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Pedicura en casa: los secretos para lucir unos pies sanos y atractivos

Presume de pies cuidados y perfectos con estos prácticos consejos que te harán pisar fuerte

¿Cómo poner al día mis pies? ¡Aprende todos los consejos que desvelamos a continuación!

Nereida Domínguez

¡Ha llegado el momento de sacar a relucir nuestros pies! Después de tanto tiempo escondidos en botas, zapatos y calcetines, es la hora de que tengan su protagonismo. ¡No olvides tus pies a la hora de realizar tu rutina de belleza!

Vamos a explicarte los mejores secretos y trucos para hacerte la pedicura en casa y presumir de unos pies cuidados y atractivos.

¡Pedicura casera y efectiva! ¿Cómo hacerla en casa?

Los pies son de las zonas con la piel más gruesa y, además, están en contacto permanente con el roce de la ropa y los zapatos.

Para presumir de unos pies suaves y sanos es esencial hacerse una pedicura cada 15 días. Además de prevenir posibles problemas, puede convertirse en un momento de goce y bienestar.

Sigue estos pasos para conseguirlo:

1. Limpieza y relax. Sumérgelos en agua tibia y añade una cucharadita de sal y unas gotas de aceite esencial de menta. Déjalos en remojo unos 15 minutos y, además de limpios, los notarás relajados y descansados.

2. Cortar y limar. Aprovecha que tus uñas se han reblandecido con el agua para cortarlas en recto, ya que si lo haces de forma redonda, corres el riesgo de que se encarnen. Límalas después para perfeccionar el resultado.

3. Máxima hidratación. Es la clave principal para lucirlos cuidados, así que esta rutina debe ser diaria. Aplícate una crema hidratante mediante un masaje suave, incluyendo también los tobillos.

4. Exfoliar para evitar los talones agrietados. Una vez al mes, exfólialos para eliminar las células muertas y evitar que se agrieten con facilidad.

¿Qué se necesita para hacer una pedicura casera? ¡Estos aceites son ideales para hidratar los pies!

Además de eliminar impurezas, los aceites esenciales son capaces de combatir las posibles bacterias

La combinación de aceites esenciales con un buen masaje es un lujo para tus pies, ya que mejora la circulación y mejoran su aspecto y suavidad. ¡Toma nota!

1. Aceite esencial de limón con aceite de oliva

Calienta agua en un recipiente de un tamaño grande para que quepan los dos pies y añade 5 gotas de aceite esencial de limón junto a 30 ml. de aceite de oliva.

Sumérgelos durante 20 minutos y, pasado ese tiempo, seca cuidadosamente y ponte un calzado cómodo. Notarás tus pies más relajados y desinflamados.

2. Aceite esencial de lavanda

Con los pies limpios y bien secos, pásales un paño limpio e impregnado con 5 gotitas de aceite esencial de lavanda. Hazlo a modo de masaje por toda la planta del pie y los dedos. Una vez realizado el masaje ponte unos calcetines y pasa la noche con ellos para que haga efecto.

3. Aceites esenciales de almendra y rosa mosqueta

Después de darte una ducha relajante, sécalos bien y empapa un paño limpio con tres gotas de aceite esencial de almendras y tres de rosa mosqueta. Pásalo suavemente por toda la zona del pie, haciendo hincapié en los talones agrietados.

Masajea los dedos para que todas las articulaciones queden bien impregnadas y ponte unos calcetines que no opriman los tobillos para dejártelos toda la noche y que los aceites hagan efecto. Notarás resultados más rápido poniéndolo en práctica tres veces por semana.

¿Qué usar en los pies en verano?

Sumergir los pies en agua favorece la circulación

La exposición constante al sol, el continuo uso de sandalias, los baños en piscinas, etc. En verano nuestros pies pueden sufrir más y provocarnos pequeños inconvenientes. ¡Vamos a ver las soluciones!

¿Cómo quitar las durezas y los callos? Afínalos pasando una piedra de pómez o una lima antidurezas durante la ducha, sobre todo por los talones y las plantas de los pies. Existen cremas específicas para combatir las grietas en los pies, aunque es mejor que te asegures de que contengan lanolina, una cera natural que mejora las cutículas secas inmediatamente.

Además de ser bastante molesto, el sudor excesivo favorece el desarrollo de las bacterias causantes del mal olor. Combátelo usando calzado de piel o transpirable y aplicándote cada día cremas o polvos para acabar con el mal olor y la sudoración. Una opción casera es meterlos en agua con vinagre de manzana, té negro o bicarbonato de sodio, lo que ayudará a acabar con el problema.

Los hongos son otra amenaza, sobre todo, en verano. Las piscinas son una gran fuente de bacterias para nuestros pies, por esa razón debes protegerlos aplicándote en ellos unas gotas de aceite esencial de lavanda o de árbol del té, que tienen propiedades antisépticas y antifúngicas.

¿Cómo reparar la piel de los pies?

Unos talones agrietados son el resultado de una piel seca que se desgarra por la falta de hidratación

Para reparar la piel de los pies debes tener en cuenta unos hábitos que te ayudarán a lucirlos suaves y sanos. ¡Sigue leyendo!

1. Calzado adecuado. En verano, solemos descuidar más la elección de nuestro calzado, pero es importante que compruebes su calidad y comodidad. Mejor que sea abierto, de piel suave o material transpirable, y evita usar chanclas para dar largos paseos.

2. Duchas alternas. Después de un largo día de verano, dales un respiro realizando baños de contraste con agua caliente y fría, y acabando siempre con fría. Esto te ayudará a estimular la circulación y descongestionarlos.

3. Secado perfecto. Procura que estén completamente secos, sobre todo la zona entre los dedos, para evitar la proliferación de bacterias y hongos.

Pedicura en casa paso a paso: ¿qué es recomendable para los pies resecos?

Unos pies bonitos van acompañados, sin duda, por unas uñas pintadas

La sequedad cutánea y el roce constante con los zapatos son los principales culpables de la aparición de grietas. Una pedicura casera efectiva se consigue pasando en seco una lima electrónica o de cartón y, a continuación, realizando un baño con un producto relajante.

Bajo la ducha, con la piel húmeda puedes extender una crema exfoliante con la yema de los dedos en sentido circular sobre los talones. Otra opción es masajear esta zona con un guante de crin o una esponja gruesa.

Además de eliminar las impurezas que se acumulan en la superficie cutánea, la exfoliación hace que la piel esté más receptiva y permeable a los tratamientos que recibirá después, el de la hidratación.

Incluye en tu neceser productos con ingredientes altamente nutritivos, como la glicerina, la urea, las cerámicas, la manteca de karité o el ácido hialurónico. En cuanto a las texturas, las más adecuadas son los aceites y las mantecas corporales, ya que son más espesos e hidratan en profundidad.

¡Mima tus pies realizando una rutina de belleza cada quince días!