Susana Molina le da un tremendo susto a Anabel Pantoja, ¡morirás de risa!

Las dos influencers han vuelto a mostrar la divertida complicidad que tienen

Susana Molina le da un tremendo susto a Anabel Pantoja, ¡morirás de risa!

Susana Molina y Anabel Pantoja son grandes amigas desde hace años.

S.C.P.

Anabel Pantoja está estos días en Madrid, en casa de su amiga Susana Molina, por motivos de trabajo. Además de ser colaboradora en Sálvame, la influencer está trabajando en un nuevo proyecto secreto, del que ya ha hecho un pequeño adelanto.

Cuando la sobrina de Isabel Pantoja deja Gran Canaria, donde está viviendo con su prometido Omar Sánchez, para ir a la capital, siempre aprovecha para pasar tiempo con su querida amiga. Así, después de una mañana de trabajo, Anabel y Susana se encontraron para pasar el día juntas: fueron a comer gazpacho y, por la noche, se fueron a cenar a un japonés.

 

Anabel bromeó con una anécdota que sucedió la noche anterior, en la que Susana le preparó una deliciosa pero sana ensalada para cenar y uvas de postre. La colaboradora rechazó en su momento las uvas y las cambió por unas chocolatinas y galletas de chocolate, ya que se había quedado con mucha hambre.

Así, anoche, Anabel le recordó a su amiga el momento de las uvas diciéndole que “después de las uvitas de ayer, ella me ha traído a este sitio tan agradable con estas muchachas tan guapas y competentes… Pero yo es que estoy muerta de hambre, no sé cómo explicaros, me voy a zampar todo esto yo sola”, bromeó la joven mostrando la comida de la mesa.

 

¡Qué susto!

Pero, sin duda, el momento más divertido de la velada ocurrió después de la cena en el baño del restaurante. Anabel fue al servicio y Susana le esperó fuera sin que ella lo supiera. Al estar tan oscuro, la sobrina de la tonadillera no vio a su amiga y ella le sorprendió diciéndole algo.

Esto hizo que Anabel pegara un bote y un gran chillido en el lavabo y que Susana se partiera de risa. Después, la exparticipante de La isla de las tentaciones la siguió divertida mientras la de Sálvame se marchaba enfadada por el susto.