Llega la “smartmask”, la mascarilla inteligente

La C-Face se conecta al móvil, hace llamadas, envía mensajes, transcribe, amplifica la voz y mide las constantes vitales

Llega la “smartmask”, la mascarilla inteligente

Creada por la compañía japonesa Donut Robotics, las primeras unidades de la novedosa mascarilla inteligente que reconoce ocho idiomas.

Podemos encontrar en el mercado diferentes tipos de mascarillas para protegernos del contagio de coronavirus. Sin embargo, desde Asia nos llega un paso más allá. Se trata de la C-Face, una “smartmask” que es capaz de traducir nuestra voz a ocho idiomas diferentes, entre los que se encuentra el español, el chino o el japonés.

Esta mascarilla inteligente funciona conectada al teléfono móvil, a partir de la descarga de una aplicación, que cuenta con un pequeño altavoz y un micrófono interno con los que captura la voz.

Además de este servicio de interpretación, C-Face puede también transcribir las pala- bras en mensajes de texto, hacer llamadas o amplificar nuestro volumen.

A tener en cuenta: es sólo un complemento

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Llegarán al mercado en septiembre y costarán unos 40 euros.

Es importante decir que esta mascarilla debe ser complementada siempre con otra que nos mantenga a salvo, ya que la C-Face no protege ni filtra el aire. De esta manera, no se verá afectada cuando tengamos que limpiar o tirar la otra, porque va colocada sobre este sistema de protección que puede ser una FPP2, una quirúrgica, etc.

 

Una mascarilla que permite la comunicación

Pero esta no es la única mascarilla que ha llamado nuestra atención. Cliu también destaca por sus características. Se trata de una mascarilla transparente creada por el español Álvaro González y un equipo italiano que tiene como objetivo poder recuperar la comunicación y la expresión facial, sobre todo para las personas con dificultades auditivas, ya que con su sistema antivaho permite que se puedan leer los labios. Además, es sostenible y tecnológica, ya que se puede recargar.

 

 

La mascarilla más cara del mundo, de oro y diamantes

Hay mascarillas de todo tipo, incluso para lo más excéntricos. La joyería israelí Yvel ha creado la mascarilla más cara del mundo, que está confeccionada con 250 gramos de oro de 18 quilates y con 3.608 diamantes naturales.

Por otro lado, ofrece un altísimo nivel de filtración para evitar el Covid-19 y cumple con los estándares más estrictos de protección. Esta pieza está valorada en 1,3 millones de euros y da trabajo a 150 personas. 

Mascarilla de oro