Roberto Leal, más feliz que nunca con su familia

El presentador ha creado un maravilloso hogar junto a su mujer, sus dos hijos y su perrita

Roberto Leal

Roberto está viviendo un excelente momento tanto personal como profesional.

Redacción

Es capaz de transmitir alegría y positivismo a través de la pequeña pantalla y ésa es una de las razones por las que Roberto Leal es uno de los profesionales mejor considerados del panorama nacional. Ahora, el sevillano tiene otro motivo para contagiar felicidad: su segundo hijo, Leo, que vino al mundo el pasado 22 de febrero en el Hospital HM Montepríncipe de Madrid.

Para presentar en sociedad al pequeño, Roberto y su esposa, Sara Rubio, escogieron una tierna imagen en la que su primogénita, Lola, aparece dándole un beso al recién nacido: “Bienvenido Leo, tu hermana mayor tiene mucho que contarte”, fue el cariñoso mensaje que el presentador le dirigió al menor de sus dos hijos.

Un nombre que tenían escogido desde hace tiempo

El bebé ya hace las delicias de todos, aunque su alumbramiento no tuvo lugar en el día “escogido” por Lola. “Ella está deseando que llegue su hermanito. Todos los días pregunta que cuándo viene. Dice mucho: ‘¿Es el miércoles?’, porque se ha aprendido ese día de la semana. Yo deseo que nazca un miércoles para darle la razón a la niña”, nos contaba Roberto hace apenas un mes. Finalmente, Leo le llevó un pelín la contraria a su hermana y vino al mundo un lunes en un parto natural sin complicaciones.

“Estamos muy contentos”, aseguró el sevillano a los periodistas en su primera salida de casa tras el nacimiento de Leo. Roberto confirmó que pudo estar con Sara en el parto y que tan sólo pasaron 48 horas en el hospital. El nombre que iban a ponerle lo tenían claro desde hace tiempo. “Nos gustan los nombres cortos. Ya en su día, cuando Sara se quedó embarazada de Lola, pensamos que se iba a llamar Leo, pero, luego, fue niña”, explicó.

“Espero que el niño me salga del Sevilla”

El hecho de que su mujer viviera el segundo embarazo durante la pandemia inquietó bastante al periodista sevillano, que dio positivo en el COVID-19 a finales de agosto. “Sigo llevando esta situación con mucho respeto y también con algo de miedo, no hablo de pánico, pero sí, que lo haya pasado no quita que lo pueda volver a coger, de hecho, conozco personas que dicen que lo pasaron en marzo y han vuelto a dar positivo”, le confesó a Sara Carbonero en una entrevista en Radio Marca hace pocas semanas.

El matrimonio extremó las precauciones para evitar que Sara se contagiara. “Estamos en un modo muy burbuja total, la verdad es que me da mucha pena porque tengo un montón de amigos que acaban de ser padres, a los que me encantaría ver ya, pero estamos cuidándonos los unos a los otros y pasándolo, dentro de lo posible, de la mejor manera porque también tengo a mi niña, que tiene tres años y medio, y ella tampoco entiende nada de lo que está pasando, así que bueno, con filosofía y positivismo, pero con sentido común porque no podemos meter la pata”, le aseguró a Sara Carbonero.

Durante la charla con la periodista, Roberto hizo gala de su gran sentido del humor al destacar que deseaba que “venga el niño bien, que eso es lo más importante y que me salga del Sevilla”.

Felices de tener ya a su hijo pequeño en casa, el presentador y su mujer se enfrentan ahora a la dura etapa de pasar noches sin casi pegar ojo, algo por lo que ya han pasado. Sin embargo, esta vez hay una novedad para ellos y es que deberán estar alerta a las reacciones de Lola, quien, después de más de tres años como “reina” de la casa, tendrá que irse acostumbrando a compartir su “trono” con Leo. “De momento ya ejerce de hermana mayor, porque quiere bañar y peinar al bebé”, destacó el presentador poco después de llegar a casa con Leo.

