Sandra Barneda: "La tentación está a la vuelta de la esquina"

La presentadora nos habla de las novedades e interioridades de este "reality" que fue el bombazo televisivo del año pasado

Sandra Barneda: «La tentación está a la vuelta de la esquina»

Sandra Barneda asegura haber vivido una experiencia única en la isla.

Redacción

Tras el arrollador éxito de su primera edición, cuando se convirtió en el bombazo televisivo del año, La isla de las tentaciones regresó el pasado miércoles 22 de septiembre a Telecinco para poner a prueba el amor de cinco parejas. Presentado por Sandra Barneda en la paradisíaca isla de Santo Domingo, el programa promete tanta o más emoción que en la edición pasada.

Así de guapísima daba el "pistoletazo de salida" Sandra al programa:

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Llega el momento de elegir las primeras citas ¿A quién se la daríais? 🌸🌼 #LaIslaHaVuelto

Una publicación compartida de La Isla de las Tentaciones (@islatentaciones) el

 

PRONTO: Tras una primera edición, los "realities" pierden naturalidad, ¿esta edición está influenciada por lo que pasó en la anterior?

SANDRA BARNEDA: Las parejas llegaron sabiendo lo que hemos visto todos, pero después de 24 horas me decían: "Si lo llego a saber, no vengo. Esto es más duro de lo que pensaba". Es tan real y están tan aislados que las referencias del año pasado se les olvidan. No pueden mantener un personaje. Ellos ven cómo se comporta su pareja sin que estén ellos y no la reconocen. Surgen inseguridades.

P.: ¿Cómo has podido desconectar en la isla de tantas tentaciones, celos y desconfianzas? ¿Has podido hacer todos los deportes acuáticos que querías?

S.B.: Por suerte, yo me entretengo con una mosca. Desconectaba con mucha lectura, yoga, deporte, un entrenador "online" y poco más, porque no tenía tiempo. Las grabaciones son intensas. Por otro lado, en República Dominicana el COVID-19 también estaba presente. Hay toque de queda y a partir de las ocho de la tarde nadie podía salir de casa ni conducir un coche. Nosotros estábamos en el hotel. He vivido durante dos meses en un decorado de palmeras y he sido muy afortunada, pero la situación también estaba muy complicada allí, con lo cual no he podido ni visitar lugares maravillosos ni hacer "snorkel", aunque me llevé las aletas y las gafas. No podía porque en el trozo de playa donde yo estaba no había esos bancos maravillosos de peces ni la diversidad marina que hay en otras partes de la isla. Pero necesitaba desconectar de las intensas emociones que vivían las parejas. Intentaba distraerme para soltar todo lo que tenía que soltar después de una hoguera. Lo hacía con los compañeros del equipo, que han sido fantásticos.

No te pierdas esta semana en la nueva revista PRONTO, la entrevista completa a la periodista catalana.