7 curiosidades de Julio Iglesias que no sabías

Curiosidades de Julio Iglesias que no sabías
Julio Iglesias es el artista latino más reconocido de todos los tiempos.

Cuando un personaje es tan conocido como Julio Iglesias, hay veces que llegamos a creer que lo conocemos tanto como a un familiar o un amigo de toda la vida. Sin embargo, ¿qué sabes del cantante más allá de la famosa anécdota del accidente de tráfico truncó su carrera como futbolista?

 

Veamos a continuación algunos de los detalles más peculiares de la vida del artista que recoge el escritor Óscar García Blesa en su libro «Julio Iglesias, La biografía» (Aguilar, 2019).

 

 

1. ¿Por qué Julio Iglesias cierra los ojos al cantar?

 

Julio Iglesias tics

La mano en el pecho y los ojos cerrados son dos «tics» propios de Julio Iglesias.

 

En 1970, el cantante participó en el Festival de Eurovisión con su famoso tema «Gwendolyne». La audiencia tuvo la oportunidad de escuchar la aterciopelada voz del artista, acompañada de sus peculiares gestos. Uno de los más reconocibles es cuando mantiene los ojos cerrados durante unos segundos mientras entona sus canciones.

 

¿Por qué hacía esto? Después del accidente de coche, su sistema nervioso funcionaba solo al 65%, razón por la que, entre otras cosas, cerraba los ojos al cantar; si los abría, perdía la concentración, ya que cada movimiento debía ser pensado.

 

 

2. Las ventas de Julio Iglesias y sus récords

 

Julio Iglesias premio Sony Music

Julio Iglesias recogiendo el premio Sony Music al artista latino con más éxito de todos los tiempos (2014).

 

Desde su debut, ha vendido más de 300 millones de discos en 14 idiomas, en 2013 le concedieron el Récord Mundial Guinness por ser el artista latino que más discos ha vendido a nivel mundial. Unas cifras de escándalo que remata con 2.600 álbumes de oro y platino.

 

 

3. La guitarra que lo cambió todo

 

Julio Iglesias y Chabeli Iglesias

Julio Iglesias junto a su primera hija, Chabeli.      

 

Tras el accidente de tráfico, Julio se vio obligado a permanecer en cama «sine die». Así que cualquier forma de entretenimiento era bienvenida. Su padre, el doctor Julio Iglesias Puga, pensó que sería buena idea regalarle una armónica. «La tocaba muy bien el jodido, tenía mucho oído», aseguraba.

 

Pero lo que realmente hizo que Julio Iglesias se iniciara en el mundo de la música fue otro instrumento, una guitarra de 600 pesetas que también le regaló su padre.

 

 

4. Julio Iglesias, experto en vinos (caros)

 

Julio Iglesias y amigos

Julio Iglesias en una fiesta con amigos mientras beben unas copas de vino.

 

El cantante es un apasionado de los vinos, afición que le llegó de la mano de la familia Rothschild cuando probó en una reunión de amigos, un Chateau Lafite del 61. El gusto por el mundo vinícola llegó a tal punto que una vez gastó un millón de dólares para conseguir dos cajas de Romanée Conti del 85.

 

 

5. Un ídolo de masas en Asia

 

Julio Iglesias premio asia

Julio Iglesias recibiendo en 2016 uno de los muchos premios que le han concedido en Asia.

 

En 1988 fue el primer artista internacional en tener un especial de televisión en directo en la Televisión Nacional China en Pekín. El programa fue seguido por la inabarcable audiencia de 400.000.000 de televidentes.

 

 

6. Julio Iglesias fue clave en el estreno de «Thriller» de Michael Jackson

 

Julio Iglesias poderoso

Con los años, Julio Iglesias se convirtió en un hombre poderoso, más allá del ámbito de la música.

 

La influencia del cantante era tal que el presidente de CBS Internacional al comprobar que «Thriller» era un rotundo éxito a nivel internacional, mientras que en España pasaba «de puntillas», cogió el teléfono y llamó a Julio para pedirle ayuda: «Julio, haz algo. Tanto que presumes de lealtad a la compañía, de ser un hombre de empresa, que lo eres, usa tus influencias, tus contactos, los necesitamos». La súplica tuvo el efecto que buscaban y TVE estrenó «Thriller».

 

 

7. Usaron sus canciones como medio de tortura

 

Julio Iglesias cantando

Julio Iglesias cantando en un concierto.

 

Se dice que el régimen de Pinochet mantuvo un centro de detención y tortura secreta en Santiago de Chile donde los detenidos eran obligados a escuchar, entre otros temas, «Soy un señor, soy un truhan». Los torturadores reproducían la canción una y otra vez a un volumen ensordecedor, para ahogar el sonido de los gritos de las víctimas.

 

De un tiempo a esta parte, la vida de Julio Iglesias ha pasado de ser «el pan de cada día» en el panorama social nacional, a permanecer en un discreto segundo plano aflorando más por los casos de paternidad ilegítima que le atribuyen que por asuntos estrictamente relacionados con su carrera artística.