte.

S.E.: Sí, de grupos de extrema derecha, como los Guerrilleros de Cristo Rey. Me mandaban cuadros de Jesucristo con coronas de espinas y el corazón fuera, sangrando. Me amenazaban continuamente, me insultaban, me decían que me iban a matar, y uno de esos personajes se presentó con una pistola en medio de una actuación mía en Bilbao. Me acojoné… Menos mal que lo redujeron rápidamente. Me pusieron un guardaespaldas. Cuando Tejero dio el golpe de Estado, me enteré de que yo figuraba en una lista negra de personas que tenían que desaparecer. Ten en cuenta que lo que yo hacía era un gran desafío en una España falta de libertades.

P.: Montaste un consultorio sexológico en una revista y te llovieron las denuncias.

S.E.: Me tuve que enfrentar a 14 procesos judiciales acusada de escándalo público. Me quitaron el pasaporte y el derecho al voto durante años. Y eso me pasó con el socialista Felipe González en el poder. Me desilusionó totalmente.

P.: ¿Aceptas el calificativo de icono sexual?

E.S.: Eso no depende de la persona. Tú no puedes decir que quieres ser un "sex-symbol" o un icono del sexo, lo deciden otros… El público. Curiosamente, cuando me desnudaba, recibía muchos palos, pero los sitios donde actuaba se llenaban a reventar y ahora resulta que me consideran un mito sexual. Pero las bragas se les cayeron a otras muchas. ¿Sí o no?

"Soy la mujer que menos ha ligado en este país"

Susana fue una de las pioneras del destape en España y, por ello, fue admirada y amenazada en la misma medida.

P.: ¿Recibiste muchas proposiciones deshonestas, dinero a cambio de sexo?

S.E.: Ni una. Creo que soy la mujer que menos ha ligado en este país. A los hombres les cortaba mi atrevimiento y no eran capaces de acercarse a mí, yo no ligaba nada. Lo hacía mucho más la sastra que trabajaba conmigo. Pero no me siento desafortunada en el amor. He tenido mis historias… con fecha de caducidad. Relaciones bonitas que acabaron porque tenían que finalizar.

P.: ¿Qué opinaban tus hijos de la vida tan "escandalosa" que llevaba su madre?

S.E.: Mis hijos la han vivido conmigo. Y saben que, a veces, no podía estar con ellos por culpa de mis compromisos profesionales. Pero nunca me censuraron por salir desnuda en un escenario. Les enseñé a ser tolerantes, a entender lo que es la persona y su profesión y a respetar a los demás. Tuve muchas conversaciones con ellos cuando eran pequeños para hacerles comprender las cosas, y prepararlos para cuando otros niños crueles les dijeran barbaridades sobre mí. Porque los periodistas nunca valoraron mis cualidades artísticas, sino tan sólo lo relativo al sexo y el desnudo.

P.: ¡Menuda liaste al "intimar" con un robot en el escenario!

S.E.: Hasta en eso fui una adelantada, porque ahora se hacen muñecos y robots para satisfacer a hombres y mujeres en la cama.

P.: ¿Cómo es tu vida actual?

S.E.: Un remanso de paz. Vivo a mi aire, sin reloj, adaptada a una vida de confort y no me preocupo por nada. Salgo poco. Aunque resido en Benidorm, no voy a la playa, me gusta ver el mar desde mi amplio piso en lo alto de un rascacielos.