La semana más complicada de Rocío Flores

La última gala dejó muy tocada a Rocío y ha decidido poner límites para protegerse mentalmente

Rocío Flores en Supervivientes

Rocío Flores en Supervivientes

Gemma Gómez i Padial

Rocío Flores sigue dolida con todo lo sucedido en la última gala de Supervivientes en la que tuvo que abandonar la Palapa a causa de un ataque de ansiedad provocado por el desenlace del conflicto que ya llevaba semanas arrastrando con Ana María Aldón, y las faltas de respeto que le dirigió Yiya, una actitud que le costó la nominación disciplinaria.

La guinda del pastel para Rocío fue a la hora de nominar, al ver que su amigo Jorge Pérez la nominaba. Él ha querido justificar su decisión alegando que era de las más protegidas por el grupo, a lo que Flores le respondió: “¿Con todo lo que me han hecho de la gala de hoy crees que estoy protegida?”, refiriéndose al cúmulo de despropósitos que le habían ocurrido en las horas de emisión de la gala.

En plató, Antonio David Flores la ha defendido como suele hacer, alegando que “venía de una noche llena de conflictos y que la calificación de ‘blindada’ de Jorge respecto a las nominaciones le ha podido doler especialmente”.

 

Límites a Avilés

Después de una noche tan movida y de haber sufrido este episodio de ansiedad, Rocío Flores tiene claro que no quiere volver a repetir estas situaciones. Por eso, ha hablado con su amigo José Antonio Avilés para que no la vuelva a meter en este tipo de líos: “te pido a ti, a todos, que discutáis de vuestras cosas y me dejéis a parte, dejadme en paz, no me saques más ni a Ana María, no me metáis en medio”.

Además, ha explicado a sus compañeros que la noche del pasado jueves lo pasó especialmente mal, ya que en la Palapa ya se habría empezado a encontrar mal al estar en medio de tantas discusiones y frentes abiertos. “Hoy en la octava gala lo he aprendido, no quiero saber nada más de Ana María ni de nadie, me voy a centrar en la supervivencia” ha zanjado Rocío Flores.

 

 

Elena y Rocío, un buen tándem

En plató, sobre este conflicto, Vicky Larraz ha apoyado la decisión de Rocío de cortar con las polémicas sembradas por Avilés: “ya era hora, él es un ‘bully’, se ha aprovechado de su vulnerabilidad”. Algo con lo que su padre, Antonio David Flores, también ha estado de acuerdo: “creo que el hecho de que mi hija se separe de Avilés es algo positivo, me gusta que esté con Elena”.

Y es que Rocío se habría empezado a distanciar de Elena Rodríguez, madre de Adara Molinero, a raíz de las múltiples discusiones que ha tenido en las últimas semanas con su amigo Avilés. Su lealtad parece haberle pasado factura en este caso, ya que tanto su padre como la misma Adara, piensan que hacían un buen tándem en el concurso.

 

Elena y Avilés, irreconciliables

Y es que las posiciones de Elena y Avilés están cada vez más alejadas, especialmente después de una gran discusión que han tenido esta semana. Elena se sentía muy decepcionada con la expulsión de Ferre en la última gala y ha comentado en distintas ocasiones el que verdaderamente merecía ser expulsado era el propio Avilés. Para defenderse, Avilés ha mencionado a Adara, algo que ha hecho bajar a Elena a los infiernos: “lo único que has hecho ha sido alimentar los cuernos de tu hija en plató”, atacaba Avilés. Mientras que Elena solamente hacía que decirle que hasta aquí habían llegado, y que considera que lo único que hace es crear “unas tramas de mierda”.

 

Barranco, el ganador de Rocío

Otro de los aspectos que ha hecho la semana de Rocío un poco más difícil, ha sido la evacuación de la isla de su amigo Barranco, que ha tenido que ser atendido por los médicos a causas de un cólico nefrítico. Flores ha confesado esta misma noche que para ella Barranco es el ganador de esta edición de Supervivientes. Suerte que al menos una alegría le han dado a Rocío, al saber que podrá volver a concursar con ellos y que se encuentra perfectamente de nuevo.