Isabel Pantoja: su obsesión por el dinero, al descubierto

Los testimonios de ‘Cantora: la herencia envenenada’ muestran a la tonadillera como a una persona obsesionada por el dinero y por lo material

Isabel Pantoja en un plató

Las últimas informaciones sobre Isabel Pantoja están dañando mucho su imagen.

M.A.

La obsesión por lo material (principalmente por el dinero) de Isabel Pantoja es algo que muchos sabían pero pocos se atrevían a sacar a la luz. No fue hasta que el propio Kiko Rivera destapó la caja de los truenos revelando los tejemanejes de su madre con la herencia de Francisco Rivera.

Ese día estallaba una bomba de la que aún colea una potente onda expansiva. Telecinco no tardaría en llamar a filas al hijo de la tonadillera para que, en un programa en directo que se alargaría hasta la madrugada, su ‘pequeño del alma’ revelase los secretos más oscuros de la cantante. Así nació ‘Cantora: la herencia envenenada’ y así lleva semanas consecutivas arrasando en audiencia cada viernes por la noche.

El espacio, presentado por Jorge Javier Vázquez y del que se hacen continuo eco el resto de programas de la cadena, destapó sin pudor la faceta más fría y calculadora de Isabel Pantoja, y la presentó como una diva obsesionada con el dinero. Y todo, respaldado por los testimonios de gente muy cercana a ella. Mientras que Kiko Rivera fue el absoluto protagonista de la primera entrega, en la segunda, a media España se nos desencajó la mandíbula con las declaraciones de Teresa Rivera, hermana de Paquirri, y de Pepi Valladares, ex-asistente personal y amiga íntima de la Pantoja.

Kiko Rivera tuvo durísimas palabras hacia su madre:

“Mi madre ha antepuesto el dinero antes que todo”, dice Kiko Rivera sobre Isabel Pantoja

Con esta premisa empezábamos a conocer un buen puñado de datos que la tonadillera nunca habría querido que vieran la luz: desde qué ha pasado con las cosas de Paquirri a cómo consiguió sacar dinero en efectivo de su casa en pleno registro policial el día que iban a detenerla.

Hay que remontarse al 26 de septiembre de 1984, el día más negro de la vida de Isabel Pantoja. Francisco Rivera moría por una cornada en la plaza de Pozoblanco, y su recién enviudada mujer desplegaba todo un dispositivo para, según Teresa Rivera, hacerse con un maletín que el torero llevaba antes de morir.

Éste contenía un preciado contenido: los cinco millones de pesetas que había cobrado esa misma mañana por la trágica corrida, su reloj y un cordón de oro. “Lo primero que Isabel hizo al enterarse de la muerte de mi hermano fue pedirle el maletín a Ramón Alvarado, el mozo de espadas”, explica Teresa, añadiendo que, cuando eso sucedió, el cuerpo de Paquirri ya sin vida estaba aún en el hospital.

Nadie volvió a ver entonces ese maletín, pero tanto el reloj como el cordón de oro sí que aparecieron más tarde: el reloj lo llevaba Agustín Pantoja en el funeral del diestro mientras abrazaba a su desconsolada hermana, y el cordón lo mostró la propia cantante en 2011, cuando presentó las campanadas de fin de año en Telecinco.

Isabel Pantoja muerte Paquirri

Isabel Pantoja, destrozada, en el funeral de Paquirri.

Allí, delante de toda España, se lo entregó a su hijo, pero Kiko Rivera ha contado qué pasó después, ya sin testigos: al terminar el programa, la tonadillera le dijo “dámelo a mí que yo lo guardo”. Y jamás se lo devolvió. El Dj le ha acusado duramente de “hacerlo todo por la audiencia”.

30 años después, Kiko Rivera afirma haber visto en casa de Isabel Pantoja los “objetos robados” de Paquirri

Éstas no han sido las únicas pertenencias de su marido que la tonadillera habría querido retener a toda costa. Las más famosas han sido, sin duda, las que por ley corresponden a Fran y Cayetano Rivera, los hijos que Paquirri tuvo con Carmina Ordóñez.

Ante la negativa de la tonadillera a entregarlas a los Rivera tras la muerte de su marido, tal y como estaba estipulado en el testamento, Carmen le interpuso una demanda… y la ganó. Un juez obligaba a Isabel Pantoja a devolverles a Cayetano y a Fran las cosas de su padre pero, misteriosamente, cuando fueron a Cantora a recogerlas un día después de conocer la sentencia, Isabel alegó que las habían robado.

Kiko, Cayetano y Fran se han unido para luchar por la herencia de su padre, Paquirri:

Y en esta teoría se ha mantenido firme la cantante hasta estos días, cuando ha llegado su propio hijo a contradecir su versión. Kiko afirma que el pasado 2 de agosto él mismo vio las pertenencias de Paquirri “en una habitación de Cantora que nunca se abre, pero que estaban pintando en ese momento”.

Tras una fuerte discusión con su tío Agustín, el marido de Irene Rosales avisó entonces a sus hermanos, con quien tiene una excelente relación. El que fuera mayoral de la finca ya lo insinuó hace unos años, cuando afirmó en televisión que Isabel Pantoja había dicho que “antes de darle a los Rivera las cosas de Paquirri, las quemo”.

