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Paz y Anna mantienen una excelente amistad.

J.C

En psicología se conoce el "síndrome del nido vacío" como el sentimiento de tristeza y pérdida que los padres (sobre todo las madres porque son las que tradicionalmente más cuidan de los hijos) tienen cuando el último de sus hijos se marcha de casa. En el caso de Paz Padilla, esa tristeza ha llegado ahora a su vida desde que, hace unos días, su única hija, Anna Ferrer, de 24 años, le dijo que dejará la impresionante casa que la presentadora y humorista tiene en la urbanización El Bosque, en Villaviciosa de Odón, cerca de Madrid. Y es que, tras dos años de noviazgo con el actor Iván Martín, la joven economista e influencer ha decidido dar un importante paso: irse a vivir juntos. "Mi madre me apoya al 200%", ha escrito Anna en sus redes sociales en respuesta a los seguidores que le preguntaban cuál ha sido la reacción de la estrella de Mediaset.

Anna, un puntal en su vida

Pero, claro, una cosa es apoyar a un hijo en un paso tan natural e imprescindible para su crecimiento y, otra, muy diferente, no sentir un nudo en la garganta y un gran pena al saber que se quedará sola en una casa de 384 metros cuadrados.

Demasiado espacio para no compartirlo con seres queridos y Anna ha sido y es un referente para ella. Tras la muerte de su marido, Antonio Vidal, en julio del 2020, la presentadora tuvo en ella a uno de los mayores puntales para seguir adelante. Anna estuvo en todo momento a su lado para que ayudarla a transitar, con apoyo, el duelo por haber perdido al amor de su vida. Sin su hija a su lado, sin el cariño, el ánimo y la vitalidad que su presencia le ha transmitido, este año habría sido muchísimo más duro para la célebre cómica gaditana.

Por eso, ver cómo su hija prepara la mudanza para dejar vacía su habitación en casa está suponiendo un difícil momento para la humorista, que tendrá que volver a echar mano a todos sus recursos para no venirse abajo. Seguro que no pasará. Padilla ha demostrado que es una mujer fuerte, positiva y suficientemente enamorada de la vida para afrontar un nuevo inconveniente como éste. Incluso sabe que, pasada la primera pena, es una oportunidad de oro para mejorar la relación con su hija, que es excelente, pero también tiene sus cosillas

Acroyoga, el huerto y la familia

Pero Paz y Anna no dejarán de hacer cosas juntas porque tienen muchas aficiones y cosas en común. Van juntas al gimnasio, tienen negocios, les encanta ir de compras o pasar una tarde haciendo una maratón de series de televisión. Y Anna, como su famosa mamá, es también muy familiar. Porque la familia, a la que Paz está muy unida y que tanto la han ayudado en el último año, se convertirán en uno de los puntales de su vida. También los amigos y actividades que a ella le encantan como el acroyoga, el cuidado del huerto o salir de paseo con sus perros.

Pero sobre todo la va a mantener bien el trabajo, en el que la humorista está muy volcada. Y en ese apartado, Padilla ha sido la elegida por Cuatro para conducir su nuevo programa, "A simple vista", que empezará muy pronto a emitirse..