Miguel Ángel Silvestre empieza el año tonteando con una famosa

Hace tiempo que el actor y la influencer se comentan públicamente, ¡pero nunca como ahora!

Miguel Ángel Silvestre

Miguel Ángel Silvestre podría quedar para tomar un café con una influencer muy famosa.

S.C.P.

Miguel Ángel Silvestre ha comenzado el año de la forma más divertida: ¡tonteando con una famosa! La afortunada es nada más y nada menos que La vecina rubia. Sí, la influencer desconocida que consiguió conquistar al modelo Jon Kortajarena, también se ha llevado de calle al 'Duque', como ella le llama por su mítico papel en 'Sin tetas no hay paraíso'.

Lo cierto es que La vecina rubia y Miguel Ángel llevan tiempo hablándose públicamente en las redes sociales, pero ha sido ahora cuando están tonteando como nunca. Incluso la influencer ya llama "suegra" a la madre del actor. Hace dos días, Silvestre le preguntó a su madre cómo hacer croquetas, ya que es la comida favorita de la "rubia", lo que derivó en quedar para tomar un café cuando las restricciones por el coronavirus lo permitieran. 

"Está claro que la respuesta al café es SÍ, aunque haya que esperar un poquito; que no es fácil conjugar el coronavirus, el anonimato, lugares seguros y responsables y los NERVIOS que tengo", aseguró La vecina rubia en una de sus historias de Instagram.

vecina rubia miguel angel silvestre croquetas
 

La última declaración de amor de Miguel Ángel Silvestre

El actor, que fue engañado una vez a través de las redes sociales, parece que se está tomando cada vez más en serio este "amor virtual" con La vecina rubia. Su última interacción pública fue a raíz de un vídeo que compartió la influencer, en el que ponía la voz en una escena de una película Disney.

El actor contestó con risas al vídeo y, después, en sus propias redes sociales, le envió una declaración de lo más bonita, deseándole las buenas noches y escribiéndole que: "🔊Querida Vecina rubia, pienso luchar por nosotros. Te prometo que a mi lado no habrá nada ni nadie que interrumpa tus traguitos de café 🔊". ¡Qué romántico!