Va al hospital por un tumor ovárico y sale con un bebé en brazos
El feto se había desarrollado fuera del útero, en el abdomen de la madre
La enfermera estadounidense Suze López, de 41 años, tenía que entrar a quirófano para que le extirparan un enorme tumor de 10 kilos y se encontró con un auténtico milagro.
Al hacerse las pruebas preoperatorias rutinarias, el test de embarazo salió positivo y los médicos descubrieron asombrados que, detrás de aquel quiste benigno, se encontraba un bebé casi a término situado en un pequeño espacio en el abdomen.
Una complicada operación
La mujer había sufrido un embarazo ectópico y un equipo de más de 30 especialistas tuvo que trabajar durante horas para sacar al bebé con la placenta y sus vasos sanguíneos adheridos al abdomen y extraer su enorme masa ovárica.
Una intervención peligrosa tanto para la madre como para el niño, Ryu, que acabó con final feliz.