Sharon Stone: sus increíbles revelaciones en sus memorias

La actriz ha confesado que su abuelo abusó de ella siendo niña

Sharon Stone

La intérprete, de 63 años, sigue tan bella como siempre.

Redacción

Pese a ser una de las actrices más famosas y mejor pagadas de Hollywood, la protagonista femenina de “Instinto básico” no ha tenido una vida del todo fácil. Así lo ha desvelado Sharon Stone en su libro de memorias, que, con el título “La belleza de vivir dos veces”, saldrá a la venta próximamente.

La actriz, que tiene un cociente intelectual de genio, narra allí con franqueza e ironía episodios en su pueblo natal, Meadville (Pensilvania). Algunos tan sórdidos como que ella y su hermana Kelly sufrieron abusos por parte de su abuelo.

Asegura que sintió un gran alivio cuando el hombre murió –ella tenía 14 años–, así como cuando pudo explicarle a su madre lo sucedido y la excepcional reacción que tuvo ella, a la que Stone ha dedicado el libro.

Sharon colgó en sus redes el vídeo en el que se veía la reacción de su madre, Dorothy, de 86 años, al leer la dedicatoria que escribió para ella en su libro:

Una operación hecha sin su consentimiento

En su autobiografía, la actriz de “Desafío Total” recuerda también que el director Paul Verhoeven la engañó para que no llevara bragas en la famosísima escena del interrogatorio de “Instinto básico”, asegurándole que su ropa interior provocaba efectos raros al grabar. Al ver la copia definitiva de la película, antes del estreno, ella protestó porque el cruce de piernas dejaba ver perfectamente su anatomía más íntima, pero el realizador la acusó de mentir. Acabaron peleados.

También se sintió engañada, ninguneada y tratada poco más que como un trozo de carne en el 2001, cuando pasó por el quirófano para que le extirparan unos tumores benignos en las mamas y salió de allí con dos tallas más de sujetador. Según Sharon, el cirujano le aumentó el pecho sin consultárselo previamente, con el argumento de que “iba a verme mejor porque esa talla pegaba más con el tamaño de mis caderas”.

Aunque consciente del enorme grado de exposición pública que significará que millones de personas lean sus revelaciones, la actriz cree que está preparada para ello. “Toda mi vida de adulta he visto a gente inventándose cosas sobre mí”, dice.

Una experiencia al borde de la muerte

En otros capítulos del libro, Sharon Stone cuenta que, siendo adolescente, sufrió una caída de un caballo que le causó una grave lesión en el cuello y que un tío suyo falleció congelado. También narra que tuvo una experiencia cercana a la muerte. “Vi la luz blanca y tres actores ya fallecidos vinieron a mi encuentro para tranquilizarme”, ha escrito.

Asimismo, ha desvelado que fue ella, en su calidad de productora, la que pagó el sueldo de Leonardo DiCaprio en la película “Rápida y mortal”, tras la negativa del estudio a contratarlo, ya que entonces no tenía la fama que tiene ahora.

La actriz también ha apuntado, aunque sin dar nombres, que un influyente productor la presionó para que tuviera sexo real con un actor para que sus escenas de cama tuvieran más química en una película. Pese a todos estos contratiempos, la artista está contenta con la que ha sido su vida. “Estoy orgullosa de mis cicatrices, incluso de aquellas que no se pueden ver”, señala en el libro.