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La monarca lleva nada menos que 68 años al frente de la corona británica.

A.L.J.

En sus 68 años de reinado, Isabel II ha vivido de todo, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial hasta la llegada del siglo XXI. La soberana ha visto, entre otros acontecimientos, la desintegración del imperio británico, el asesinato de Kennedy, la construcción, en 1961, y la caída, en 1989, del muro de Berlín; la llegada de la tele en color, la era de los Beatles y los Rolling Stones, el atentado de las Torres Gemelas y la eclosión de Internet.

Hoy, la monarca cumple nada menos que 94 años y lo hace durante un momento insólito mundial, la pandemia del coronavirus. Así pues, y dado que se encuentra dentro del grupo de gran riesgo de la enfermedad, Isabel II pasará esta efeméride encerrada en el castillo de Windsor, con muy pocas personas a su alrededor. Como era de esperar, se han anulado todos los actos de celebración y conmemorativos en su honor, tal y como también sucedió con el reciente cumpleaños de Margarita de Dinamarca.

En @pronto.es queremos homenajear a Isabel II recopilando algunas de las mejores anécdotas de su longevo reinado. Recordemos que, el 9 de septiembre de 2015, se convirtió en la monarca inglesa que llevaba más tiempo al frente del reino. Aquel día superó a su tatarabuela, la reina Victoria -que fue proclamada el 20 de junio de 1837 y reinó hasta su muerte en 1901-, al frente de la corona.

 

Es hora de descubrir a Isabel II a partir de hechos que la definen como mujer, madre, esposa y reina, y que nos permitirán conocer su lado más oculto y alejado de las cámaras y de las crónicas sociales y políticas.

Para comenzar, es importante saber que es reina de nada menos que de 16 países, jefa de la Commonwealth –formada por 54 estados–, gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra, señora de la isla de Man, duquesa de Normandía... Los maoríes la llaman Kotuku, que significa garza blanca. Eso sí, para su marido es simplemente Lilibeth o “mi pequeña salchicha”.

También, a lo largo de su reinado, ha sido víctima de un atentado. Fue en 1981, cuando faltaba un mes y medio para la boda de Carlos y Diana. Marcus Sargeant, de 17 años, le disparó seis balas de goma. Fue condenado a cinco años de prisión, de los que cumplió tres.

Pese a su incalculable fortuna, es tacaña y suele recomendar al personal del palacio que camine por los lados de las alfombras para no gastarlas. También se dice que recorre Buckingham cada noche para comprobar que se han apagado todas las luces.

En los años 60 y prueba de lo despistada que es, protagonizó la siguiente anécdota: tras la boda de su hermana, Margarita, con el fotógrafo Lord Snowdon, acudió a un acto con varios retratistas de moda. Mientras hablaba con uno de ellos, dijo: “Así que es usted fotógrafo... Yo tengo un cuñado que también lo es”. A lo que su interlocutor, que no era otro que Snowdon, exclamó: “¡Qué curioso! ¡Yo tengo una cuñada que es reina!”.

Siempre se ha tomado muy en serio su papel de reina. Quizás, incluso demasiado. Cuando sus hijos eran pequeños, solía verlos de 9 a 9:30 de la mañana. Si alguno de ellos, especialmente la princesa Ana, quería quedarse más tiempo con ella, su hermano mayor, Carlos, le decía: “No debes molestar a mamá, está ocupada, está reinando”.

En 1992, la reina vivió su “annus horribilis”. En marzo, Andrés y Sarah anunciaron su separación; en junio, fueron la princesa Ana y Mark Phillips, y, en diciembre, el primer ministro John Major hizo pública la de Carlos y Diana. En noviembre, se incendió el castillo de Windsor y acabó el año teniendo que pagar impuestos.

Lo más importante de sus bolsos es el uso que hace de ellos: Isabel II se comunica con sus colaboradores con un lenguaje elaborado a partir de la posición de los mismos. Por ejemplo, si está apoyado en el suelo, quiere decir que la conversación es poco interesante y pide la intervención de su dama de compañía para acabar la cita.

Pese a que, en principio pueda no parecerlo, es una mujer con un gran sentido del humor. Uno de sus “hobbies” son las imitaciones. Dicen que imita a la perfección a Margaret Thatcher y a Miss Piggy, de Los Teleñecos. Además, uno de sus intereses menos conocido es la danza escocesa. Cada verano, en Balmoral, organiza un baile para los vecinos.