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La dieta sostenible: reduce el consumo de carne a la mitad ¡y adelgaza!

¿Te imaginas seguir una dieta que te ayude a perder kilos, te permita ahorrar en la cesta de la compra y proteger el medioambiente? Pues eso es lo que vas a conseguir con nuestra DIETA SOSTENIBLE. ¡Toma nota!

Con estas recetas conseguirás reducir tu consumo de carne ¡y tus kilillos de más!

E.M

Los expertos no se cansan de decirlo: en nuestro país se come mucha carne, unos 165 gramos al día. Somos cada vez más conscientes de lo que este mal hábito supone para nuestra salud. La prueba está en que, hoy en día, uno de cada cinco españoles ya ha optado por reducir o eliminar la carne de su dieta. Lo mejor de todo es que esta medida también ayuda a adelgazar y a luchar contra el cambio climático. ¿Sabías que los productos de origen animal son los responsables del 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero?

La virtud está en el término medio

Por eso, nuestros esfuerzos deben ir encaminados a cumplir ese objetivo. No se trata de renunciar a la carne, pero sí de reducir las raciones y ser más selectivos con ese grupo de alimentos. ¡Seguir este simple consejo te ayudará a perder peso! Piénsalo bien: ¿acaso conoces a alguien que se haya engordado por comer demasiadas espinacas y fresas? Para sumarte a la DIETA SOSTENIBLE y ganar la batalla a los kilos de más, te proponemos seguir estas dos reglas:

1.- Come raciones de carne de 40-50 gramos al día como máximo, la cantidad que los expertos en medioambiente consideran sostenible. Si te gusta mucho la carne o los motivos que te mueven a seguir nuestra dieta son puramente estéticos, puedes ser más permisiva y consumir raciones de 70 gramos al día.

2.- Reduce a cero el consumo de carne procesada, la que más "pesa" sobre la báscula y más efectos negativos tiene sobre la salud, a causa de su alto contenido en grasas, saborizantes artificiales que abren el apetito, sal y azúcares.

 

Hazte sostenible, ¡todo son beneficios!

Cuanta más carne hay en la dieta, mayor es su impacto medioambiental. La producción de ganado emite más gases de efecto invernadero que todos los medios de transporte (coches, aviones, trenes, etc.) del mundo juntos.

Recientes investigaciones confirman que seguir una DIETA SOSTENIBLE, como la que te proponemos, basada en la ingesta de una gran cantidad de vegetales y de raciones discretas de productos animales, puede reducir hasta un 15% el calentamiento global. ¡Es la esperanza de nuestro planeta!

Cada vez hay más estudios que vinculan el exceso de carne y de sus derivados con enfermedades como el cáncer, los problemas cardiovasculares y, cómo no, el exceso de grasa corporal. Aunque también aportan proteínas de gran valor, los alimentos cárnicos y sus derivados son la primera fuente de calorías y grasas "malas" de la dieta de los españoles. Según los expertos, el consumo de lípidos supera en un 7% el máximo recomendado. ¡Es demasiado!

Tal y como te decíamos, este cambio de alimentación de influencias "veggies" te ayudará a adelgazar y a mantener los resultados a largo plazo porque, más que una dieta, es un estilo de vida. Se trata, además, de una tendencia que va en alza. Su número de seguidores aumenta al mismo ritmo que el nivel de concienciación medioambiental. Y es que combatir la crisis climática exige reducir un 40% el consumo de carne.

Sustitutos de la carne que cuidan tu bolsillo y el planeta

 

Como ves, no tienes por qué dejar de comer carne, pero sí reducir su presencia y buscar otras fuentes de proteínas que te ayuden a adoptar una dieta más equilibrada y ligera. Sólo tienes que dar más protagonismo a las legumbres o recurrir a estas otras fuentes de proteína animal.

Pescado. Te sorprenderá saber que algunos de los pescados más sostenibles para el medioambiente también son los más económicos. Entre ellos, los boquerones y las sardinas, dos variedades que dejan una huella de carbono –el indicador que mide el impacto que un alimento tiene sobre el calentamiento global– más que aceptable. Otras buenas opciones son los moluscos de cultivo y el pescado blanco, como el bacalao o el abadejo, su rival en cuestión de precio. Por cierto, el de piscifactoria (dorada, salmón, etc.) deja una huella de carbono casi igual de baja que la carne de pollo. Saldrás ganando porque el pescado es igual de rico en proteínas que la carne, pero más pobre en grasas. Y, gracias a su aporte en yodo, da un impulso al metabolismo.

Huevos. Serán otro de tus recursos más socorridos. Aparte de ser ligeros –cada uno posee 50 míseras kilocalorías–, no desequilibran el presupuesto semanal de ningún hogar. Un alimento redondo en todos los sentidos porque también aportan proteínas de la máxima calidad. Y ojo al dato: producen casi un 90% menos de gases de efecto invernadero que la carne de vaca. La Fundación Española del Corazón recomienda comer hasta cinco huevos a la semana, tres si tienes el colesterol elevado.

Queso. Es otra fuente de proteínas completas. Elige, eso sí, quesos con un máximo de 25% de materia grasa. Si estás muy sensibilizada con los problemas del planeta, no abuses de este lácteo. Según los expertos, consumir menos carne y lácteos (mantequilla y queso, básicamente) reduciría en dos tercios la huella de carbono de la dieta. 

5 formas de comer menos carne sin volverse vegetariano

 

1.- No comas carne roja más de una vez por semana. Si no te supone un esfuerzo, haz un solo consumo quincenal. 

2.- Pásate mejor a la carne de ave y conejo o la de cerdo, pero ¡reduce las raciones! 

3.- Da prioridad al pescado, tanto blanco como azul. 

4.- Prepara desayunos y tentempiés sin carne procesada (jamón, lomo curado, chorizo, salchichón, etc.). ¡Es posible! 

5.- Súmate a la iniciativa #lunessincarne. Las legumbres, los huevos y los lácteos serán tus aliados.

Las mejores recetas para seguir una dieta sostenible

Preparar recetas atractivas con menos carne y aceite es fácil si le pones imaginación y "tiras" de especias y hierbas aromáticas. Te damos algunas ideas para conseguirlo tanto en tus comidas como en tus cenas. ¡No te las pierdas!

Montaditos de berenjena y cerdo

Pechuga rellena de espinacas

Conejo al pimentón picante

Albóndigas de ternera y hortalizas

Rollitos de col rellenos de pato

Mar y montaña de pollo y cigalas

Brocheta de pavo con calabacín