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Esta noche en "Mi hija": Asu pierde su herencia y decide abandonar a Öykü de nuevo

Si estás deseando saber qué pasará en el próximo capítulo de 'Mi Hija', ¡sigue leyendo! Vienen momentos de alta tensión…

¿Conseguirán padre e hija volver a estar juntos?

A.M

Si el final del último capítulo emitido de "Mi hija" nos dejó con una angustia tremenda en el cuerpo después de que el juez le diera la custodia de Öykü a su madre por petición expresa de la pequeña, dejando con ello en shock y con el corazón roto a Demir, prepárate, porque lo que llega en el próximo episodio de la ficción turca va a ser más trepidante y duro todavía. 

Demir, totalmente destrozado por perder a su hija

El capítulo arranca con un Demir absolutamente quebrado que, tras intentar inútilmente que el juez cambie su sentencia, decide darlo todo por perdido y olvidar toda la parte responsable y bondadosa de su vida que había salido a la luz gracias a su hija. Despechado porque no lo haya elegido a él, manda a Uğur a casa de Asu con las cosas de la niña, sale a emborracharse, finge felicidad por haberse quitado de encima a la pequeña y las obligaciones de cuidarla, y vuelve momentáneamente a su vida desordenada.

Demir no soporta haber perdido a Öykü.

Mientras, Asu hace lo contrario: intenta ser una buena madre. Para ganarse el afecto de la pequeña la trata con cariño, le cocina, la peina, la cuida y afronta con ánimo su nueva situación junto a una Öykü que se niega a decirle por qué la eligió a ella. Sin embargo, ese esfuerzo le va a durar poco…

Tras dejarla al día siguiente en el colegio, Asu decide ir con Cemal a ver a su abogado para decirle que ya tiene la custodia de la niña y necesita parte de la herencia para mantenerla. El abogado le comenta que no será fácil conseguir ese dinero, pero que si le hace un poder a su nombre para que lo reclame, será más sencillo. 

Cemal y Asu sólo quieren el dinero de la herencia.

La trampa de Cemal para meter en la cárcel a Demir y U?ur

Mientras, Cemal y Gillette traman un plan para que Demir y Uğur acaben en la cárcel: los quieren delatar cuando estén robando unos de los diamantes más buscados en el país. 

Asu y Cemal van a ver si el abogado ha podido resolver el tema del dinero de la herencia, y cuando llegan a la puerta del despacho descubren que se ha marchado. No hay cartel junto a la entrada ni nada en su interior, y un vecino les dice que ese hombre era un estafador y que ha recogido todas sus cosas. Asu entiende entonces que se ha escabullido con el dinero de la herencia de su padre, y cree que Cemal está detrás de la estafa. Desolada y angustiada como nunca, busca una huída en el alcohol. Borracha y en un estado deplorable va a buscar a Öykü al colegio, y la trata fatal. En casa pasa de ella y se va a dormir, y la niña afronta la tarde y la noche sola y triste.

La pequeña es rechazada por su madre.

Por su parte, tras una escena romántica en una librería en la que Uğur consigue reconquistar a Sevgi, Demir ve un ejemplar de "El Principito" y vuelve a pensar en su hija y en la maravillosa vida que llevaban juntos. Decide dejar su actitud desenfadada y vuelve a centrarse en verla y darle su amor. Pero llega la noche y tanto él como su amigo se dirigen a la casa a robar los diamantes. Todo parece que sale bien, hasta que Gillette y los suyos los pillan con las manos en la masa, y los esposan y atan en la casa tras delatarlos a la policía. Demir y su amigo consiguen escapar antes de que lleguen, pero Gillette ha filtrado su identidad a las autoridades y ahora todos los buscan. Pasan la noche en un hostal para no ser detenidos.

Demir y Ugur son traicionados.

Öykü, abandonada por todos

Llega la mañana y Öykü es incapaz de despertar a su madre, que sigue con una gran resaca. Decide vestirse sola y marcharse al colegio, pero en el autobús sufre una ausencia mental –debido a su enfermedad- y se desorienta, por lo que se queda sentada hasta el final de la línea y cuando se baja no sabe ni dónde está. Llama desde una cabina a Asu, pero no le coge el teléfono. Llama a Demir, pero éste en el hostal ha decidido quitarle la tarjeta al móvil para no ser localizado, pues él y Uğur ven por televisión que los están buscando. Sus planes son drásticos: abandonar Estambul durante unos meses, hasta que todo se calme.

La única solución que le queda a Öykü es llamar a Candan, que la recoge y la lleva en su coche al colegio. La pequeña no le cuenta los problemas que hay en casa. Sin embargo, tras dejarla, la veterinaria va a casa de Asu para saber qué ha pasado, y allí le cuenta que debe cuidar bien a Öykü y portarse como una madre, porque la niña está enferma. Como Asu no se lo cree, van juntas al hospital para que el médico le corrobore la noticia.

Candan y Asu se enfrentan por Öykü.

Asu no lo soporta. Sin dinero, sin poder superar sus propios problemas, traicionada por Cemal –eso cree- y encima con la noticia de la enfermedad de su hija, decide que no puede con la situación. Así, tras ir a ver a Cemal y cogerle dinero de su cartera, le dice que se marcha a Alemania. 

Öykü sale del colegio y en las escaleras la espera su madre con su maleta y una carta de despedida. Le pide que la lea cuando se marche. En ella le cuenta que no puede cuidar de ella, pues no es capaz de cuidar de sí misma, y que debe volver con su padre, Demir, pues él la quiere muchísimo. Sola y desamparada, Öykü arrastra su pesada maleta hasta casa de Demir. Pero él no está. En ese momento, su padre y Uğur están huyendo escondidos en un camión. Sin padre y sin madre, despedimos a una Öykü abandonada a su suerte.

Öykü se vuelve a quedar sola, ¿qué pasará?