Esta noche en “Mi hija”: ¡Demir se entrega a los secuestradores para dar su vida a cambio de la de las chicas!

Será un capítulo lleno de emociones fuertes en el que veremos por primera vez un beso apasionado entre Candan y su marido

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Demir hará cualquier cosa por su hija.

A.M

Resat, Ahmet y Faik han convertido la vida de Demir y sus seres queridos en un auténtico infierno. Sus ansias de venganza no tienen límite, y tal y como vimos en el capítulo anterior, tras engañar a Demir y conseguir el dinero del rescate, han puesto una condición extremadamente dura para liberar a Öykü, Candan y Sevgi: que Demir dé su vida por ellas. Atormentado, él tampoco ve otra salida y accede a sacrificarse por las chicas.

Tras mantener una conversación íntima con Ugur, Demir le dice que lo perdona por haberle ocultado lo del asesinato de su padre y le pide un favor: que cuide de Öykü.

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Demir le pide a Ugur que cuide de su hija.

Ugur no entiende por qué le pide eso, y Demir sienta a Cemal y a Ugur en el sillón y les cuenta que Resat ha puesto una condición para liberar a las chicas. “A cambio de sus vidas, quiere la mía”. Los amigos de Demir se indignan ante la crueldad de su enemigo y le dicen que no puede considerar algo así, pero Demir cree que no hay más opciones. Está cansado y se siente culpable, quiere acabar con el asunto y que las chicas sean liberadas.

Justo entonces llega Murat a pedir explicaciones sobre lo sucedido. Le recrimina a Demir que no haga nada y le amenaza diciendo que si a Candan le pasa algo, le arruinará su vida. Demir le dice que lleva razón, que es lo peor que le ha pasado a Candan en su vida y que jamás ha conocido a una mujer tan buena como ella. Se siente culpable y decide acabar con todo: tiene claro que dará su vida por ellas. 

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Murat vuelve a enfrentarse a Demir.

Candan se escapa de sus secuestradores

Pero en la habitación donde están secuestradas, las chicas no se resignan a su situación. Candan se arma de valor y trama un plan: pide ir al baño y cuando está ahí encerrada, se escapa por la ventana. Resat enfurece y manda a Faik a buscarla. Luego llama a Demir para decirle si se ha pensado su propuesta de intercambio por las chicas y éste le dice que le dé una dirección, que irá para allá sin trucos y sin avisar a la policía o a sus amigos. Resat le promete liberar a las chicas en cuanto llegue. 

De camino a la casa de Resat, Demir llama a Cemal y le cuenta que se va a entregar. Sus amigos intentan disuadirlo, pero él cree que no hay otra solución. “Con gusto daré mi vida por la de mi hija”, les dice. Cemal, sin embargo, no se queda tranquilo y tras hablar con él coge el coche y va a buscar una solución. 

Mientras, Candan sigue huyendo e intenta refugiarse y pedir ayuda en una gasolinera, pero Faik la atrapa antes de que pueda decir nada. 

Demir se despide de Öykü para siempre

Demir le manda un vídeo a Ugur para que éste se lo enseñe a Öykü cuando él ya no esté: es un vídeo de despedida súper emotivo donde Demir le pide perdón a su hija por irse de su lado demasiado pronto. Le dice que no llore por él, que sea fuerte y estudie, y que estará rodeada de gente que la quiere. Y le pide que siempre intente ser buena persona. Ugur rompe a llorar viendo el vídeo. 

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Ugur se emociona con el vídeo de su amigo.

Justo en ese momento su amigo Demir llega a la casa donde Resat tiene retenidas a las chicas. Ellas son liberadas y Öykü se abraza a él, no entiende por qué no se van todos. Pero Demir le dice que tiene que quedarse ante las lágrimas de la niña. Sevgi la lleva al coche y Candan le dice que su marido que le cuente que está pasando. Cuando él le pide por favor que se vaya y lo deje ahí, ella lo abraza ¡y le da un apasionado beso para demostrarle su amor! “Demir, dime que volverás”, le dice ella entre lágrimas. “Te quiero”, le confiesa, antes de que él le pida que se vaya en el coche y se alejen.

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Candan le confiesa su amor a Demir.

Demir queda en manos de Resat, que saca una pistola. Suena un disparo y Öykü, a pesar de que ya está lejos, tiene un terrible presentimiento. 

Candan conduce hasta comisaría, y Ugur se reencuentra allí con las chicas. La policía coge la dirección de la casa de Resat, pero cuando llegan, ya no hay nadie. Ni rastro de Resat, Ahmet, Faik… ni de Demir. 

Candan, devastada por la suerte de Demir

En casa de Ugur, Candan está devastada. No entiende por qué están pasando por todo eso y Ugur le confiesa que todo es por su culpa, porque de joven no denunció que Ahmet mató al padre de Demir. Cemal llega para apoyarlos y entonces llama el comisario Hussein para contarles que en la casa no había nadie. Sin embargo, Cemal les dice que quizás hay esperanza: horas antes fue a buscar a Arif y le rogó que hiciera todo lo posible para que no mataran a Demir. Candan les cuenta a sus amigos entre lágrimas que Demir habló con ella despidiéndose como si fuera a morir. Está derrumbada, pero todos la consuelan diciendo que Demir volverá y todo será como antes. “Si no creemos que va a volver, Öykü tampoco podrá creerlo. Demir saldrá de ésta”, le dice Cemal.

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Öykü está muy preocupada por su padre.

Tras una noche en la que Öykü tiene pesadillas y llama a su padre, por la mañana Candan habla con Sevgi y le aconseja que descanse. Ugur se ofrece a ir a casa a buscarla, pero antes le da otro disgusto a la niña: por un descuido dejó una puerta abierta y Suertudo se escapó.

Öykü descubre el triste vídeo de su padre

Entre Ugur y Sevgi hay algo especial cuando se ven, aunque sólo se atreven a darse dos besos. Ugur le dice que es normal que el comisario Hussein no lo acepte porque es un zoquete, y en ese momento ella lo abraza y le dice que eso no es verdad. Ella le confiesa que durante el secuestro pensó mucho en él y que no quiere que se hagan daño. “Quiero disfrutar de cada segundo juntos”, le dice ella, ante lo que él le confiesa: “No sabes cuánto te quiero”.

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Ugur y Sevgi hacen las paces.

En casa de Ugur se reúnen todos, y se preocupan porque Öykü está fatal y no quiere comer. Todos están desconsolados, pero Cemal los anima a ser fuertes para ayudar a la niña a sentirse mejor. 
Mientras, Resat recibe una llamada en la que le dicen que el trabajo ya está hecho y se han deshecho del cuerpo.

Öykü sigue triste y a Cemal se le ocurre que deben contarle que Demir ha llamado mientras ella estaba buscando a Suertudo, y la convencen de que está bien. Ugur decide ponerle la tele, pero como no dan nada que le guste, Ugur le deja ver un vídeo en su móvil. Sin embargo, mientras los mayores se despistan, ¡ella acaba viendo el vídeo con el mensaje de despedida que le mandó Demir!