Xavier Sardà: “Antes me preocupaban las audiencias y ahora, las analíticas”

El periodista acaba de publicar un libro de relatos cargados de humor satírico

xavier sarda

Xavier cumplió 63 años el pasado 16 de abril.

Redacción

Si su propia vida está salpicada, en ocasiones, de toques de humor negro, cómo no lo va a estar su escritura. Recién cumplidos 63 años, el periodista Xavier Sardà acaba de publicar un nuevo libro de la mano de Espasa, “Intercambio de vidas”, una recopilación de 21 relatos donde nos plantea situaciones que rozan el surrealismo, lo estrambótico y el absurdo, pero que te sacan una sonrisa.

Sardà, que ha vuelto a la televisión con el programa “Obrim fil” y colabora en radio y en prensa escrita, reconoce que la escritura es, quizás, la disciplina con la que más disfruta.

“Soy razonablemente hipocondríaco”

PRONTO: ¿Cómo estás tras vacunarte con AstraZeneca?

XAVIER SARDÀ: Imagínate que hay una pandemia mundial y cuando llega el momento en el que le vacunen a uno, te ponen una vacuna que no para de ser noticia. Sería cómico si no fuese tan inquietante. Pero yo invito a todo el mundo a que se vacune con AstraZeneca.

P.: Siempre se ha dicho que tienes un punto de hipocondríaco.

X.S.: Yo soy razonablemente hipocondríaco. A medida que uno se hace mayor, se preocupa más. Antes me preocupaba por los resultados de audiencia y ahora, por los de las analíticas.

P.: ¿Y has tenido efectos secundarios importantes?

X.S.: Nada de nada.

P.: De lo poco positivo que has sacado de estos tiempos de coronavirus es la publicación de un nuevo libro.

X.S.: Habla del esnobismo llevado hasta las últimas consecuencias. Es un grupo de franceses adinerados que pagan cantidades indecentes por contraer el COVID-19 de la misma sangre de las estrellas de Hollywood y, para ello, contratan a unas mulas humanas para que les lleven la enfermedad.

“No creo en la felicidad, sólo en la calma”

P.: El pasado 16 de abril cumpliste 63 años. ¿Pediste un “intercambio de vida”?

X.S.: Sólo me hubiese intercambiado por un señor, Winston Churchill. Fue un personaje insólito.

P.: ¿Y qué se encontraría alguien que se mudase a tu cuerpo?

X.S.: Se encontrarían a un tío que no cree en la felicidad, sólo en la calma. Soy una persona inquieta que aspira a vivir momentos de calma.

P.: Dices que eres inquieto, y es que no paras: vuelves a la tele, estás en la radio, escribes en prensa, publicas libros... ¿Qué te hace estar tan vital?

X.S.: Está bien cumplir años, pero 63 no es que me haga mucha ilusión. Pero sí, estoy bien porque en este rango de edad uno ve una gama muy amplia de barrigas o problemas capilares. Yo, dentro de todo, no llevo unos 63 demasiado aparatosos.

P.: ¿Sigues siendo coqueto?

X.S.: No soy coqueto de apariencia, me divierte más concitar atracción al hablar.

P.: Un atractivo más intelectual.

X.S.: De alguna manera, aunque yo no soy ni escritor ni intelectual. Pero me gusta cultivar cierta dialéctica al hablar, en eso soy más coqueto.

P.: Te ha funcionado, pues llevas 15 años de feliz matrimonio con Ana. Era la peluquera de “Crónicas marcianas”.

X.S.: Sí, soy “el marido de la peluquera”. Hace 15 años que no voy a la peluquería. La verdad es que estamos la mar de bien. Nos casamos en el 2006, en enero o febrero.

Xavier recordó en “Palo y astilla” sus increíbles vivencias en “Crónicas marcianas”

“Cada día echo más en falta a mi hermana”

P.: ¿No te sabes el mes?

X.S.: De vez en cuando nos liamos y lo tenemos que buscar en Google, ja, ja, ja.

P.: Espera que lo busque. Fue en enero, el día 21.

X.S.: Pues eso. Ja, ja, ja.

P.: Una fecha que se te habrá quedado clavada es la del fallecimiento de tu hermana Rosa María. ¿La añoras mucho?

X.S.: Cuando murió mi madre yo tenía 8 años y el pequeño, 4. Aunque estaba mi padre, ella ha sido esencial. Llevarnos al teatro de pequeños y ver a su lado cómo subía el telón, fue la mayor educación que recibí de cara al espectáculo y al mundo de la creación. Cada día que pasa la echo más en falta. Hablábamos y nos mensajeábamos absolutamente a diario.