Tamara Falcó no niega ser pija y presume de una nueva imagen después de "verla pelar conejos en MasterChef"

La hija de Isabel Presley pasará a formar parte del equipo de tertulianos de El Hormiguero 3.0

Tamara Falcó no niega ser pija y presume de una nueva imagen después de "verla pelar conejos en MasterChef"

Ver a Tamara Falcó en El Hormiguero 3.0 nos dejará ver otra faceta suya.

G.G.P.

Tamara Falcó inauguró ayer la décimo quinta temporada de El Hormiguero 3.0 siendo la primera invitada para, a partir de este momento, convertirse en tertuliana oficial. Lo hará junto a Núria Roca y Juan del Val, que ya llevan varias temporadas en el equipo de Pablo Motos. “Estoy que no me lo puedo creer”, le decía emocionada al presentador nada más empezar la entrevista. Tamara no decepcionó en su entrevista idolatrando a su madre, hablando de si se considera pija o no y de su gran salto a varios formatos televisivos.

Falcó lo tiene claro, no descarta que sea pija. No obstante, lo cierto es que poco a poco vamos teniendo otra imagen de ella alejada de todo lo que representa la familia de Isabel Presley, ya que desde que participó en MasterChef Celebrity la pudimos ver mucho menos encorsetada ante las cámaras, mostrando su verdadera personalidad. “Yo creo que a partir de que me vieron pelar conejos, todo el mundo dijo, algo le pasa a esta niña que no habíamos ubicado”, explicaba entre risas haciendo referencia a su nueva faceta como cocinera. 

Tamara Falcó: adoración a su madre Isabel Presley

La futura nueva Marquesa de Griñón, pese a estar pendiente todavía de los trámites que le otorguen el título, se siente orgullosa de haberlo heredado. También de su familia, en especial de su madre, a quien ve “como un referente inalcanzable”. Tamara Falcó ha explicado diversas anécdotas divertidas con Isabel Presley, como que discuten un montón y que en el fondo son muy distintas entre ellas. Lo que sí comparten es una curiosa afición: el gusto por la papelería. 

Seguro que va a ser una oportunidad para conocer más a Tamara Falcó y verla en un ambiente mucho más distendido que haga aflorar su famosa espontaneidad y sentido del humor que tanto gusta.