Pronto
Cerrar

Ana Obregón: “El suicidio es una cobardía y hay que ser valiente”

En la presentación del libro de su hijo, la actriz volvió a sincerarse sobre sus momentos más duros tras la muerte de Aless

Ana Obregón ha logrado cumplir los sueños de su hijo Álex Lequio.

Araceli Manzanares / Victoria Díaz

Atrás ha quedado su luto blanco. Con un "look" repleto de flores coloridas y abrumada y emocionada por los flashes y la prensa congregada que la esperábamos, Ana Obregón reapareció ante los medios para presentar ‘El chico de las musarañas’ (Harper Collins) en el hotel Westin Palace de Madrid.

Mientras entraba en la sala, ella escuchaba en su interior la voz de su hijo diciéndole "Brava, mamma". Porque se sentía valiente, fuerte por fin a sabiendas de que estaba dando el último paso con el que conseguir saldar los deseos que su hijo le había encomendado antes de morir. Porque ella lo tenía claro: aquello que Aless no había cumplido por culpa de su maldito cáncer, lo haría ella por él. Era su misión y lo que la salvó del suicidio.

No tenía la actriz intención de tocar temas personales, pero, ¿cómo hablar de un libro tan íntimo y desgarrador, sobre la muerte de un hijo, sin entrar en cuestiones emocionales ni derramar lágrimas o abordar asuntos tan polémicos como ese pacto secreto que le prometió cumplir a Aless, el de convertirlo en padre de una niña, Ana Sandra Lequio?

Una llamada desde el móvil de su hijo fue la señal

Ana Obregón alimentando a su nieta Ana Sandra.

La presentadora no defraudó y contestó a (casi) todo. Incluso, explicó que el día que tuvo la primera reunión con los de la editorial, porque ella aún no veía claro que tuviera que escribir el libro, vivió un momento asombroso. Y es que mientras estaban hablando, puso su teléfono encima de la mesa y, de repente, empezó a sonar. Cuando miró, vio, consternada, que era una llamada desde el móvil de Aless, que estaba guardado en un cajón y apagado. "Fue un momento mágico", aseguró Obregón, que interpretó aquel extraordinario suceso como una señal de su hijo para que escribiera el libro.

"Aless me enseñó que todo lo que haces en esta vida con amor tiene eco en la eternidad. Y eso es lo único que he hecho desde que se fue, intentar, con amor, hacer todo lo que a él le hubiera gustado y no pudo realizar. Uno de sus deseos era publicar el libro que estaba escribiendo", empezó diciendo Ana, que reconoció que el objetivo de su hijo era donar las ganancias a la investigación contra el cáncer.

Ella lo ha acabado por él. "Está escrito por una madre con el corazón mutilado, con tinta roja de sangre", expresó. Además, añadió: "En el libro se ve que, en la mayor tragedia, por grande que sea, puede haber un rayito de luz. Porque yo, cuando llegué de enterrar a mi hijo, no quería vivir, pero pensé que si él no podía terminar las cosas que quería hacer, lo tenía que hacer yo", afirmó, antes de preguntar en voz alta a su maquillador si se le había corrido el rímel de tanto que estaba llorando.

"Ya tengo una nieta. A por el niño no voy a ir"

Ana fue rotunda al hablar de las críticas que se alzaron al conocerse la gestación subrogada por la que nació su nieta. "A mí, en Miami no me llegó nada. Pero cuando tienes que enterrar a tu único hijo, las críticas te hacen cosquillas. Y cuantas más cosquillas, más me río", recalcó.

Para disipar dudas, también quiso dejar claro que no habrá más gestaciones ni bebés: "Ya tengo una nieta, no voy a tener más. A por el niño no voy a ir", afirmó. Tampoco se cortó a la hora de hablar de un capítulo desgarrador del libro en el que narra que, tras la muerte de su hijo, pensó tirarse desde un séptimo piso.

Sobre ello, sin embargo, dijo: "El suicidio es una cobardía, así que todas las personas que piensen eso, que sepan que siempre hay un rayito de luz que entra por algún lado. A mí me lo dio el padre de Aless, pero es una cobardía y hay que ser valiente", dijo Ana, que sorprendió cuando confesó que no descartaría convertir el libro en un guión y rodar una ficción. "Sería una película muy inspiradora de una gran tragedia con una gran luz, y esa luz nos viene bien a todos", dijo.

"Tu nieta te está esperando en casa"

Lequio no ha leído el libro y dice: “Nadie tiene que contarme la historia de mi hijo”. Y Ana le recuerda que le deja las puertas abiertas para que conozca a su nieta.

Luego, tocó el turno de hablar de Alessandro Lequio. Cuando le preguntaron a la actriz si éste había leído el libro, ella contestó: "Si ha leído el libro, no lo sé". Y aprovechando que el programa de Ana Rosa conectó en directo, le mandó un mensaje a su ex, sabiendo que se encontraba en plató. "Hace un mes que no me escribes, no sé qué te pasa, pero tu nieta te está esperando en casa porque eres su abuelo", le dijo.

Él no tardó en contestar, primero asegurando que no hace tanto que tuvo contacto con ella. "Eso no es cierto. Y que mi nieta me esté esperando… A mí me hace mucha gracia esto. Otra cosa es que yo quiera compartir públicamente lo que yo haga, que es cosa mía y de mis amigos. Con ellos lo comparto todo, pero con España no tengo por qué hacerlo. Creo que es comprensible", declaró ante las cámaras de su programa.

"Me parece tremendo que se diga que el libro es una historia maravillosa"

Enfadado, además, quiso comentar las opiniones que ha expresado mucha gente acerca del libro. "Me parece tremendo que se diga que es una historia maravillosa. Que haya muerto un niño de 27 años no es maravilloso. Es una historia de terror, y del peor de los terrores", afirmó, antes de reconocer que él no había leído el libro y lo justificó diciendo: "A mí, nadie me tiene que contar la historia de mi hijo, pero no tiene nada que ver con las pocas páginas que Aless dejó escritas. Es la historia de Ana".

Ajena a esas duras palabras, la bióloga continuó con la rueda de prensa y le aseguró a Lequio que siempre sería bien recibido en su casa para ir a ver a la niña.

"Desde que nos separamos ha tenido las llaves. Tu nieta te está esperando. A Aless le haría feliz. No estoy dolida, me encantaría", dijo. "Yo a Alessandro siempre lo he defendido, lo respeto. Él tiene su familia y su hija. Y a Anita le gustará saber que, además de su abuela, tiene a su abuelo y a sus tíos", añadió.

De la pequeña Ana habló poco, aunque sí compartió con todos los periodistas que la niña está "de maravilla" y que cada noche, a las 9, la coge en brazos y juntas recuerdan a su hijo. "Yo le pido que diga 'Bendito seas, Aless', aunque todavía no lo hace porque sólo tiene dos meses", explicó la actriz, que aseguró que Anita "va a recibir todo el amor, el mío, y el de sus 12 tíos que están locos y vienen a ver a su sobrina. Cuando yo no esté va a estar más protegida que la hija de Robert de Niro".