Los famosos nos cuentan sus Navidades más inolvidables

Boris Izaguirre, Juan y Medio, Susana Griso, Elsa Pataky, Juanes y Bigote Arrocet, entre otros, recuerdan sus Fiestas más especiales

Famosos Navidades

La Navidad es una época nostálgica que trae a la mente bellos recuerdos.

Redacción

La Navidad supone, inevitablemente, cierta dosis de nostalgia. Más en este año tan complicado en el que estas Fiestas se han visto condicionadas por las restricciones derivadas de la pandemia. Famosos muy queridos contaron a Pronto sus Navidades más inolvidables. ¡Te emocionarás y reirás a partes iguales!

Boris Izaguirre, pelea en Nochevieja

Boris Izaguirre

El venezolano despidió el año de manera más que curiosa.

El colaborador televisivo Boris Izaguirre decidió, hace unos años, organizar una cena de fin de año junto a su marido. “Lo decidimos a última hora pero logramos reunir a Carmen Lomana, Gonzalo Miró y Rafael Sánchez, de La Unión. Y un amigo mexicano invitó a su exnovia, que se presentó con dos amigas disfrazadas de reno. Esas chicas volvieron loco a todo el mundo. A Carmen le decían que tenía que ir a Móstoles y que le conseguirían novio, a mí que también tenía que cambiar de barrio ¡y de acera! Gonzalo les dijo que quizá se habían equivocado de fiesta y la exnovia y el mexicano empezaron a pelearse. Me senté a ver el ‘show’ y, la verdad, lo recuerdo como una película. Fue una noche superdivertida”, nos contó el escritor y presentador venezolano.

Susana Griso, Navidades muy familiares

Susana Griso

En casa de Susana se llegaban a juntar hasta 50 personas.

La periodista se emociona al hablar de esta época tan especial porque las Navidades “siempre han sido un motivo de alegría y muy divertitas. Soy la pequeña de siete hermanos y solemos quedar todos, con hijos, sobrinos, nietos y primos. En fin, entre 40 y 50 personas en Nochebuena”. La casa de los Griso se llena de felicidad porque “todos cocinamos, tocamos la guitarra, cantamos” y, pese a las pérdidas que se produzcan en la familia, “siempre nos conjuramos para celebrar estas Fiestas con diversión y mucho cariño, porque pensamos que es el mejor homenaje que les podemos ofrecer a los que ya no están entre nosotros: reunirnos todos y pensar en ellos”.

Nieves Herrero y los reencuentros especiales

Nieves Herreo

La periodista añora las Navidades de cuando era niña.

La también periodista Nieves Herrero se remonta en el tiempo para recordar sus fiestas más emotivas: “Yo tenía 12 años y llevaba dos sin ver a mi hermano Fernando, que estudiaba en Estados Unidos. Recuerdo que estaba poniendo las bolas en el árbol navideño y, de pronto, se abrió la puerta del salón de casa. Y allí estaba Fernando. La sorpresa fue mayúscula, casi me caigo de la escalera, salí corriendo hacia él y nos fundimos en un gran abrazo. Siempre estuvimos muy unidos y, ese año, fue el mejor regalo que recibí”. Posteriormente “he vivido otras Navidades muy divertidas con mis dos hijas, Blanca y Ana, porque a ellas les gustan mucho estas fiestas y organizamos una juerga en casa... Todos cantamos y lo pasamos estupendamente”.

Óscar Higares se escapaba de casa en Navidad

Oscar Higares

Muchos se sentirán identificados con la anécdota de Higares.

El torero Óscar Higares nos contó que, cuando era un chaval, en su casa no le dejaban probar ni una gota de alcohol, pero en Navidad se escapaba “a casa de la hermana de su abuela, que era una señora divertidísima, porque nos daba un vasito de Martini rojo y otro de vino dulce. Allí estábamos todos los niños de la familia ‘empinando el codo’, aunque fuera muy poco. Y con esos chupitos que nos daban casi a escondidas nos sentíamos un poco pillos”.

Javier Gutiérrez, el pavo se convirtió en uno más de la familia

Javier Gutierrez

El actor pasó momentos hilarantes junto a su madre y sus hermanas.

Durante unas Navidades de su infancia, Javier recuerda que “a mi madre le regalaron un pavo antes de Nochebuena y, durante unos días, lo estuvimos alimentando. Cuando llegó el día que teníamos que sacrificarlo, mi madre y mis hermanas lo emborracharon porque se lo habían aconsejado”.

Lo que ocurrió entonces es surrealista: “El pavo estaba completamente borracho en la terraza sin parar de emitir sonidos, chocando con el pico contra los cristales, que cada persona que pasaba por la calle miraba hacia arriba, como diciendo qué pasa aquí. Fue una situación tan absurda que nunca lo sacrificamos y el animal se pasó todas las Navidades con nosotros. Se convirtió durante un tiempo en un miembro más de la familia, ja, ja, ja”.

