Bacalao con pisto y patatas

Bacalao con pisto y patatas

Ingredientes

  • 4 lomos de bacalao desalado
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolleta
  • 1 calabacín
  • 1 tomate
  • 4 patatas medianas
  • 150 ml de nata líquida para cocinar
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 ramita de tomillo
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta
  • Tiempo Total

  • 55 minutos

  • Preparación

    20 minutos

  • Cocción

    35 minutos

  • Coste

  • Dificultad

  • Tipo de plato

    Segundo plato

  • Porciones

    4

  • Intolerancia

    No apta para veganos

Pasos

  1. Pela las patatas, lávalas y cuécelas en una olla con agua hirviendo con sal hasta que estén tiernas, unos 30 minutos, aproximadamente.

  2. Mientras, lava los pimientos, retírales el rabito y los filamentos blancos con las semillas y córtalos en dados pequeños. Lava el calabacín y despúntalo; limpia la cebolleta y el tomate, y córtalos todos en dados.

  3. Calienta un chorrito de aceite en una sartén amplia y rehoga la cebolleta. Cuando empiece a estar tierna, añade los pimientos y el calabacín y sofríelos durante 10 minutos, a fuego medio y removiendo de vez en cuando. Incorpora el tomate, una pizca de sal, pimienta y el azúcar y cuece 10 minutos más.

  4. Escurre las patatas y tritúralas junto con la nata, añadiendo un poquito de aceite para emulsionar una crema.

  5. Calienta una sartén antiadherente untada con un poco de aceite y cuece los lomos de bacalao 2-3 minutos por cada lado. Para servir, reparte una base de crema de patata en los platos, dispón encima un puñadito de pisto y termina con el bacalao y un poco de tomillo.

El truco de Pronto

Según los expertos, el proceso de envejecimiento en sí mismo triplica el riesgo de no estar bien alimentado, lo que allana el camino a la invasión de virus y bacterias. Las personas mayores tienen en el bacalao un firme aliado porque aporta proteínas de alto valor nutricional, esenciales para disponer de una barrera de defensa de primer orden. Es, además, un pescado muy fácil de masticar y de digerir. En la tercera edad, se pierden piezas dentales y se reduce el nivel de salivación, lo que dificulta algo tan básico como masticar correctamente los alimentos, en especial los de origen animal. De ahí que, en el momento de la compra, sea buena idea optar por los lomos (libres de espinas) o el bacalao desmigado, más barato y aún más fácil de añadir a las recetas y de comer. ¡Buen provecho!