Paloma Cuevas mantiene su interés por un divorcio de mutuo acuerdo con Enrique Ponce

La prioridad de la empresaria es velar por el bienestar de sus hijas, Paloma y Bianca

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Enrique Ponce y Paloma Cuevas posando en la boda de Miguel Ángel Perera y Verónica Gutiérrez.

E.C.

Si hay alguien que del que se pueda decir que es la discreción personificada, esa persona es Paloma Cuevas. Y eso, que el verano de 2020 para la expareja de Enrique Ponce seguramente habrá sido uno de los más difíciles y duros de su vida. Mientras el torero y su actual pareja, Ana Soria, son puro combustible para la polémica, Paloma ha optado por el silencio y la ausencia. En cualquier caso, esta postura no le resta firmeza. Lo que ocurre es que la empresaria tiene muy claro el objetivo desde el principio de este tsunami: firmar un divorcio de mutuo acuerdo.

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Paloma Cuevas atiende a los medios desde el interior de su coche.

Paloma Cuevas hace planes con sus hijas para este invierno

Paloma, de doce años, y Bianca, de ocho, son las hijas de Enrique Ponce y Paloma Cuevas y también la única prioridad para la todavía esposa del torero. Las niñas, que siguen viviendo con su madre, han pasado sus vacaciones de verano con Paloma.

Y ahora, según consta en su Instagram ya están planeando su próxima escapada a la nieve para hacer lo que más les gusta en invierno, esquiar. Y es que, uno de los objetivos de Paloma, sin duda, es que las pequeñas no cambien sus rutinas, y mucho menos, las actividades que más les gusta hacer.

Recordemos que una de las condiciones que la empresaria puso sobre la mesa desde el principio de las negociaciones del divorcio es que la custodia de las menores sea en solitario para ella, y que Enrique cuente con un régimen de visitas que pueda compatibilizar con la temporada taurina.