 Elsa Pataky y su celebración en tierras australianas

Elsa Pataky Chris Hemsworth

Pataky y Hemsworth viven muy felices en Australia.

Desde que vive en Australia, Elsa Pataky celebra la Navidad en manga corta, además, siempre de manera muy divertida. Durante una de sus primeras Navidades en la tierra de su marido, Chris Hemsworth, “decidimos montar una fiesta estilo ‘hippy’. Fue muy divertido, porque estaba toda mi familia, nos disfrazamos, nos fuimos a la playa a encender hogueras, con la música a tope, y cenamos pavo, marisco y ensalada. Había que ver las pintas que teníamos, la gente nos miraba con incredulidad. Y mis hijos no hacían más que reírse. De hecho, fueron los que más disfrutaron de la juerga”, recordó Pataky.

Fonsi Nieto, recuerdos con su hijo Lucas

Fonsi Nieto con su hijo

El expiloto, con Lucas, hace unos años.

El expiloto de motociclismo, que acaba de convertirse en padre por segunda vez, nos contó que “la víspera de Nochebuena le dijimos a mi hijo Lucas que era el cumpleaños del Niño Jesús y que tenía que portarse muy bien. Estábamos en un supermercado, y, de repente, el crío desapareció de mi vista. Me puse a buscarle como loco y le encontré en la zona de los caramelos. Cuando le pregunté qué hacía allí, me contestó que estaba buscando chuches para el Niño Jesús, para regalárselas cuando fuera a su casa a celebrar su fiesta de cumpleaños”.

Juan y Medio estuvo una semana buscando sus regalos

Juan y Medio

El recuerdo de Juan y Medio de pequeño está pasado por agua.

El presentador Juan y Medio casi se quedó sin regalos navideños por culpa de la lluvia. “Yo esperaba ansiosamente un Scalextric que iban a traerme por Reyes. Pero mis padres tenían un Mini Cooper en el que los Magos habían dejado los juguetes y, por una crecida del río que había camino de casa, no lo podían cruzar para traerlos”.

¿Qué sucedió entonces? “Le pidieron a un señor que venía detrás que si podían meter los regalos en su coche, que era más grande. Y así lo hicieron, pero tampoco pudo atravesar el río. Y no supieron más de aquel hombre. Así que, al día siguiente, mis amigos enseñaban sus juguetes y mi hermano y yo no teníamos nada. Fue una situación insólita, y en cierto modo divertida, porque nos tiramos una semana buscando al señor del coche. Al final, nuestros padres lo localizaron y nos explicaron que los Reyes se equivocaron de casa y que les habían llevado nuestros juguetes a los hijos de ese hombre. Y claro, nos los devolvieron”.

Juanes y sus Navidades alejado de su familia

Juanes familia

Juanes junto a su mujer y sus hijos.

El cantante Juanes confesó que se pasa la mayor parte de las Navidades trabajando. Por eso recordó con especial cariño unas en las que su esposa, Karen Martínez, y sus tres hijos “me regalaron un vídeo muy divertido en el que se les veía en su quehacer diario durante mis ausencias. Era una especie de telenovela sobre nuestra familia en la que todos actuaban como si estuvieran en un plató cinematográfico. ¡Lo que me pude reír al ver las imágenes! ¡Eran muy graciosas!”.

Bigote Arrocet casi se queda sin regalos

Edmundo Arrocet

Edmundo Arrocet fue un niño muy travieso.

El excompañero de María Teresa Campos, Edmundo Arrocet, se remontó a su infancia para recuperar uno de sus recuerdos más entrañables: “Fue por Reyes y yo tenía 7 años. Vivía en Buenos Aires y me portaba tan mal que mi padre me dijo que los Magos no iban a traerme ningún juguete. Y me quedé tan preocupado que, como me habían dicho que había que dejar a los camellos mucha agua y mucha comida, no se me ocurrió otra cosa que subir a la azotea 200 litros de agua y todo el pasto que conseguí en una plaza cercana a mi domicilio. La terraza parecía un oasis”.

Como era de esperar, su idea tuvo un desenlace de lo más rocambolesco: “Cuando fui, al día siguiente, a ver qué juguetes me habían traído, no había ni uno, pero sí un trozo grande de carbón. Al principio me agarré un enfado tremendo, pero luego me quedé más tranquilo porque pensé que al año siguiente tendría una buena recompensa por todo el agua y el pasto que les dejé, ya que tanto los bidones como la hierba habían desaparecido. La terraza estaba limpia. No tuve regalos, pero me sentí feliz por haber saciado el hambre y la sed de los animales”.