La relación entre Fran y Cayetano e Isabel siempre ha pendido de un hilo

Las disputas entre Pantoja y los Rivera han sido constantes desde que Isabel y Paquirri comenzasen a salir, pero sin duda se agravaron tras la muerte de éste. Entre otros motivos, la culpa la tuvieron los bienes materiales del torero, cuya viuda hizo lo imposible por mantenerlos bajo su control. Otro claro ejemplo fue el de unas esmeraldas que pertenecían a Agustina, la matriarca de los Rivera.

Paquirri le había comprado a su madre, unos años antes de que ésta falleciese en 1977, unas esmeraldas en Colombia (que, al parecer, son las que más pureza tienen). Con ellas, el torero mandó hacer unos pendientes y un anillo que, tras la muerte de Agustina, guardó en una caja fuerte.

Paquirri madre

Paquirri junto a su madre, Agustina Pérez.

 

Dicha caja pasó a manos de Isabel Pantoja quien, tiempo después, entregaría a Teresa Rivera las joyas. Pero su excuñada siempre sospechó que la tonadillera había cambiado las piedras originales por unas de menor valor, cosa que un tasador confirmó en ‘Cantora: la herencia envenenada 2’.

Casas, joyas, dinero en efectivo… La obsesión por lo material de Isabel Pantoja no tiene límites

Otro de los problemas que expone la familia Rivera es qué hizo Pantoja con el dinero de la venta de una casa que su marido había comprado en Fort Lauderdale (Miami) cuando estaba casado con Carmina Ordóñez.

Paquirri Carmina Ordoñez

El diestro y Carmina Ordoñez, cuando estaban enamorados.

 

En su momento, el diestro la puso a nombre de su amigo Ignacio Salvatierras para que, en caso de divorcio, la propiedad no pudiera pasar a manos de su mujer, pero los papeles se mantuvieron así hasta el final de la vida de Paquirri.

Con el torero ya fallecido, la casa se vendió por lo que hoy en día serían 10 millones de euros, y los Salvatierra le entregaron a la tonadillera el dinero con la condición de que lo repartiese entre los tres hijos de su marido. Pero nunca lo hizo, y siempre se ha especulado con que lo utilizó para pagar deudas.

Isabel Pantoja y sus problemas con Hacienda

Como para pagar deudas usó también los 800.000 euros que ganó el año pasado en ‘Supervivientes’, ya que en 2019 la deuda de Isabel Pantoja con Hacienda ascendía a 1,8 millones de euros y Cantora estaba embargada.

Los problemas con las autoridades de la cantante por blanqueo de dinero son algo que conoce ya todo el mundo, e incluso le han llevado dos años a la cárcel. Poco se sabe de cómo fue su detención, así que el testimonio de Pepi Valladares en el programa de Jorge Javier volvió a arrojar luz sobre otro de los oscuros capítulos en la vida de Isabel.

Su ex asistente personal relató con todo lujo de detalles cómo, el día que la policía procedía al registro de la finca de ‘La Pera’, ella se encontraba allí con su jefa.

Isabel obligó a Pepi a guardar el dinero en efectivo que tenía en casa (dicen que unos 9.000 dólares) para poder sacarlo de allí sin ser vista. “Me tuve que guardar los fajos de billetes en las mallas”, confesaba Pepi ante un atónito Jorge Javier.

Valladares recalcó también que la obsesión por el dinero de Isabel Pantoja la lleva a viajar siempre con tres maletas llenas de documentos, joyas y relojes “por miedo a que le roben”.

Isabel Pantoja en la puerta de su casa

Dicen que Isabel viaja con miedo constante a que la roben.

 

Kiko Rivera asegura que su madre es una derrochadora

Estas declaraciones contrastan con el carácter derrochador de la tonadillera. Kiko Rivera reveló hace unos días que, si contaba con efectivo, su madre podía gastarse, por ejemplo, 2.000 euros en maletas en un centro comercial. Hace unos días, los colaboradores de ‘Sálvame’ desglosaron en el programa diario en qué se había gastado Pantoja su primer sueldo como jurado de ‘Idol Kids’, que asciende a unos 59.000 euros. Según cuentan, habría destinado 35.000 euros a joyas, 10.000 a pantalones vaqueros y con el resto se habría comprado 35 pares de zapatos, a 400 el par.  

La cantante, durante una de sus actuaciones en Idol Kids, programa gracias al que está saneando su delicada economía:

 

Afirman que le debe dinero a sus fans ¡y a Tamara Gorro!

De hecho, muchos se preguntan cómo la tonadillera puede disponer de dinero siendo tan derrochadora como apuntan y, hace poco, María Patiño desveló en Sálvame que se debería a que Isabel Pantoja debe dinero a sus fans y a numerosos famosos, entre los que destacó a Tamara Gorro y su marido, Ezequiel Garay, grandes amigos de su hijo Kiko Rivera y fans de la artista, quien, según dijo la periodista, le habían prestado un dinero que nunca se les devolvió. 

 

tamara gorro isabel pantoja
 

Pero aún hay más: Gema Gómez también afirmó que Isabel Pantoja debería un total de 500.000 euros a sus fans, algunos anónimos y otros conocidos, como la influencer y el futbolista. De hecho, en el programa Socialité entrevistaron a una fan de la tonadillera que aseguró que sólo las personas que le hacen regalos caros y ponen dinero tienen derecho a verla después de un concierto. 

Isabel Pantoja cada vez tiene más frentes abiertos y, sin duda, siempre recordará noviembre de 2020 como el mes en el que copó (una vez más) un buen montón de titulares y de horas de televisión. Pero nunca antes habían salido a la luz tantos episodios oscuros en su vida como hoy.

¿Quedará algún secreto escondido en las paredes de Cantora por hacerse público?