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¿Qué fue de Raquel Morillas? Así vive la exconcursante de GH que ahora vende cupones

¿Recuerdas a Raquel Morillas, de 'Gran Hermano 3'? La exconcursante ha dado un importante giro a su vida, 20 años después del concurso

Raquel Morillas ahora trabaja como vendedora de cupones.

M.A.

En 2022 se cumplen 20 años de 'Gran Hermano 3', la única edición del famoso reality de convivencia que presentó Pepe Navarro. Aunque fue Javito García quien se proclamó ganador del concurso, han habido otros nombres que a día de hoy suenan mucho más que el del gallego. Sin ir más lejos, en 'GH 3' fue la primera vez que vimos a Kiko Hernández, que hasta la fecha se ganaba la vida como vendedor inmobiliario.

Otro de los nombres que más sonó entonces fue el de Raquel Morillas, tercera expulsada y enemiga íntima de Patricia Ledesma, la que fue novia de Kiko. Los 35 días que estuvo la madrileña en la casa de Guadalix le sirvieron como pasaporte para trabajar en televisión tiempo después, además de para ser protagonista de numerosas polémicas.

Raquel Morillas conoció el amor en 'Gran Hermano'

Poco después de salir del concurso, Raquel Morillas y Noemí Ungría, otra de las participantes, confirmaban su relación. Lo de Raquel y Noemí fue corto, intenso... y terminó de la peor manera posible.

Raquel y Noemí acabaron en los tribunales.

La pareja tuvo un terrible accidente de coche en el 2003, del que Morillas salió viva de milagro. Noemí era quien conducía el coche, pero la peor parte se la llevó la madrileña, que hasta el día de hoy acarrea graves consecuencias. "Un psicólogo me dijo que era normal que me doliesen las fotos del pasado", decía la exconcursante en 'Sábado Deluxe' hace unos días en referencia a las heridas que aún tiene en la cara.

La pareja, que llegó incluso a casarse, vivió también una traumática ruptura, con denuncias por malos tratos de Noemí a Raquel de por medio. Fue un durísimo proceso judicial, en el que Morillas se enfrentaba a seis meses por violencia familiar, algo que finalmente fue desestimado.

En la misma entrevista la exgran hermana explicó que todavía no la había perdonado: "La última vez que la vi, me pedía seis meses de cárcel por maltrato familiar, cuando yo nunca le he hecho daño a nadie. Cuanto más lejos esté, mejor (..) No sé nada de ella", dijo de forma tajante.

Una breve carrera televisiva y un infierno con el juego

Recién salida de 'Gran Hermano', todos los programas se peleaban por tenerla. La madrileña, que hasta entonces trabajaba como soldadora, llegó a colaborar en importantes espacios como 'Crónicas marcianas', 'Día a día' o 'A tu lado'.

Raquel Morillas (a la derecha), coincidió en 'Día a día' con rostros como Rocío Carrasco o Patricia Ledesma, su compañera de edición.

Gracias a su trabajo en televisión, Morillas amasó una considerable fortuna... que no tardó en perder. Y es que, según explicó ella misma en el 2018, cayó en el infierno de la ludopatía, teniendo incluso que someterse a terapias de rehabilitación.

"En una mañana he llegado a perder 1.000 euros en la ruleta. Y no iba al casino sino a los centros recreativos. Ahí es donde más dinero perdí, jugaba al póquer por el móvil", explicaba Raquel al diario El Español. "Fui a hacer rehabilitación porque, o iba, o mi mujer se separaba", añadía.

Pero Noah, su entonces novia, no solo no se separó, sino que fue su gran apoyo. La pareja se casó en el año 2020.

Raquel Morillas está felizmente casada con Noah Soriano.

La nueva vida de Raquel Morillas vendiendo cupones

Después de todo esto, Raquel Morillas es una mujer nueva. En 'Sábado Deluxe' confirmaba que ahora vive lejos de las cámaras y de la televisión, y que trabaja como vendedora de cupones de la ONCE. "Vendo cupones, es lo mejor que me podría haber pasado porque me lo paso pipa con la gente", explicó, argumentando que desde el accidente tiene un grado de discapacidad.

Raquel Morillas dio todos los detalles de su nueva vida.

"Estoy muy feliz. Tengo un buen trabajo, una pareja que es lo mejor del mundo mundial, y tengo salud", decía Raquel, bromeando con que ni siquiera había cogido el covid en toda la pandemia.

Morillas ha sabido reinventarse y, tras haber bajado a los infiernos, ahora tiene algo de valor incalculable: una vida estable en la que es feliz.