Sofía Cristo nos cuenta qué terapia seguirá Kiko Rivera

La hija de Ángel Cristo y Bárbara Rey ayudará a su amigo a superar sus adicciones por completo

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Sofía lleva tiempo formándose como terapeuta.

Kiko Rivera tuvo recientemente en su canal de Twich a alguien muy querido para él: su amiga Sofía Cristo, a quien conoce desde la más tierna infancia. Ella lleva ya 8 años desintoxicada y ahora, entre otras cosas, se está formando como terapeuta para ayudar a otras personas que han vivido lo mismo que ella, como es el caso del hijo de Isabel Pantoja.

Así, durante su cómplice charla, en la que el joven confesó que, pese a que ya no consumía, los fantasmas todavía planean sobre él, ambos establecieron que Sofía le ayudaría en este difícil reto. Ella misma ha hablado con tu Revista Pronto y nos ha contado cuál va a ser su labor.

“Kiko es un chico que vale muchísimo”

“Estoy formándome como terapeuta –nos explica Sofía – y poniendo en práctica todo lo que estoy aprendiendo, en contacto con el adicto y su familia. Es una misión que tengo: estoy en este mundo para ayudar a otros a que dejen las adicciones que yo pude superar. Como si Dios me hubiera traído al mundo para ayudar. Tanto si pueden pagar un tratamiento como si no. Orientarles y guiarles”.

PRONTO: Es lo que vas a hacer con Kiko.

SOFÍA CRISTO: Sí, y espero que todo salga bien. Tengo mucha esperanza en que así sea. Le veo muy dispuesto. Es un chico que vale muchísimo, muy inteligente y con apoyo familiar. Aunque no sea el de su madre, sí de su esposa, sus hijos y la gente que le quiere. Además, no empieza el tratamiento de cero, ha dado el paso de reconocer que aún le queda camino por recorrer. Haber hecho público que sufrió una adicción también ayuda.

“Su ejemplo de superación ayudará a muchas personas”

P.¿Qué tendrá que hacer Kiko?

S.C.: Nuestra medicina es el grupo de terapia. Me gustaría acompañarle lo máximo posible, porque además es mi amigo. La motivación es doble. Y va a conseguir salir del problema seguro. Siendo un personaje público, con su ejemplo de superación ayudará a muchas personas. Me ocurrió a mí. No sabes la cantidad de gente que me escribe diciéndome que, si yo he podido superar mis adicciones, ellos también se ven capaces de hacerlo.

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Kiko y Sofía se conocen desde pequeños.

P.: ¿Te sientes un referente?

S.C.: No, pero a veces hace falta un empujón, un mensaje, para que los que pasan por lo mismo elijan el buen camino.

Dos jóvenes unidos por la música

A Sofía y Kiko les une también que se ganan la vida como pinchadiscos. En la música han encontrado una gran motivación. “Nos unen muchas cosas a los dos, como convertir el error en fortaleza, ser hijos de, tenemos la misma profesión y nos queremos mucho, aunque el estilo de su música no es el mío”, cuenta Sofía.

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Tanto Kiko como Sofía se ganan la vida como dj's.

P.: No es el primer amigo al que ayudas.

S.C.: Me he involucrado en la recuperación de otros amigos, pero me vuelco por igual en todo el mundo.

P.: Tu padre, Ángel Cristo, estuvo muy enganchado. Habrías sido muy feliz ayudándole...

S.F.: Mi padre ya estaba muy mal. Cuando comencé en terapia me sentía mal, tenía sentimientos de culpa y, cuando dialogaba con un paciente mayor, imagina a mi padre sentado frente a mí. Él siguió algunos tratamientos, pero entonces no existían algunas de las terapias actuales, que funcionan mucho mejor. Mi padre no tuvo las mismas oportunidades.

“Mi madre y mi hermano son esenciales en mi vida”

P.: ¿Qué sientes cuando un paciente de tus grupos no consigue salir adelante?

S.C.: En la mayoría, la terapia da resultado. Pero la recuperación es cosa de cada uno, somos dueños de nuestras vidas. Yo puedo ayudarles hasta donde me es posible. Antes, no lograrlo era un drama, pero ahora lo enfoco de otra forma. Yo aún tengo mis revisiones y terapias y, gracias a Dios, estoy muy bien.

P.: El apoyo de tu madre en tus peores momentos fue impagable.

S.C.: Le debo la vida por su paciencia, cariño y apoyo. Ahora vive en Marbella, feliz y muy tranquila. Es esencial en mi vida, como mi hermano, Ángel.

P.: Ángel eligió vivir en el anonimato...

S.C.: Pues está fenomenal, encantado con su pareja y su hija.