Pronto
Cerrar

Encarna Sánchez: sus secretos más oscuros, al descubierto

Un libro escrito por Pedro Pérez, estrecho colaborador de la periodista, y Juan Luis Galiacho, aporta nuevos detalles sobre la polémica comunicadora

El libro sobre Encarna Sánchez revela las luces y sombras de la periodista.

María Alba

En sus años de apogeo fue la mujer más poderosa de España, nadie quería caerle mal a la almeriense Encarna Sánchez. Su frase "Temblad, pedazo de sinvergüenzas" resonaba en las ondas desde el micrófono de la comunicadora radiofónica y llenaba de inquietud a sus enemigos. Falleció hace 26 años víctima de un cáncer, pero nunca aceptó que tenía la muerte tan cerca.

Sufrió abusos en un orfanato

Ahora, Pedro Pérez, quien fuera productor de su programa, además de su mano derecha y confidente, junto con Juan Luis Galiacho publican 'Encarna en carne viva' (Editorial La Esfera de los libros), que desvela muchos de los misterios que rodearon a tan controvertido y polémico personaje.

Galiacho revela que "la vida de esta mujer fue terrorífica desde su nacimiento. Era una niña proscrita, con un padre republicano fusilado en las tapias del cementerio de Almería, con una familia súperpobre. La ingresaron en un orfanato, donde sufrió todo tipo de abusos y malos tratos que la marcaron. Y ese trauma 'justifica' de alguna forma sus comportamientos posteriores", ha contado a la Revista Pronto.

Pedro Pérez y Juan Luis Galiacho, autores del libro.

PRONTO: Pedro, ¿cómo era la Encarna que tú conociste?

PEDRO PÉREZ: Única e irrepetible. Con una personalidad arrolladora, la comunicadora mejor pagada y valorada, la de mayor influencia. Creó escuela y, en lo personal, tenía sus fobias y sus filias, un lado bueno y otro negativo, con sus aciertos y sus errores.

JUAN LUIS GALIACHO: Encarna dominaba las madrugadas radiofónicas y, durante el franquismo, se hizo con el apoyo de los sindicatos verticales. Y el ministro Solís, protegido de Carmen Polo, esposa de Franco, no podía permitir que aquella señora movilizara a esos colectivos, como ocurrió con la huelga de taxistas. Entonces, el ministro y doña Carmen urdieron un plan para hundir a Encarna. La involucraron en una situación escandalosa de desaparición de fondos benéficos. La mujer de Franco la llamó y le dijo que tenía que abandonar nuestro país. Se fue a México, de donde también la expulsó el PRI, el partido en el poder. De allí pasó a República Dominicana y a Puerto Rico, donde le quitaron todo el dinero. A través de Celia Cruz se instaló en Miami y, luego, en Los Ángeles. No regresó hasta que falleció Francisco Franco.

Durante el franquismo, Encarna fue capaz de movilizar a colectivos como los taxistas. Foto: ARCHIVO ENCARNA SANCHEZ

P.: ¿Es cierto que en México tuvo una historia con una menor de edad?

P. P.: Era la hija de un ministro, pero no menor. Y el padre le dijo que o terminaba la relación o que se atuviese a las consecuencias. Le mandó dos sicarios y ella salió huyendo del país.

Un matrimonio en EEUU que duró seis meses

P.: En Los Ángeles se casó con un empresario para lograr la nacionalidad estadounidense.

P. P.: Fue un paripé con un empresario inmobiliario de nombre Jesús. Aquel matrimonio duró seis meses, se separaron porque a ese hombre le gustaba mucho el juego y dilapidó todo el dinero familiar.

P.: A su regreso a España se lo pusieron muy difícil.

J. L. G.: Las pasó jodidas. Tenía que realizar galas en pequeñas salas, haciendo monólogos para ganarse la vida. Fue Luisito Rey, el padre de Luis Miguel, quien se la llevó a Radio Miramar de Barcelona, para iniciar desde cero su vida radiofónica.

