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Diarreas frecuentes: cuáles pueden ser las causas y cómo ponerles freno

En episodios de diarrea procura consumir fruta madura, sin piel, cocida, al horno o en zumos colados, limitando así su contenido en fibra

La actividad física fortalece los músculos del abdomen y pueden ayudarte a regular el tránsito intestinal

Nereida Domínguez

Sección coordinada por la doctora María José Peiró, especialista en Medicina Familiar, con más de 10 años de experiencia tanto en el ámbito público como privado. Máster en nutrición y dietética.

La mayoría de casos de diarrea en adultos tienen su origen en un proceso infeccioso provocado por una intoxicación alimentaria (agua contaminada o alimentos en mal estado), las llamadas gastroenteritis, mientras que en los niños pequeños la causa suele ser vírica.

Son episodios puntuales, que duran de uno a tres días por lo general. La diarrea provoca unas heces menos compactas y más líquidas, que se mueven de forma más rápida a través del colon, causando un mayor número de evacuaciones y de forma más continuada (al menos tres veces al día).

Sin embargo, cuando estos episodios se repiten puede haber otras causas y hay que conocerlas para tratarlas y evitar complicaciones.

¿Qué es lo que te causa diarrea?

Un episodio puntual suele tener su origen en una infección, la habitual gastroenteritis, pero si se repite habitualmente, la causa puede ser diversa: desde un fármaco a una intolerancia o dolencias más graves.

Consulta otras causas:

1. Enfermedades del intestino

La diarrea persistente y urgente es uno de los signos más habituales de diferentes enfermedades inflamatorias del intestino, como son la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. Afecta al 60% de las personas con colitis ulcerosa y es uno de los síntomas que tiene más repercusión en su calidad de vida (la necesidad de evacuar aparece en cualquier momento sin previo aviso). También en el síndrome del intestino irritable (SII) pueden aparecer cambios en el ritmo intestinal, a veces diarrea y otras estreñimiento.

2. Insuficiencia pancreática

Es un proceso de larga evolución que llega a alterar todas las funciones de este órgano. Entre los síntomas que presenta están la diarrea y la pérdida de peso por una inadecuada digestión de los alimentos y la imposibilidad del organismo para asimilarlos.

3. Estrés

Las situaciones estresantes pueden provocar nerviosismo y ansiedad y, en ese estado, nuestro cuerpo produce adrenalina y otras hormonas que hacen que algunos de nuestros músculos trabajen demasiado rápido. Eso incluye también al intestino, por lo que el proceso digestivo se acelera haciendo que las evacuaciones sean más frecuentes.

4. Tratamientos médicos

Algunos fármacos (principalmente los antibióticos) y también la quimioterapia podrían provocarla.

5. Intolerancias o sensibilidad

La intolerancia a la lactosa y la enfermedad celíaca provocan inflamación destruyendo las vellosidades intestinales y causando, entre otros, dolor abdominal, flatulencia y, a veces, diarrea.

¿Cómo frenar las diarreas?

En la mayoría de casos de diarrea infecciosa los síntomas son tan claros que el diagnóstico es sencillo. Sin embargo, cuando el tránsito intestinal está acelerado por malos hábitos dietéticos, una intolerancia, la enfermedad celíaca, etc. es necesario averiguar el origen y poner remedio cuanto antes, ya que las diarreas frecuentes pueden provocar estados de deshidratación, pérdida de electrolitos en sangre como el sodio y el potasio y con ello alteraciones en el ritmo cardíaco y descompensación de la tensión arterial, mala absorción de algunos nutrientes, hemorroides y pérdida de peso.

1. Dieta

Ayudarán hábitos como tomar abundantes líquidos y alimentos que sirvan para recuperar un tránsito intestinal normal (puede ser útil una dieta astringente). La rehidratación oral es el tratamiento en la mayoría de los pacientes, ya que es efectiva y tiene menor número de complicaciones. El tratamiento intravenoso se utiliza sólo si la vía oral falla.

