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¿Qué es la ansiedad? Síntomas y métodos para controlarla

El 19% de la población sufre ansiedad, una enfermedad que afecta, sobre todo, a personas de entre 50 y 65 años. ¡Aprende a detectar y combatir los síntomas!

Descubre los síntomas de la ansiedad y aprende a hacerle frente.

N.D

Sección coordinada por la doctora María José Peiró, especialista en Medicina Familiar, con más de 10 años de experiencia tanto en el ámbito público como privado. Máster en nutrición y dietética.

En épocas de relajación, como suelen ser las vacaciones o días de descanso, el hecho de romper con la rutina habitual puede hacer aflorar síntomas que permanecían dormidos mientras se está en activo. 

Ahogos, palpitaciones, sudor frío, falta de sueño, etc. Se trata de una reacción normal de nuestro organismo ante un acontecimiento que consideramos amenazante y que nos hace estar más alerta.

La ansiedad patológica aparece cuando esta reacción es demasiado intensa o se dispara cuando no es necesario, como por ejemplo, en tus días de descanso.

Causas que pueden provocarla

En la mayoría de ocasiones, la ansiedad aparece como consecuencia de uno de los siguientes factores.

1. Circunstancias estresantes

Determinadas experiencias vitales que han supuesto un antes y un después en nuestra vida aunque no nos hayan causado un "shock", pueden provocar ansiedad como, por ejemplo, un cambio de trabajo, una mudanza, etc.

2. Traumas

La mayoría de veces, la causa es un acontecimiento traumático como una enfermedad grave, un accidente, una ruptura sentimental, etc.

Hay que tener en cuenta, que no siempre se produce inmediatamente después del hecho que lo provoca. En ocasiones, se manifiesta meses e, incluso, años después. Y suele aparecer cuando se frena el ritmo.

3. Causas genéticas 

La ansiedad encierra un fuerte componente hereditario, aunque no siempre tiene por qué manifestarse. Dependerá de nuestra personalidad y de las circunstancias de nuestra vida.

4. Otros motivos 

También puede aparecer por estar sometido a mucho estrés de forma continuada, sobre todo en el ámbito laboral, por el consumo de algunas drogas, etc.

Otras formas de manifestarse

 

La ansiedad tiene diferentes caras, por lo que no siempre resulta fácil identificarla.

Estas son algunas de las formas más habituales:

1. Fobia social

Es el miedo a ser percibido de manera negativa por los demás.

2. Trastorno de ansiedad generalizada

Preocupación excesiva por determinadas actividades.

3. Agorafobia 

Temor a espacios en los que pueden sentirse atrapados o indefensos.

4. Trastorno obsesivo compulsivo

Pensamientos recurrentes que pueden llevar a tener comportamientos inadecuados.

5. Trastorno por estrés postraumático

En este caso, la ansiedad aparece tras haber vivido una situación traumática.

Qué hacer ante un ataque de ansiedad

 

Se trata de un episodio repentino de miedo intenso que aparece sin que haya ninguna amenaza real que lo justifique.

Resulta profundamente desagradable y limitante para la persona que lo sufre.

Estos consejos te ayudarán a atajar un ataque de ansiedad en cuanto empiece a mostrarse:

1. Respira lentamente 

Cuando se está en esta situación, suele producirse una hiperventilación que agudiza todavía más los síntomas. Para acabar con este bucle, intenta respirar más despacio.

2. Trata de pensar en otra cosa

Procura distraerte realizando una tarea que desvíe tu atención, como contar hacia atrás del 100 al 0, imaginarte una escena de una película que te guste, recrear un paisaje, etc.

3. Ocúpate en algo

Cualquier cosa que te aleje de la situación que estás viviendo te servirá de ayuda: ir a dar un paseo, escaparte al gimnasio, ponerte a cocinar, etc. 

4. Busca ayuda

Si la crisis se agrava o dura más de media hora, solicita atención médica urgente.

La prevención resulta clave

Además del tratamiento médico que se pueda seguir, hay una serie de medidas que te ayudarán a aliviar los síntomas y evitar posibles recaídas.

1. Adopta unos hábitos saludables 

Llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio de forma regular y descansar lo necesario resulta imprescindible para luchar contra la ansiedad. Evita estimulantes como el café, el alcohol y el tabaco.

¡Estos 10 alimentos te ayudarán a calmar la ansiedad!

2. Practica ejercicios de relajación 

Puedes optar por técnicas como la respiración abdominal, la meditación, el "mindfulness", el yoga, etc.

3. Trata de descansar

Es muy importante dormir las horas necesarias y disfrutar de un sueño reparador. Acuéstate y levántate siempre a la misma hora y evita descansar durante el día para no cambiar la rutina de sueño.

4. Organízate bien

Márcate unos horarios para hacer las cosas más importantes y procura cumplirlos. Esto te permitirá descansar, reducir la preocupación y evitar los despistes y los olvidos.

5. Disfruta de las relaciones sociales

Intenta mantener una actitud positiva cuando estés con tu pareja, familia, amigos, compañeros, etc. Procura pasar un buen rato con ellos y trata de no sacar a flote temas del pasado, sobre todo, si te traen malos recuerdos.

No escatimes sonrisas, halagos, pequeños detalles, etc.

6. Desconecta del trabajo 

Durante los fines de semana y las vacaciones, no te lleves trabajo a casa ni pienses ni hables sobre temas laborales. Solo así podrás descansar realmente.

Síntomas que ponen en alerta

 

Aunque cada persona vive la ansiedad de una forma diferente, hay una serie de señales que nos pueden hacer sospechar de su presencia. 

1. Psicológicos 

El rasgo más característico de las personas con esta dolencia es la preocupación excesiva e injustificada.

También suele sufrirse inquietud, sensación de amenaza constante, inseguridad, aprensión, dificultad para tomar decisiones, etc.

2. Cognitivos 

También puede producir dificultades de atención, concentración y memoria. Es habitual que las personas con ansiedad tengan olvidos frecuentes.

3. Físicos

Es frecuente padecer síntomas como dolor y ahogo en el pecho, palpitaciones, tensión muscular, sudoración, dificultad para respirar, mareos, temblores, dolor de cabeza, hormigueos, náuseas, insomnio, etc.

La importancia de un tratamiento adecuado

A la hora de abordar esta enfermedad, siempre se debe hacer desde un punto de vista multidisciplinar, puesto que entran en juego muchos factores.

1. Terapia

Es importante acudir a un psicólogo para aprender a ver las cosas de una forma más realista y objetiva, y ser capaz de sacar de nuestro interior todo aquello que nos está haciendo daño.

Durante la terapia, se llevan a cabo técnicas de defensa para luchar contra el miedo o la incertidumbre.

Las terapias cognitivo-conductuales resultan muy eficaces para aprender a gestionar la ansiedad y pensar de una forma más racional.

2. Fármacos 

Los hay de dos tipos: las benzodiacepinas se utilizan de forma puntual para combatir los ataques de ansiedad y los ansiolíticos actúan como tratamiento a largo plazo. Aunque tardan más tiempo en hacer efecto, su resultado es más continuado.