La última cena, una extensión del delirio y humor de Sálvame Diario

Lydia Lozano ha sido la estrella de la noche, generando risas y memes desde primera hora

Lydia Lozano, estrella de La última Cena

Lydia Lozano, estrella indiscutible de La última Cena

Gemma Gómez i Padial

Se nota que Jorge Javier Vázquez echa de menos el teatro. El presentador y maestro de ceremonias de la noche ha iniciado el programa interpretando un número con aires cabareteros. La última Cena se ha estrenado esta noche en Telecinco casi sin competencia en la parrilla televisiva, un nuevo formato que parece una extraña mezcla entre Esta Cocina es un Infierno, First Dates, Ven a Cenar Conmigo y Sálvame Diario. Aún así, para los amantes del humor y caos de los protagonistas de este último, habrá tenido su punto de entretenimiento, que al fin y al cabo, eso es lo que cuenta.

Esta noche los encargados de elaborar el menú bajo la supervisión de los chefs con Estrella Michelin Begoña Rodrigo y Sergi Arola han sido Lydia Lozano y Kiko Matamoros. Una preparación basada en una “colaboración dispersa”, tal y como explicaba al inicio del programa la propia Lydia, que acusaba a Kiko de haberle prestado una ayuda más bien intermitente en la elaboración del menú.

Unos comensales muy especiales

Antonio Montero, María Patiño, Chelo García Cortés, Alonso Caparrós, Marta López y Jorge Javier Vázquez han sido los encargados de probar la cena y puntuarla. Además, un comensal misterioso que ha resultado ser Belén Esteban, tal vez como una oportunidad de vengarse de todo lo que nos hemos reído con su sección diaria La Cocina de Belén en Sálvame Diario, que ha terminado recibiendo su cena a la 1 de la mañana toda desparramada por los tuppers después de un viaje hasta Paracuellos del Jarama.

Menú degustación

El menú se ha compuesto por una ‘Ensalada Carrisi con Ajoblanco Miente’, un segundo de ‘Lubina con guarnición Khao Pad’ y un postre de Peras al Vino, una preparación propuesta por Arola y Rodrigo.

El proceso, una dinámica que empezaba en Sálvame Tomate a las ocho de la tarde y que ha hecho cocinar hasta altas horas a Lozano y Matamoros. Algo que ha terminado siendo una especie de “gincama porculinaria” tal y como han denominado ellos mismos. Algo que ha hecho incluso llorar a Lydia Lozano, que ha sido claramente la estrella de la noche.

Lydia Lozano, estrella de la noche

Al cabo de diez minutos Lydia ya era trending topic en Twitter por su ánimo devastado y… ¡su maquillaje!, parece que Lozano se ha pasado unos tonos arriba con su maquillaje para esta velada y no ha tenido ni tiempo de extendérselo bien por el cuello, algo que se ha convertido en un verdadero drama para la periodista que ha llegado a afirmar que ella “no llega así ni de un after hours”.

Por si fuera poco, los nervios le han traicionado llevándola a contestar verdaderamente mal a Begoña Rodrigo, que estaba ayudándola a elaborar los platos, llegando incluso a recibir un mensaje de su marido Charlie recomendándole que rebajara su tono. ¡Qué drama el de esta noche para Lydia!

Delirio y mucho que ajustar

El espacio del plató, manteniendo a los comensales a dos metros entre ellos, ha convertido esta noche en una especie de experimento social de cómo podría ser una extensión de Sálvame alrededor de una mesa. Las conversaciones, tan incisivas como absurdas nos han hecho ir pasando el rato como si todavía no hubiera terminado en realidad Sálvame Diario. Una emisión que ha terminado siendo “delirante”, tal y como ha indicado el propio Jorge Javier Vázquez. ¡Estamos seguros que con el paso de los días la producción del programa irá afinando las dinámicas y mejorando el proceso de La última Cena hasta lograr la misma aceptación que La Cocina de Belén!