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Corinna, a por todas: sus incendiarias declaraciones sobre el rey Juan Carlos

La empresaria alemana está contando en un 'podcast' las luces y las sombras de su relación con el rey emérito

Corinna está contando muchas de las intimidades de su relación con Juan Carlos.

Valeria Polo

Sabíamos algunas cosas, pero Corinna Larsen está dispuesta a desvelar todos los secretos –y hay muchos– de la relación que tuvo durante más de una década con el Rey emérito. "Como nunca antes se había contado", asegura la empresaria en el podcast de ocho capítulos titulado 'Corinna y el Rey', que, desde hace dos semanas, está disponible de forma gratuita en plataformas como Spotify, Apple Podcasts y Amazon Music, entre otras. Un documento que es pura dinamita y torpedeará aún más la devaluada imagen de Juan Carlos, que vive sus horas más bajas en un exilio de lujo en Abu Dabi (Emiratos Árabes).

Carátula del 'podcast' realizado a partir de las entrevistas y la investigación de los periodistas Tom Wright y Bradley Hope, finalistas del Premio Pulitzer.

Una historia de amor, casi un cuento de hadas

"Cuando lo llaman aventura o se refieren a mí como la amante no es que sea despectivo, es que no describe la profundidad de la relación. Nunca me había sentido tan vinculada a alguien como al Rey de España. En mi corazón, él era mi esposo", relata Corinna, que cuenta con todo lujo de detalles cómo empezó su relación.

Desde que la conoció, don Juan Carlos quedó fascinado por la personalidad y el físico de Corinna.

Se conocieron en febrero del 2004 en La Garganta, la finca del duque de Westminster en Ciudad Real, el coto de caza más grande de Europa, donde Corinna acudió como experta en armas. Llegó a serlo tras haber vivido un episodio en Botsuana, durante su luna de miel con el británico Philip Adkins, padre de su hija mayor.

Tras haberse quedado a merced de los animales salvajes, se prometió a sí misma que nunca más sería la "dama a la que hay que ir a rescatar". Aprendió a disparar y, ya casada con su segundo marido, el príncipe Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn, padre de su segundo hijo, se especializó en armas.

La empresaria le acompañaba en sus viajes.

"El Rey es muy bueno cuando coquetea con mujeres"

En la cacería del 2004 el Rey se quedó encandilado con aquella esbelta y guapa rubia y le pidió ayuda por un problema con su rifle. "Era un defecto en la culata y le dije cómo solucionarlo", cuenta Corinna, a quien don Juan Carlos le pareció una persona "cálida y carismática. Era jovial, bromista, risueño, un tipo muy agradable, nada rígido".

Safari en Botsuana en el 2014.

De vuelta a Londres, el Rey la contactó a través de la Embajada con el pretexto de una nueva consulta sobre armas. Las conversaciones se hicieron cada vez más largas y personales. "Era muy divertido, persistente. Se le conoce entre la realeza por ser uno de los mayores seductores. Es muy bueno cuando coquetea con mujeres. También es muy hábil a la hora de leer la personalidad del otro y detectar qué le interesa, sabe instintivamente cómo acercarse a la gente. Es un don que tiene", dice la empresaria.

Y el que la sigue, la consigue. Tras un tiempo de galanteo, en el que, intentando ocultar su identidad bajo el seudónimo de Sumer (su majestad el rey), "me llamaba diez veces al día y me mandaba flores a diario", Corinna accedió a verse con él en Madrid.

Un coche la recogió en el Hotel Ritz y la llevó hasta La Angorrilla, antiguo pabellón de caza remodelado –no se sabe si con fondos reservados– en el recinto del Pardo. "Me dijo que hacía mucho tiempo que su matrimonio era sólo por imagen, que sólo se veían para actos públicos", cuenta la empresaria, que poco después se instaló en aquella "casita", a pocos kilómetros del palacio donde reside doña Sofía.

"Hay algo de perturbador en él y bastante despiadado"

Allí hacían vida de pareja, barbacoas y él jugaba con su hijo. "Le encantaba la espontaneidad y calidez de tener un fin de semana así, fuera del protocolo y las complejidades de su matrimonio, simplemente siendo él mismo", asegura.

Don Juan Carlos le encargó que organizara la luna de miel de Felipe y Letizia y allí observó irregularidades con las facturas. "No creí que hubiera motivo para sospechar. Juan Carlos e Isabel II eran figuras sumamente respetadas", se disculpa en el "podcast".

Corinna vivió con su hijo durante una década en La Angorrilla, un antiguo pabellón de caza a poca distancia del Palacio de la Zarzuela, donde reside doña Sofía.

Pero, todo empezó a torcerse cuando Corinna descubrió que su amor "no sólo estaba llevando una doble vida, sino quíntuple". No era la única mujer con la que se veía y ella no estaba dispuesta a formar parte de un harén. El dinero y los negocios poco claros vinieron también a interponerse en su relación.

"Hay algo de perturbador en él y bastante despiadado", ha asegurado con respecto a este tema. Según Larsen, el Rey arrastra algo así como un trauma por las dificultades económicas que sufrió durante su infancia y adolescencia cuando vivía con sus padres. Desde entonces, tiene un apego casi enfermizo al dinero.

Exclusiva en la que publicamos las fotos más “caseras” en La Angorrilla.

Una supuesta operación del CNI para que devuelva el dinero

Tras los días de vino y rosas, llegaron los momentos duros de su relación y el inicio de lo que, según Corinna, supondría un calvario después de que, en el 2014, el Rey se rompiera la cadera durante una cacería en Botsuana y su relación se hiciera pública.

"Imagina que la persona que dice amar a tus hijos y que eres el amor de su vida, te involucra en una investigación criminal", explica. "Me despierto de madrugada y siento que hay alguien de pie, junto a mi cama, en mi propia habitación de hotel", cuenta sobre la supuesta operación del CNI para presionarla y que devolviera los 65 millones de euros que, según ella, Juan Carlos le dio "por gratitud y por amor".

Tras librarse en España por la inviolabilidad que le dio su puesto de jefe de Estado, Corinna está empeñada en que juzguen a Juan Carlos en Gran Bretaña.

"Si no obedeces estas instrucciones, podrías morir en un túnel como la princesa Diana", cuenta que le dijeron. ¿Información veraz, puro despecho o ambas cosas? En todo caso, un relato apasionante que promete más sorpresas.