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Ana María Aldón en pleno proceso de rapado

Gemma Gómez i Padial

Desde que los concursantes de Supervivientes pudieran jugar a la ruleta de las tentaciones, la sombra de la maquinilla de afeitar ha ido persiguiendo a Ana María Aldón, cuyo reto a cambio de poder cenar tres días cocido era raparse la melena a 15mm. Algo que ella misma ha dicho, “era algo que tenía pendiente en la vida”.

 

Las últimas palabras antes del rapado

Esta noche Aldón ha ocupado un sitio muy especial en la palapa, la silla de cortar el pelo. Al sentarse, se ha acordado de su familia: “yo sé que a veces habéis aprovechado mi ausencia para raparos la cabeza, lo habéis hecho porque os ha salido de las narices, yo lo voy a hacer por una gran causa, tengo el estomago pegado al espinazo, necesito ayuda”, ha dicho dirigiéndose a su marido José Ortega Cano y a su hijo pequeño.

También ha habido un mensaje para Gloria Camila: “ten preparadas 5 pelucas a mi vuelta”, le ha dirigido Aldón pensando en si le quedaba mal el corte de pelo.

 

 

Todos han participado

El rapado se ha realizado por fases, primero, un corte de coleta. Aldón se ha sorprendido al ver cómo tenía el pelo: “esto parece un estropajo de esparto”, ha gritado. Sus compañeros han ido cortando un poquito cada uno e incluso ha habido momentos tensos con Yiya, que quería lanzarse a cortarle un mechón de pelo de delante.

A lo largo de la transformación de Ana María Aldón le han surgido varios parecidos, entre ellos Tina Turner o Júlia Otero. ¡Pero ha quedado estupenda! Rocío Flores ha sido la encargada de realizar el rapado final no sin los correspondientes problemas técnicos, el cabezal que salvaba a Ana María de ser rapada al cero no dejaba de caerse. Ha sido Albert Barranco el que ha terminado cortandole todo el pelo a Aldón con su taparrabos y mucha más maña que Flores.

 

La serenata de Ana María

Ana María Aldón ha cumplido con su compromiso de raparse, pero esta semana, no ha sido la única que ha pagado penitencia por esos cocidos. ¡Sus compañeros han sido victimas de “la serenata de Ana María Aldón”! Tal y como  ellos mismos la han bautizado. Y es que tras tantos días comiendo coco, pescado, almendras y arróz, unos garbanzos pueden caer un poco fuertes al cuerpo. Eructos, flatulencias y ruidos de tripa han puesto banda sonora a alguna que otra noche en Cayo Paloma, no sin generar risas entre los compañeros de Ana María.

 

La ruleta de las tentaciones

Todos se enfrentaron a la ruleta de las tentaciones. Ivanna, castigada con voto de silencio. Barranco se comprometió a vestirse a lo Tarzán únicamente con una hoja de parra de plástico. Algo que ha alegrado la semana a todas sus compañeras, que no paraban de indagar qué se escondía tras ese suspensorio. ¡Incluso Elena y Yiya se animaron a enseñar su trasero al grito de “que vivan todos los calvos”!