Manuel Carrasco arrasa con ‘Prisión Esperanza’ en las redes

El cantante ha cedido los derechos de autor a la Federación Española de Bancos de Alimentos

Manuel Carrasco arrasa con ‘Prisión Esperanza’ en las redes

Manuel Carrasco está fuertemente implicado en la lucha contra el coronavirus.

E.C.

Manuel Carrasco se suma a la iniciativa de numerosos artistas de componer canciones inspiradas en la situación que estamos viviendo. Hace una semana, el cantante ya nos daba alguna pista acerca de sus intenciones en su cuenta de Instagram publicando la carátula de lo que imaginábamos era la canción que finalmente ha lanzado a través de las redes y plataformas digitales: ‘Prisión esperanza’.

Manuel Carrasco
Manuel Carrasco participa activamente en la lucha contra el COVID-19.

 

‘Prisión esperanza’, una canción solidaria

El artista explicó hace cuatro días con todo detalle cómo se le ocurrió la canción y con qué fin lo ha hecho: “Hace unos días en una madrugada de desvelo (viene siendo habitual en mi situación...) esta canción que nunca pensé escribir llegó... A la mañana siguiente lié a todo el equipo... Llamé a @pablocebrian y empezamos con la grabación a distancia. También hablé con @karlosanz para preparar un videoclip que reflejara todo lo que sentía, finalmente lo hemos hecho en tiempo récord y con todo el amor del mundo para que en esta prisión particular de cada uno y en esta condena compartida, nunca perdamos la Esperanza. 🙏”

Ahora bien, lo más importante en este proyecto no es tanto el lanzamiento de la canción, sino que ésta sirviera para ayudar a quien más lo necesita estos días. Para ello, el cantante ha querido que los derechos de la canción sean donados íntegramente a la Federación Española de Bancos de Alimentos, ya que, “ellos están ayudando en algo tan básico y ahora tan importante, como es la alimentación donde más se necesita”, escribía Carrasco en sus redes.

 

 

Más de un millón de visualizaciones

El vídeo de la canción, con más de 1.300.000 visualizaciones en Youtube, y que ha sido creado por Karlos Sanz, comienza con imágenes de calles vacías, aulas sin alumnos, calles sin gente…, y a medida que avanza aparecen otras escenas más esperanzadoras y optimistas protagonizadas por niños que juegan, parejas que se besan, trenes que llevan gente de un lugar a otro, frutas que salen del árbol o gente cantando y bailando en un concierto. En definitiva, el mundo que ya teníamos y que el COVID-19 nos ha arrebatado en tan solo unos meses.