2. Probióticos

En forma de suplementos o en alimentos que contienen microorganismos vivos (presentes en chucrut, kéfir, yogur...), ayudarán a tratar los síntomas de la diarrea aguda, ya que contribuyen a restablecer el equilibrio de la flora intestinal.

3. Fármacos

No se deben tomar medicamentos antidiarréicos si no es por indicación del médico, ya que pueden tener efectos secundarios indeseados. No hay que olvidar que en algunos casos la diarrea sirve para que el organismo elimine los organismos o toxinas que originaron el problema, por lo que si permanecen en el tubo digestivo, puede haber complicaciones.

La deshidratación, el mayor riesgo en estos casos

Con la diarrea el cuerpo pierde muchos líquidos, así que si dura varios días, puede llevar a una deshidratación, por lo que es muy importante beber en cantidad suficiente para reponer lo que se han perdido.

Conoce aquí las claves para evitar la deshidratación

1. Soluciones de rehidratación oral (SRO)

Desde el Consejo General de Farmacéuticos (Cgcof) recomiendan que en las primeras 6-8 horas de diarrea aguda se tomen sólo los preparados bebibles, ya que ayudan a reponer la pérdida de agua, pero también de sales (sodio, potasio y cloruros), en las proporciones recomendadas.

2. Infusiones

Las plantas medicinales añaden un plus a la hidratación que proporcionan estas bebidas: el escaramujo, el romero, la manzanilla y el jengibre poseen propiedades astringentes. Además, estas dos últimas alivian los calambres y el dolor abdominal que pueden acompañar a la diarrea.

3. Bebidas isotónicas

Aunque se suele recurrir a ellas, en realidad, su composición de sodio y potasio no es adecuada en estos casos. Están pensadas para la recuperación tras el ejercicio (a través del sudor se pierde principalmente sodio mientras que en la diarrea la pérdida mayor es de potasio), por lo que no deben sustituir a las soluciones de rehidratación oral.

4. Agua

Se recomienda beber de 1 a 2 litros al día. Cuando se toleren los líquidos se pueden empezar a introducir alimentos sólidos.

5. Caldos vegetales

Además de contribuir a reponer los líquidos perdidos, aportan los minerales y algunas vitaminas hidrosolubles de los vegetales que han pasado al agua de cocción.

Alimentos que ayudan a frenar la diarrea

Toma nota de los alimentos de esta lista, ya que te ayudarán a regular el tránsito intestinal de manera suave.

Arroz blanco: Al estar refinado no contiene fibra y es rico en almidón, que refuerza sus propiedades astringentes y así ralentiza el tránsito intestinal. Desde el Consejo General de Farmacéuticos (Cgcof) aconsejan iniciar la alimentación con agua de arroz (que es donde se libera la mayor parte del almidón), y si se tolera bien, seguir con el arroz blanco hervido.

Plátano: Es muy rico en taninos, unas sustancias con propiedades astringentes, que absorben el agua de las heces y hacen que aumenten de densidad. Recuerda que debe estar maduro porque así es como se digiere mejor y es más rico en taninos.

Manzana: Ésta es otra fruta con propiedades astringentes, debido a su contenido en taninos y en pectinas, que ayudan a retener agua. Cuando hay diarrea debe tomarse sin piel (para evitar la mayor parte de la fibra) y mejor, rallada porque de esta forma habrá desarrollado más taninos.

Zanahoria: Se aconseja tomarla cocida para que las pectinas que contiene actúen favoreciendo el estreñimiento, ya que cruda puede tener el efecto contrario, por su mayor aporte de fibra.

Nabo: Es digestivo y junto con la zanahoria y la cebolla, ayuda también a calmar y desinflamar el sistema digestivo y su mucosa. Puedes añadirlo al arroz a la hora de hervirlo o bien a los caldos de verduras.