Pronto
Cerrar

Dolor de hombro: conoce sus causas y cómo aliviarlo

Los movimientos repetitivos y la edad aumentan las posibilidades de sufrir molestias y lesiones en el hombro. ¡Te contamos cómo calmar el dolor!

Para disminuir las molestias hay que evitar tensionar y sobrecargar la zona.

Nereida Domínguez

Sección coordinada por la doctora María José Peiró, especialista en Medicina Familiar, con más de 10 años de experiencia tanto en el ámbito público como privado. Máster en nutrición y dietética..

El dolor de hombro es una de las consultas médicas más frecuentes: afecta a una cuarta parte de la población en algún momento de su vida, según la Fundación Española de Reumatología (SER).

Aunque aumenta con la edad y en personas que realizan trabajos pesados, el 80-90% de los casos se da en mujeres, sobre todo mayores de 50 años, especialmente después de la menopausia los cambios hormonales provocan pérdida de densidad ósea y un mayor riesgo de osteoporosis, que afecta a articulaciones como ésta.

El dolor de hombro puede impedir realizar ciertos movimientos e incluso provocar pérdida de movilidad.

El origen de las molestias en el hombro

El diagnóstico suele ser sencillo a través de una exploración física. Éstos son los motivos que suelen originarlo:

1. Sobrecarga muscular

Los movimientos repetidos por la práctica de ciertos deportes o la realización de determinadas tareas mecánicas, así como la edad, son factores de riesgo que aumentan la posibilidad de padecer dolor de hombro, causando molestias de menor o mayor intensidad.

2. Bursitis

Los movimientos repetitivos o la presión sobre la articulación del hombro también pueden provocar bursitis: cuando los pequeños sacos de líquido (bursas) que se localizan en las articulaciones y que sirven para amortiguar los movimientos se inflaman. Las molestias comienzan paulatinamente y se manifiestan con dolor al presionar el hombro o moverlo, rigidez, inflamación, etc.

3. Tendinitis

Se trata de la inflamación del tendón, que es el encargado de conectar músculo y hueso. En la articulación del hombro, el desgaste provoca que finalmente el tendón se divida en dos y los síntomas son similares a los de una bursitis. Hay dos tipos de tendinitis: la aguda es el resultado de movimientos repetitivos y la crónica aparece por enfermedades degenerativas.

4. Traumatismo

En esos casos, se produce una fractura que, además de provocar dolor intenso, precisará de una intervención urgente.

5. Osteoartritis

Tiende a estar vinculada al desgaste que sufren las articulaciones con la edad, así que el dolor empeora con el tiempo. Puede ser hereditaria. En un intento de reducir el dolor se limitan los movimientos del hombro, lo que puede provocar tensión o agarrotamiento.

Hombro: una articulación en riesgo

El hombro es la articulación con más movilidad de todo el organismo, por eso tiene más probabilidades de lesiones y dolor, que puede extenderse a la zona cervical, el antebrazo y la mano.

El dolor suele aumentar por la noche (dormir de lado sobre el hombro dolorido o boca abajo lo empeoran al aumentar la presión en la zona).

¿Cómo aliviar el dolor de hombro en casa?

Independientemente de la causa, el dolor de hombro requiere el diagnóstico de un especialista que indique el tratamiento adecuado, pero algunas medidas ayudarán a disminuir el dolor en casa.

1. Compresas frías. Ponte hielo o una compresa fría en la zona durante 10 minutos un par de veces al día. El frío ayudará a desinflamar y reducirá las molestias.

2. Reposo. Al principio, puede que sea necesario mantener la articulación en reposo, sin realizar esfuerzos, pero debe ser un reposo relativo porque si dejamos de moverlo puede derivar en una patología que conocemos como "hombro congelado", que significa que no sentimos dolor pero la capacidad de movimiento va siendo cada vez menor. Consulta cuanto antes con el especialista para que te indique las pautas a seguir.

3. Técnicas de relajación. Las zonas del cuello y los hombros son las que más se cargan a lo largo del día. Esa tensión dificulta el riego sanguíneo en la musculatura de esta zona, lo que puede acabar provocando una dolorosa contractura. Por eso es necesario relajarlas realizando estiramientos pausados, escuchando música, trabajando la respiración, haciendo yoga o meditando.

También para controlar el estrés, que resulta tan perjudicial al favorecer la liberación de cortisol (hace que los músculos se inflamen y, además de incrementar el dolor, puede hacer que se cronifique), puede ser útil darse una ducha de agua caliente, lo que relajará la zona afectada.

4. Automasajes. Pueden ayudar a liberar tensiones de la zona y rebajar el dolor, pero antes debemos tener un diagnóstico. De lo contrario, quizá no sirva de nada o, incluso, empeore la sintomatología. El masaje ayudará a aumentar el rango de movimiento en la articulación.

Antes del masaje realiza varias respiraciones lentas y profundas para relajar la zona. Luego, coloca la mano izquierda sobre el hombro derecho y masajea con movimientos circulares suaves. Continúa con un masaje más firme, presionando los músculos de los hombros y el cuello entre el pulgar y los otros dedos sin llegar a provocar dolor. Repite en el otro hombro.

Recomendaciones para prevenir las molestias en el hombro

Mantener una buena postura y fortalecer los músculos de la zona con ejercicios adecuados y precisos son las claves para evitar dolor o lesiones.

1. Higiene postural

Es importante estar atentos a cómo nos sentamos o qué postura adoptamos al caminar o permanecer de pie. A la hora de sentarte, por ejemplo, hazlo con los pies apoyados y en ángulo recto respecto a la pierna. Mantener los hombros elevados, cerca de las orejas, una posición que adoptamos frecuentemente sin darnos cuenta, o la tendencia a una postura encorvada incrementan la tensión en la zona y pueden provocar dolor.

2. No forzar la articulación

Evita realizar actividades bruscas o repetitivas para prevenir la bursitis o la tendinitis, por ejemplo. Intenta no utilizar el portátil mientras estás en la cama o en el sofá porque eso favorece forzar el hombro.

3. Ejercicio

Al practicar cualquier deporte, asegúrate de que tu técnica es correcta. Por otro lado, realiza ejercicios para fortalecer la zona y estiramientos.