P.: ¿Cuándo llega Isabel Pantoja a su vida?

P. P.: En 1990 y, en los cinco años de amistad especial con Isabel, Encarna estuvo prendada de la cantante. Y fue muy feliz.

P.: ¿Y qué le unió a Mila Ximenez?

J. L. G: Fue un rollete.

P. P.: Un rollete que Mila supo aprovechar muy bien. Cuando se divorció de Manolo Santana llamó a Encarna para pedirle ayuda. Había una cierta empatía entre las dos. Y comenzaron a trabajar juntas en la radio. Lo suyo duró un par de años, hasta que una amiga de Encarna le contó que Mila vivía las noches locas de Marbella. Además, se desveló su romance con José Sacristán y, pocos meses después, cuando se acabó el contrato de Mila con la radio, no se lo renovó.

En el libro se habla de la antipatía de la periodista hacia Rocío Jurado. Foto: ARCHIVO ENCARNA SANCHEZ

Muy generosa con Isabel, Mila y su secretaria

Si algo caracterizó a la comunicadora es que era de lo más desprendida con aquellas personas a las que consideraba especiales para ella. Cuando Mila Ximénez rompió con Manolo Santana, Encarna entrevistó a su amiga y le dio un cheque de 500.000 pesetas (3.000 euros). Posteriormente, la convirtió en presentadora de un programa de entrevistas y le regaló un Mercedes valorado en 5 millones de pesetas (30.000 euros).

Mucho más le ofreció a Isabel Pantoja, a la que además de regalarle valiosísimas joyas, le compró un piso en Madrid. Asimismo, planeó construirle un cortijo en la finca gaditana La Garza. A pesar de la generosidad de la gaditana, Isabel nunca pudo soportar que la locutora siguiera corriendo con los gastos de Nuria Abad, su secretaria, quien también había sido su amante. Nuria siempre gozó de su confianza y tenía acceso a su caja fuerte.

Encarna Sánchez, Mila Ximénez e Isabel Pantoja.

"Se sintió traicionada por Isabel Pantoja"

P.: ¿Qué le ocurrió con Rocío Jurado?

J. L. G.: Encarna iba detrás de Rocío, pero el entonces novio de la cantante, Enrique García Vernetta, le paró los pies. Con el paso de los años, Encarna, para promocionar a Isabel Pantoja denigraba en la radio a Rocío, llegó a calificarla de travesti.

P.: ¿Por qué rompió su relación con la Pantoja?

P. P.: La empatía mutua era absoluta. Encarna me contó que cuando ella enfermó de cáncer, Isabel se portó como una jabata y se desvivía con ella. Pero en sus últimos meses de vida, Encarna ya no quería saber nada de la artista. Acuérdate de las famosas fotos de Isabel con María del Monte… Las consideró una traición. Es más, tras su muerte, consideramos que no era conveniente que Isabel apareciera por el tanatorio. Porque también estaba allí Nuria Abad, la secretaria y amiga íntima de Encarna, que no se llevaba bien con la Pantoja.

P.: ¿Cuánto quedó en la caja fuerte de Encarna?

P. P.: Nuria me contó que 20 millones de pesetas.

P.: Años antes, se dice, desaparecieron 43 millones de un armario de su dormitorio.

J. L. G.: Encarna no quiso airear el robo por miedo a que saliera a la luz algo que no le interesaba. Ella sabía quien robó el dinero pero nunca quiso revelar su nombre.

P.: ¿Qué pasó con el testamento?

J. L. G.: En él apareció como heredera universal Clara Suñer, una mujer con la que no mantenía relación desde hacía muchos años. Encarna no lo cambió porque se negaba a creer que podía morir. Resulta que en su único testamento figuraba su madre como beneficiaria de todo y su amiga de entonces, Clara, como sustituta. Ella pensaba que al morir su madre ese testamento ya no era válido, pero estaba equivocada.