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Mette-Marit de Noruega cumple 50 años: la interesante vida de esta Cenicienta moderna

Cumple 50 años esta Cenicienta moderna: de madre soltera con pasado polémico pasó a ser la esposa de un príncipe, con el que sigue felizmente casada. En estos años, se ha ganado el cariño de sus futuros súbditos, aunque se ha visto inmersa en polémicas

Mette-Marit de Noruega cumplió medio siglo el pasado 19 de agosto.

Victoria Díaz

Mette-Marit Tjessem Hoiby nació el 19 de agosto de 1973 en Kristiansand, ciudad al sur de Noruega. Fue la última de los cuatro hijos (tiene dos hermanos y una hermana) del periodista Sven Olaf Bjarne Hoiby y de su esposa, Marit Tjessen, que trabajaba en un banco. A la edad de 11 años, sus padres se separaron y Mette-Marit, se quedó a vivir con su madre.

Mette-Marit en la escuela infanti.l

Aquella niña rubia, sonriente y tímida no vivió sólo en Kristiansand, sino que pasó largas temporadas en Setesdal, donde destacó por sus habilidades deportivas: tenía conocimientos de navegación y despuntó como jugadora de voleibol hasta el extremo de que se hizo entrenadora y árbitro de ese deporte, aunque en su adolescencia su gran pasión era convertirse en piloto de aviación, algo curioso sabiendo que, ahora, tiene pánico a volar.

Mette-Marit de adolescente.

La universitaria de vida alocada

Cursó secundaria en la Escuela Catedralicia de Kristiansand, y, por un programa de intercambio, pasó seis meses en el Wangaratta High School, en la ciudad australiana de Victoria. Transcurrido ese tiempo, en el que se desmadró como muchos otros adolescentes lejos del hogar, regresó a su ciudad, donde se graduó en 1994. Meses después, se presentó para entrar en la Universidad de Agder, pero acabó estudiando Ingeniería, Antropología Social y Periodismo en Oslo.

Mette-Marit cuando era una joven universitaria.

Durante su etapa universitaria, en la vida de Mette-Marit estuvieron muy presentes el alcohol, las drogas y el sexo: actuó en un espectáculo lésbico en una sala de fiestas de Oslo y participó en 'La casa del placer', un concurso de televisión en el que, con los ojos vendados, debía palpar los testículos de los participantes y elegir al ganador.

También se presentó a un programa de TV Norge en busca de novio. Habitual de bares y discotecas, se ganaba la vida como camarera cuando conoció a Morten Borg, un joven que estuvo preso por traficar con drogas. Aunque no llegaron a casarse, se quedó embarazada y el 13 de enero de 1997 dio a luz al que fue su primer hijo, Marius.

Meses antes, cuando todavía estaba embarazada, había conocido a través de amigos comunes al príncipe Haakon en el Quart, el mayor festival de rock de Noruega. La atracción entre ellos fue inmediata, pero la relación no empezó hasta más adelante.

Harald y Sonia no la querían de nuera

Mette-Marit y Haakon con los padres de éste, los reyes Harald y Sonia.

Cuando los reyes Harald y Sonia supieron que su primogénito y heredero quería casarse con una madre soltera con turbio pasado, se negaron en redondo a que esa boda se celebrara. Tampoco lo vieron con buenos ojos las instituciones noruegas, pero Haakon no dio su brazo a torcer y en la Navidad de 1999 se hizo pública la relación del heredero.

Felipe fue a la boda con Eva Sannum

El 1 de diciembre del 2000, la Casa Real oficializó el compromiso después de que Mette-Marit firmara un acuerdo por el que, en caso de divorcio, ella y su hijo Marius abandonarían el palacio, y la pareja se fue a vivir juntos a una casa del centro de Oslo con el hijo de ella. Tres días antes de casarse, Mette-Marit tuvo que pedir "disculpas" públicas en la tele por su pasado tumultuoso.

El día de su boda con su hijo en brazos y con sus padres, Marit Tjessem y Sven Olaf Hoiby.

La boda se celebró el 25 de agosto del 2001 en la catedral de Oslo, a donde, rompiendo la tradición, entraron los dos juntos. Haakon vistió uniforme militar de gala y Mette-Marit, con un vestido inspirado en el de novia de la princesa Maud y una sencilla tiara de diamantes, regalo de sus suegros. A la ceremonia asistió el entonces príncipe Felipe con la que era su novia, la noruega Eva Sannum.

Con Morten Borg, padre de su primer hijo, Marius, cuando ya convivía con Haakon en un piso de Oslo antes de casarse.

Tras casarse, se instalaron en el palacio de Skaugun, a las afueras de Oslo, y Mette-Marit recibió el tratamiento de alteza real princesa de Noruega. Dispuesta a ganarse el favor de un pueblo que la recibió con frialdad, donó todos sus regalos de boda a causas humanitarias.

Vive centrada en sus labores filantrópicas

El 21 de enero del 2004 el matrimonio dio la bienvenida a su primera hija en común, la princesa Ingrid Alexandra, en el Rikshospitalet de Oslo, donde también nacería, el 3 de diciembre del 2005, Sverre Magnus, su segundo hijo.

Además de recuperar sus estudios universitarios, Mette-Marit se dedicó a sus deberes reales dentro y fuera del territorio noruego y a participar en organizaciones de beneficencia, salud mental y ayuda a mujeres. Actualmente, colabora con la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo y es una gran activista en su país en la lucha contra el sida.

La pareja con sus dos hijos, Ingrid Alexandra y Sverre, y el hijo de ella, Marius.

Pese a que su comportamiento en estos años ha sido intachable, la prensa amarilla arremetió contra ella cuando su padre se casó con una bailarina de estriptís. La conducta de su progenitor llevó a que la princesa rompiera casi toda relación con él hasta el final de la vida de éste, en el 2007.

También se la ha criticado mucho porque optara por la educación privada para sus hijos, por su inclinación por las vacaciones de lujo y porque, en algunas ocasiones, se haya "escaqueado" de algunos actos oficiales.

La muerte de su hermanastro

El 22 de julio del 2011, sufrió un terrible revés cuando su hermanastro, Trond Berntsen, hijo del segundo marido de su madre, fue una de las víctimas del tiroteo en la isla de Utoya. En el 2018, tras saberse que sufre el síndrome de los cristales, una dolencia del oído que provoca vértigos, se le diagnosticó fibrosis pulmonar, una enfermedad incurable que produce fatiga y tos seca.

En el 2019, pidió perdón en un comunicado por su relación con el pedófilo Jeffrey Epstein. "Lamento no haber investigado mejor su pasado", dijo la princesa.