Isabel Pantoja: sale a la luz cómo fue su paso por la cárcel

Al parecer, funcionarios y reclusas fueron advertidos de la llegada de la tonadillera

Isabel Pantoja

Isabel Pantoja salió de la cárcel en 2015.

S.C.P.

Isabel Pantoja cumplió dos años de condena en la prisión de Alcalá de Guadaíra, el único centro penitenciario de Andalucía solo para mujeres. La familia de la tonadillera no suele hablar sobre el asunto, ya que fue una etapa muy dolorosa para ella. Es por eso que poco se sabía sobre su estancia en la cárcel... Hasta ahora.

Aunque hace poco Anabel Pantoja explicó cómo eran las visitas a su tía en aquella etapa, ahora un testigo ha relatado en El programa de Ana Rosa cómo era la vida de la tonadillera dentro de la cárcel y cómo era el trato de la artista con el resto de reclusas y funcionarios.

Al parecer, este testigo que estuvo en contacto directo con Isabel Pantoja ha hablado con el periodista Pepe del Real y le ha explicado que "Isabel Pantoja no fue una reclusa al uso" y que, dentro de la gravedad de estar en prisión, lo llevó mejor que el resto de presas.

"Se hizo una reunión entre los funcionarios para advertirles de la gravedad de filtrar información y se advirtió a los reclusos de mantener la integridad de la nueva persona que llegaba al centro penitenciario", han explicado en el programa.

Isabel Pantoja prisión AR
El programa de Ana Rosa ha sacado a la luz cómo fue la estancia de la tonadillera en prisión.

Isabel Pantoja, admirada en la cárcel

El entrevistado incluso ha confesado que la tonadillera "suscitaba cierta admiración, tanto en reclusos como en funcionarios" y que "esa admiración la usó ella para hacer su vida un poco más cómoda".

Entre otras cuestiones, "los funcionarios vigilaban su integridad y las reclusas le hacían favores, actividades que ella no quería realizar". Además, Isabel Pantoja iba poco al comedor, ya que "tiraba de comprar en el economato, solía comprar mucha caña de lomo, cuñas de queso y refrescos de cola". 

Según explica el testigo, "la admiración de las reclusas se traducía en que su vida era más cómoda, a Isabel no le gustaba la exposición; por ejemplo, en el patio no le gustaba para nada o que la incomodasen con algún comentario, otras hacían sus tareas fuera y ella realizaba las tareas diarias en el interior". 

Por otro lado, parece que Isabel Pantoja se llevaba bien con la directora de la prisión: "Las reuniones con la directora duraban dos horas, eran charlas para que se habituara"

Además, la cantante se distraía haciendo algunos talleres de manualidades y, sobre todo, con los hijos de las reclusas: "Donde mejor se lo pasaba Isabel Pantoja era en el módulo donde las reclusas tenían a sus bebés, ella disfrutaba bastante de las visitas a ese módulo".

Por último, cuando la tonadillera salió de la cárcel, "dicen que no dejó nada, ni una triste cuña de queso... se llevó incluso el televisor", no dejando nada a la siguiente reclusa que se iba a instalar en su celda.