Kiko Matamoros a su hija Ana Matamoros: “Espero que algún día me eche de menos”

Si algo despierta las emociones en el colaborador, siempre suele ser hablar de sus hijos o familiares más queridos

Kiko Matamoros reacciona a su entrevista en Sábado Deluxe

Kiko Matamoros, esta tarde en Sálvame Diario

G.G.P.

La entrevista de Kiko Matamoros en el Sábado Deluxe de este domingo ha sido una de las más fuertes que se ha podido ver en las últimas emisiones del programa. Uno de los temas que sin duda tenía que salir a la luz es la relación con su hija Ana Matamoros, con quien lleva años de distanciamiento. Anoche llegó a decir que preferiría desheredar a su hija Anita antes que ver cómo Javier Tudela se lleva parte del dinero que ha generado a lo largo de toda una vida.

Hoy, en Sálvame Diario, Kiko Matamoros ha podido explicarse mejor: “Ojalá pudiera regalarle un castillo mañana, pero no es el caso”, ha dicho aludiendo a la cuestión con su hija Anita. “No voy a facilitar que el resultado de mi esfuerzo de muchos años de trabajo vaya a parar a beneficio del hijo de Makoke y no de mis hijos”, ha añadido para aclarar sus duras declaraciones.

Kiko Matamoros: entre sentimientos encontrados y esperanza

Kiko Matamoros se ha emocionado, igual que otras veces cuando habla de su familia, el único tema que parece ablandar el duro carácter del colaborador, al ver las imágenes de su hija en Instagram aclarando que no iba a reaccionar a la entrevista de su padre. “Para mi no es fácil ver a mi hija exhibida en público por problemas de sus padres o de su hermano. No me resulta nada cómodo por la situación en la que estoy con ella. Tengo sentimientos encontrados. No es agradable que se te remuevan ciertas cosas”, ha confesado.

No obstante, se siente esperanzado: “He tenido situaciones complicadas con mis hijos y se han solucionado, esa es la esperanza que tengo”, además de afirmar que cree que sería clave que alguien en “quien ella tuviera confianza y respeto pudiera mediar y estar con los dos”. Finalmente, ha confesado que siempre estará “con los brazos abiertos esperando” por su hija, y un último deseo: “Espero que algún día me eche de menos y le de por rectificar y acercarse”.