Pronto
Cerrar

El deseo de Rocío Flores en la Ceremonia del Fuego: "retomar relaciones familiares"

La nieta de La Más Grande se ha despedido de Honduras teniendo presente a su família en todo momento

Gemma Gómez i Padial

Los supervivientes se han despedido esta semana de Honduras y, en particular, de cada uno de los lugares favoritos que les han visto crecer como concursantes en estos tres meses. Una de las despedidas más emotiva ha sido la de Rocío Flores, que se ha visto marcada de nuevo por esta nueva actitud mucho más abierta que ha adoptado en los últimos días acerca del conflicto con su madre Rocío Carrasco, mucho más abierta de lo que nos tiene acostumbrados.

Rocío Flores ha tenido muy presente en todo momento este tema, desde que en El Puente de las Emociones se rompiera por completo hablando de la no relación con su madre. Un tema que, como ya vimos el jueves pasado, lleva atormentando a la concursante durante todo su paso por Supervivientes 2020. Tanto es así que ella misma lo calificó como un “martirio”.

Unión familiar

Esta noche hemos visto cómo los supervivientes realizaban La Ceremonia del Fuego, en la que todos quemaban sus mejores deseos en trozos de pergamino dentro de una hoguera en la playa de Cayo Paloma. Todos han tenido muy presentes a sus seres queridos y Rocío Flores no iba a ser distinta. “Nunca he deseado tanto algo como lo que he arrojado en el fuego” explicaba entre lágrimas. La verdad es que Flores ya estaba llorando nada más empezar el ritual, en el que ha lanzado su mayor deseo: “la unión familiar, retomar relaciones que a día de hoy no tengo”.

Un deseo que hace claramente referencia a la relación rota con su madre Rocío Carrasco, por la que Flores sufre, no sólo por ella, sino por su hermano pequeño al que siempre tiene en mente. Flores ha tenido a su familia en mente también en su visita a su lugar favorito de la isla, el árbol.

La isla ha cambiado a Rocío

“Fueron las dos mejores semanas que he tenido en el concurso, empecé a pescar y a descubrir un mundo que me encanta”, explicaba Rocío observando el paisaje.  Y añadía que “a pesar del dolor siempre hay que dejar todo atrás y empezar de cero”, una reflexión que se lleva de la isla y que, como ella misma expresaba, ha hecho que quiera que “cambien un montón de cosas respecto a la familia”

Rocío se despedía definitivamente de este lugar añadiendo que “tenía que vivir esto para superar muchos miedos”, al final, como muchos, lo ha confesado: terminará echando de menos Honduras. Algo con lo que todos los exconcursantes han estado de acuerdo en plató, en especial Gloria Camila, que ha afirmado que volvería a la isla sin duda “pero esta vez sola”. Y ha confirmado que ve a su sobrina Rocío Flores “cambiada y fuerte a nivel mental”.

El fin de una etapa

El resto de concursantes, como decíamos, también han tenido muy presentes a sus familias en la Ceremonia del Fuego. Hugo Sierra, por ejemplo, arrojaba a la hoguera su deseo de que “su familia esté siempre bien”. Ana María Aldón abogaba por la unidad familiar, en la línea de Rocío Flores. Los supervivientes terminaban este emocionante momento fundiéndose en un abrazo y dejando atrás cualquier atisbo de mal rollo entre ellos diciéndole, de alguna manera, hasta siempre a Honduras.