Pronto
Cerrar

Marta, de 47 años, tiene tres hijos.

A.L

De fuerte personalidad, con carácter explosivo y un agudo timbre de voz, Marta López, esta guapa mujer nacida en Benavente (Zamora) el 14 de enero de 1974, es una experta concursante en “realities” televisivos, en los que nunca deja indiferente a nadie. ¡Repasamos su trayectoria!

Marta López Gil se dio a conocer hace 20 años en “GH2”, de donde salió como primera expulsada. Durante sus dos semanas en la casa de Guadalix, tuvo tiempo para declarar su admiración por Francisco Franco, ponerse tierna con Emilio y enemistarse con Carlos Navarro, “el Yoyas”, al que definió como un broncas.

Fuera de “GH”, López cayó en la marmita de “Crónicas marcianas”, donde estuvo cuatro temporadas. Del programa de Xavier Sardà se llevó mucho: aprendió a ser un “jugón” televisivo, ganó un montón de dinero, se lo pasó pipa e intimó con Kiko Hernández. “Lo sabe todo de mi vida. Confío totalmente en él”, ha dicho Marta, que en el 2004 volvió a “GH” en la primera edición VIP.

López, durante su etapa en "Crónicas marcianas".

Jorge Cabeza, un flechazo que acabó en boda

El polémico tertuliano y también “ex gran hermano” (no coincidieron en la edición) fue de los primeros en saber que se había enamorado del futbolista Jorge Cabeza. Se casaron en el monasterio de El Escorial en julio del 2007, tres meses después de tener a su primer hijo, Jorge, del que Kiko es padrino.

Marta, el día de su boda.

En el 2009 la pareja tuvo otro hijo, Hugo, pero la relación acabó en el 2012, seguramente por la conexión romántica que Marta tuvo con Coyote Dax cuando ambos coincidieron, en el 2011, en “GH: El Reencuentro”. “Mi marido me va a dejar y tu mujer me va a matar”, le dijo al mexicano, viendo por dónde iban los tiros.

Abrió un negocio con su gran amigo Álex Casademunt

Colaboradora habitual de espacios como “A tu lado”, “El programa de Ana Rosa” y “La noria”, Marta fue portada en “topless” de “Interviú” y se convirtió en empresaria. Abrió una tienda de vestidos de novia en Talavera de la Reina y montó con Kiko Hernández y el desaparecido Àlex Casademunt, del que era muy amiga, una empresa relacionada con la hostelería.

En lo sentimental, remontó su divorcio con el empresario extremeño Javier Fernández, padre de su tercer hijo, nacido el 4 de mayo del 2014. “No sé hacer niñas”, bromeó en una ocasión, al tiempo que desvelaba que, años antes de su tercera maternidad, en una visita a Covadonga, le había pedido a La Santiña tener otro niño, “rubio y con los ojos azules”.

“Merlos Place”, crónica de una infidelidad

Actriz ocasional en películas para el olvido y alumna aventajada en la fórmula de tele patentada por Telecinco, Marta ha estado en “Sábado Deluxe”, “Mujeres y hombres y viceversa” y en los debates de “GH”, donde más en su salsa se la veía. Pero su fama se fortaleció cuando estalló el “Merlos Place” .

Su relación con Merlos fue todo un culebrón.

En pleno confinamiento por el coronavirus, un descuido durante una conexión con un programa descubrió que su entonces pareja, el abogado y comentarista Alfonso Merlos, le estaba siendo infiel con una joven reportera, Alexia Rivas.

El culebrón sentó en varios programas de gran audiencia a Marta, que para entonces había adelgazado 15 kilos con un balón intragástrico y se había hecho unos cuantos retoques estéticos. Más divina de la muerte y famosa que nunca, olvidó a Merlos con un breve e intenso romance con el “extronista” Efrén Reyero.

Despedida de Telecinco por irresponsabilidad con el coronavirus

Su participación en Supervivientes se confirmó el pasado mes de marzo, después de que Telecinco la hubiera “despedido” por su actitud irresponsable con el coronavirus.

Marta había asistido a un festival en Marbella sin respetar ninguna medida de seguridad y, luego, había acudido a dos programas de tele, entre cuyos trabajadores se declararon varios positivos. Su alejamiento de la cadena duró un mes. Ahora, tras participar en la nueva edición de Supervivientes, Marta sigue generando polémica por su amistad con Olga Moreno, la mujer de Antonio David Flores.