Rocío Carrasco cuenta cómo su hija, Rocío Flores, la agredió con un cuchillo

La hija de Rocío Jurado ha relatado su episodio más duro con su hija

Rocío Carrasco

Rocío Carrasco se derrumba hablando de ese duro momento con su hija.

S.C.P.

Rocío Carrasco, después de la entrevista de la semana pasada, en la que también participó Fidel Albiac, ya ha retomado la emisión de los episodios de su docuserie. Anoche, precisamente, se emitió uno de los más duros y difíciles de relatar para la protagonista, ya que habló de la agresión que recibió de su hija, Rocío Flores.

Unas horas antes, la joven Flores le pedía a su madre, entre otras cosas, que se emitiera el episodio completo, pero finalmente se decidió no emitir esos 11 minutos que Carrasco quiso evitar para proteger a su hija.

No obstante, sí que pudimos escuchar de la boca de la hija de "la más grande" que, durante un tiempo, Rocío tenía miedo de que llegara la hora de que vinieran sus hijos a casa, que su hija le maltrataba física y psicológicamente y que, incluso, llegó a agredirle con un cuchillo.

Rocío Carrasco relata los ataques de su hija

Rocío Carrasco ha desvelado, con dolor, el sufrimiento que le hizo pasar Rocío Carrasco cuando era adolescente y pasaba 15 días en su casa, viniendo "aleccionada de casa de su padre". 

Entre otros episodios, la hija de Rocío Jurado explicó que, durante una discusión, ocurrió lo siguiente: "En el pasillo me decía ‘venga pégame, Rociito’. Hay una agresión que a mí me hace con un cuchillo... Yo solo quería hacerle ver que eso no era bueno, en Menores dije que había sido sin intención porque no quería ser la culpable de que le cayeran más cosas".

Por otro lado, el episodio se termina después de relatar el peor momento que vivió con su niña, por el que ya nunca volvieron a mantener contacto después. Todo comenzó porque Ro quería desayunar una nectarina, pero su madre le recomendó que comiera ciruelas. 

"Me desafía, se guarda la nectarina y al ir a coger la nectarina que se había guardado, me cruza la cara de lado a lado. Empezó a pegarme, pero mientras me pega va gritando: ‘¡no me pegues!, ¡no me pegues!’. Y yo la miraba ahí y era ella la que me estaba pegando a mí. Lo siguiente que recuerdo es a Fidel reanimándome", desveló con mucho dolor.