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5 trucos para mantener tu nevera ordenada y gastar menos luz

Evita que el precio de tu factura se dispare ayudándote de los mejores consejos para mantener tu nevera ordenada y que resulte eficiente

Hazte con todos los consejos para ahorrar en tu factura de la luz, ¡empezando por el frigorífico!

Nereida Domínguez

Ahorrar energía es, actualmente, uno de los objetivos de muchos hogares para tratar de abaratar las facturas de luz. El frigorífico es uno de esos electrodomésticos que funcionan las 24 horas del día durante un largo periodo de tiempo, por lo que es el electrodoméstico que más consume, repercutiendo, así, en nuestro gasto energético.

Por ese motivo, mantenerlo ordenado y limpio puede ayudarnos a reducir el gasto en la factura de la luz. ¿Quieres conocer todos los trucos que puedes poner en práctica en tu cocina y ahorrar en tus recibos? ¡Sigue leyendo y descubre los mejores consejos!

¿Qué hacer para que una nevera no consuma tanta energía?

Según la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), únicamente el frigorífico ya representa un 31% del consumo energético general del hogar, así que está en nuestras manos tomar medidas al respecto.

¡Toma nota!

1. Pon orden en tu nevera

Organizar el frigorífico te ayudará, además de ahorrar energía a garantizar la conservación de los alimentos. No todos los productos necesitan la misma intensidad de frío para conservarse, por lo que mantenerlos ordenados de forma consciente será indispensable.

La forma correcta de almacenar tus alimentos en la nevera es la siguiente:

1. Cajones inferiores

En los cajones inferiores, la parte más fría del frigorífico, se suele almacenar las frutas y las verduras, si puede ser, en cajones separados. Son los alimentos perecederos que antes tienden a estropearse, por lo que necesitan un cuidado especial.

2. Estantes intermedios

En estas baldas deben conservarse los productos lácteos, así como los huevos, los embutidos y los tuppers de la comida de días anteriores.

3. Estante superior

En el estante superior situaremos los alimentos procesados y aquellas latas de conserva abiertas, ya que necesitan menos temperatura para conservarse.

4. Puerta

En esta zona de la nevera, la temperatura no es tan intensa, por lo que es un espacio ideal para conservar las salsas, las bebidas o la mantequilla.

Además de distribuir los productos en diferentes estantes de la nevera, es importante tener en cuenta que para que el consumo energético se reduzca, debemos hacer trabajar menos al electrodoméstico y eso se consigue almacenando los alimentos sin tocar las paredes de la nevera, con el fin de que la corriente de aire circule por todo el frigorífico.

2. Limpieza, indispensable

La limpieza interior y exterior del frigorífico supone un gesto indiscutible para preservar el buen funcionamiento del electrodoméstico.

Lo ideal es que la nevera se mantenga siempre limpia y sin olores desagradables que puedan poner en riesgo la salubridad de los alimentos, por lo que hacer un mantenimiento semanal será más que suficiente. Eso sí, al menos una vez al mes, tendrás que limpiarla a fondo.

No solo el interior de la nevera, sino también el exterior, sobre todo la parte de detrás, en concreto, las rejillas que tantas pelusas y polvo acumulan y que pueden perjudicar a la correcta ventilación del aparato. Lo mejor es que utilices el aspirador para asegurarte de que queda bien limpio.

De todas formas, ¡no está de más que conozcas los mejores trucos!

3. Mantén la temperatura ideal

Para un consumo responsable y eficaz, controlar la temperatura de la nevera será vital. Pero tampoco busques el clima polar, porque esto podría producir escarcha si tu nevera no es "no frost" y, como consecuencia, aumentar la temperatura del frigorífico.

La temperatura ideal del frigorífico, según la OCU, oscila entre una temperatura interior de 5º C en el frigorífico, y de -18º C en el congelador: es más que suficiente para conservar la mayoría de los alimentos.

¡Revisa la temperatura de tu nevera y empieza a ahorrar!

4. Busca el espacio perfecto

Buscar una zona estratégica en tu cocina para instalar la nevera te hará ahorrar, ¡y mucho! Evita colocarla cerca de puntos calientes como el horno, una estufa, los fogones y el lavavajillas, puesto que estos electrodomésticos influirán en la temperatura de tu nevera y le obligarán a trabajar más, aumentando el consumo y el gasto.

Ubícala en un espacio ventilado y aislado del resto de electrodomésticos, ¡podrás ahorrar hasta un 15% del consumo!

5. Los pequeños detalles cuentan

Gestos como dejar mucho tiempo la puerta de la nevera abierta, guardar alimentos todavía calientes o acumular escarcha en las paredes, pueden provocar que la temperatura del frigorífico varíe y, como consecuencia, deba hacer un sobreesfuerzo energético para volver a recuperar la temperatura que tenía, por lo que eso supone un consumo extra.

Ahora que ya conoces todos los consejos para ahorrar con el consumo energético del frigorífico, ¡pon en práctica todas estas medidas!

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