Una pareja enamorada con “familia numerosa”

Tras casi una década juntos, seguro que Roberto, de 41 años, y Sara, de 36, formarán un buen equipo a la hora de lidiar con los posibles celos de su primogénita. La historia de amor de la pareja se remonta a la primera etapa del sevillano en Antena 3. Allí coincidieron ambos, aunque estaban contratados por diferentes programas.

“Ella trabajaba en ‘Equipo de investigación’ y yo sustituía a Susanna Griso en ‘Espejo público’. Entré en el comedor y la vi en un bufet de ensaladas, entre huevos duros, cebolla rallada y remolacha. Ella escogió un sitio libre, yo me senté a su lado y tiré de ‘acentito’”, le explicó el sevillano a Pablo Motos en una visita a ‘El hormiguero 3.0’, en la que, con su habitual gracejo, añadió: “Luego nos tomamos un café y todo fue muy rápido. Me costó cinco o seis meses”.

La pareja se dio el ”sí, quiero” en una boda civil en el 2015 y, en julio del 2017, se estrenaron como padres con la llegada de Lola. Hasta entonces, su otra “hija” era Pepa, la chihuahua del presentador, que sigue teniendo un gran protagonismo en sus vidas, por lo que podría decirse que, con la llegada de Leo, ya han formado “familia numerosa”.

De hecho, cuando planeaba tener más descendencia, la pareja decidió dejar su piso madrileño para trasladarse a una casa más grande en la zona de Las Rozas. A principios del 2020, compraron un chalet de 240 metros cuadrados con dos plantas y un amplio jardín. El matrimonio todavía estaba decorando su nueva residencia cuando les sorprendió el confinamiento del pasado mes de marzo. Sin embargo, antes de que finalizara el 2020 pudieron mudarse.

A Roberto le llueven los proyectos profesionales

Aunque piensa dedicarle todo el tiempo que pueda a su segundo hijo, Roberto tiene que seguir cumpliendo con sus compromisos profesionales, lo que le obligará a salir prácticamente todos los días de casa. Actualmente, el sevillano está al frente de dos exitosos programas: “Pasapalabra” y “El desafío”, ambos en Antena 3, cadena en la que ya había trabajado hasta el 2014.

Antes de regresar a ella había dado sobradas muestras de sus dotes como presentador en La 1, donde empezó como reportero de “España directo” con sólo 26 años. En el ente público estuvo al frente de tres ediciones de “Operación Triunfo”, además de conducir “Vaya crack”, “Bailando con las estrellas” y “La mejor canción”.

El sevillano también retransmitió las campanadas con Anne Igartiburu el 31 de diciembre del 2019, muy pocos días después de que falleciera su padre. Sacando fuerzas de flaqueza, Roberto le dedicó un emotivo mensaje desde la Puerta del Sol. Al ser un hombre tremendamente familiar, el presentador se resintió enormemente de esta pérdida, aunque, ante las cámaras, escondió su tristeza para regalar la mejor de sus sonrisas. Roberto también se ha volcado en apoyar a su madre, Mercedes, a la que incluso “fichó” para su programa “Escala Sur”, de Canal Sur.

“Quiero pensar que todo lo que vivo le está llegando también a mi padre”

En plena pandemia, en mayo del 2020, le ofrecieron ponerse al frente de “Pasapalabra” en Antena 3 y no se lo pensó dos veces. “Siempre quise presentar programas de entretenimiento o incluso formatos con los que ni siquiera he soñado, así que mi situación ahora es ideal: primero, porque el programa es perfecto para ser tú mismo y, segundo, porque, para mí, es un reto y puedo seguir aprendiendo”, aseguraba en el inicio de su andadura en este concurso que, desde que Roberto se puso al frente, cosecha increíbles datos de audiencia.

Inmerso en uno de los mejores momentos de su vida profesional y personal, el sevillano lamenta que su padre no pueda compartir su alegría. “Me acuerdo mucho de él y sé que, de alguna forma, está presente y quiero pensar que todo lo que vivo ahora le está llegando también”, ha asegurado Roberto, a quien le hubiera encantado que su progenitor pudiera haber conocido y acariciado al pequeño Leo.