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C.A.

Hace mucho que dejó atrás su faceta como modelo, la última vez que desfiló fue hace apenas dos años. Aquel regreso de Alba Carrillo a las pasarelas no estuvo exento de polémica, como es habitual con casi todo lo que rodea a la colaboradora de ‘Ya es mediodía’ (Telecinco). Se trató de una colaboración con la firma Lola Casademunt, que provocó un enorme revuelo, ya que previamente en una entrevista al ‘Chester’ dejó por los suelos a la industria en la que empezó toda su historia.

 

Alba Carrillo contra la industria de la moda

 

La madrileña despotricó de lo lindo contra la Mercedes-Benz Fashion Week y sus criterios para seleccionar a las maniquís, provocando la reacción de los máximos responsables del evento y de diseñadores como Modesto Lomba. “Te ponen pesas en los sujetadores, te hacen beber dos litros de agua… todo para pasar la prueba. Una incoherencia más del mundo de la estética y la belleza”, le confesó la ex concursante de ‘Supervivientes’ a Risto Mejide, que habló, además, de la doble moral de la Pasarela Cibeles. “Tienes que dar un peso, el IMC, pero si das ese peso no cabes en la ropa de los diseñadores”, apuntó.

 

La moda, un antes y después para Carrillo

 

La incursión de Alba Carrillo en el mundo de la moda marcó un antes y un después en su vida, pese a que fuera un hecho fortuito. La joven colaboradora de Mediaset no tenía entre sus planes dedicarse al modelaje. Su participación en ‘Supermodelo’ no fue por una cuestión vocacional, sino que probó suerte por pura casualidad y después de que sus amigas la animaran a presentarse al casting del concurso de Cuatro.

 

Alba Carrillo en Supermodelo, el principio de todo

 

Sin embargo, aquella circunstancia fue la que marcó un punto inflexión y cambió su rumbo para siempre. En abril de 2018, la cadena para la que trabaja en la actualidad desveló el vídeo de su selección y ya podía atisbarse su facilidad para desenvolverse con soltura delante de las cámaras y en situaciones desconocidas.

La que fuera segunda finalista de ‘Supervivientes’ tenía por aquel entonces 21 años y cursaba Publicidad y Relaciones Públicas. Para impresionar al jurado, Carrillo hizo el paseíllo recitando unos versos de Federico García Lorca. “Eres un poco teatrera y sabes que este es un casting para modelos, no para actrices”, le señaló Cristina Rodríguez, la que fuera también jurado de Cámbiame. “La moda me encanta porque cuando me visto tomo cierta actitud y eso me hace ser distinta. Es algo que me gusta”, añadió cuando fue preguntaba por los motivos de su participación.

Recibió el zapato rojo que le abría las puertas del reality, irradiaba felicidad, al igual que a su madre, Lucía Pariente, que la esperaba en el backstage. Tras dedicarle esta oportunidad a sus abuelas, arrancaron los 56 días de convivencia y preparación para convertirse en ganadora, su primera experiencia en el formato de telerrealidad. Un largo camino que demostró la enorme competencia entre las 20 participantes

 

Alba, imagen de primeras firmas

 

Alba no pudo alzarse con el triunfo, el podio fue para Noelia López, y se tuvo que conformar con un cuarto puesto. Lejos de quedarse en una mera anécdota vital, ‘Supermodelo’ fue la lanzadera de la estudiante de rostro angelical. “Fue raro. A una compañera y a mí nos llevaron a una agencia y fue surrealialista porque teníamos que ir en biquini. Recuerdo que nos dijeron que eran los peores cuerpos que habían visto jamás, y nos pusieron una dieta y nos dijeron que teníamos que correr. Yo estaba estudiando la carrera y me reía porque tenía los conceptos claros y tenía cierta madurez”, indicó.

Pese a esas primeras trabas, Carrillo se convirtió en imagen de primeras marcas nacionales como Novissima, Eleonora Amadei o Evelyn Marcelino. Asimismo, otras casas de moda contaron con ella como modelo para la presentación de sus colecciones como Rosa Clarà, referente de la moda nupcial, y Triumph, una de las primeras firmas de lencería en todo el mundo.

Fueron dos años de mucha actividad laboral, que le permitieron hacerse un hueco y un nombre. A partir de entonces y de manera progresiva, se evidenció un cambio de imagen para bien, seguramente generado por toda esa experiencia que le aportaba esta nueva e inesperada faceta como maniquí.

 

Con el amor a Fonsi Nieto se bajó de la pasarela

 

Sin embargo, en 2010 el amor lo cambió todo. Hasta este momento no se sabía nada de su vida sentimental, pero las caprichosas flechas de Cupido cruzaron los corazones de Alba y Fonsi Nieto, que por aquel entonces se encontraba en la élite del mundo del motor. El affaire inevitablemente fue muy mediático y a los pocos meses la modelo anunció el inesperado embarazo. Sus proyectos como modelo quedaban aparcados, por lo menos de manera temporal. En la charla con Risto aseguró que aquel romance llegó en su mejor momento profesional y que supuso el fin de su carrera.

Sí es cierto que Alba se centró en su vida personal, sobre todo en cuidado y atención de Lucas, pero no abandonó totalmente el modelaje. En 2012, la madrileña se unió a ‘Glamour TV’, un espacio de tendencias de la cadena Nova dirigido por Ana García Siñeriz y donde presentaba una sección sobre estilismos y tendencias.

 

Boda con Feliciano y proyectos de moda 

 

Un año después conoció a Feliciano López, con el que mantuvo un noviazgo de dos años que culminó en boda. La modelo y el tenista decidieron contraer matrimonio y la ceremonia, celebrada el 17 de junio en Toledo, fue uno de los eventos más destacados de 2015. Ese mismo año, en septiembre, Alba volvió a subirse a una pasarela y entregó el premio Tresemmé al mejor diseñador. “He estado con muchos proyectos de moda, pero es cierto que la pasarela me divierte más”, confesó a los medios presentes en el evento de la marca capilar.

 

Divorcio mediático y el origen de su nueva vida

 

Sin embargo, apenas un año después de dar el ‘sí, quiero’ y tras la ausencia de Alba en momentos destacados de la carrera del deportista, se confirmó la crisis matrimonial. Feliciano fue fotografiado en marzo de 2016 en Miami acompañado de una joven, una infidelidad mediática que puso fin a la unión once meses después de la boda.

Esta ruptura fue un jarro de agua fría para la modelo y desvió por completo su trayectoria profesional. En medio del revuelo de su divorcio, Alba firmó un contrato con Mediaset para presentar ‘Hable con ellas’ y participar en otros formatos del grupo televisivo tanto como colaboradora (‘Viva la vida’, ‘Ya es mediodía’, ‘Sálvame’…) como reina de los realities emblemáticos como ‘Supervivientes’ y ‘Gran Hermano VIP’. Empezó entonces otro trayecto vital muy distinto, tres romances: uno muy breve con Thibaut Courtois, portero del Real Madrid; otro con el ingeniero David Vallespín y el último, que vive en la actualidad, con el periodista Santi Burgoa. El resto es historia viva de uno de los rostros con más tirón del papel couché.